Cubanálisis - El Think-Tank

COLECCIÓN: DOSSIERS

 

La libertad de elEgir (FREE TO CHOOSE)


Milton Friedman

 

El ente social tiene elementos impositivos para poder llevar las cosas, pero la economía tiene como base fundamental el intercambio voluntario; de este modo se logra la cooperación individual. Ahora bien, ese intercambio sólo tiene sentido sí ambas partes creen que se beneficiarán.

 

¿Qué rige el cambio? El sistema de precios, lo suficientemente eficaz para no necesitar la intervención del gobierno. Desempeña tres funciones generales: transmite información, aporta estímulos y determina la distribución de la renta.

La información determina la acción. Los precios manifiestan que sucede con la oferta o demanda de cierto artículo, por ejemplo. La información encuentra la manera de llegar a su destino, los medios impresos no están ahí por simple altruismo, el mismo sistema los ha obligado a nacer.

 

Aquello que impide que los precios expresen la condición libremente de oferta y demanda obstruye la información correcta. Tomemos al monopolio, no impide la transferencia de la información pero no la otorga correctamente.

 

El Estado es el principal obstáculo del mercado libre; realiza acciones como la imposición de aranceles, las políticas internas como la fijación de precios y hasta de salarios, y la intervención por política fiscal y monetaria. Sin embargo, la inflación se ha convertido en un poderoso interruptor de la información por precios. Para el sector productivo, sin embargo, lo que interesa son los precios relativos.

 

Los transmisores de información proporcionan incentivos para reaccionar y medidas para hacerlos; divulgan la mejor manera de fabricar un producto. Los salarios y sindicatos impiden que los individuos actúen bajo el libre gesticular de precios, y por tanto no pueden alcanzar incentivos.

 

El recurso más importante es la capacidad de producción personal, el capital físico también juega un insustituible papel en la expansión económica. Vivimos en una mundo dependiente a las decisiones de los demás, una telaraña de decisiones que repercuten al resto de los componentes. Las elecciones de los consumidores son los que determinan a final de cuentas los precios de mercado. El gobierno manipula la distribución de la renta para lograr una supuesta equititividad. Es imposible utilizar los precios como fuente de información y de incentivo sin afectar la distribución de la renta.

 

El Estado es el administrador de la violencia, y la usa para mantener el control social. Las facultades del Estado son cuidar de la violencia e invasiones externas, de la opresión y de la injusticia y fecundar las obras públicas para el beneficio social. Éste último factor es ambiguo porque puede fomentar el desarrollo ilimitado del Estado.

 

El gobierno necesita mantenerse y reproducirse, para tal motivo usa los impuestos; pero no deben ser demasiados porque si el Estado crece puede servir a un grupo en específico. La sociedad está plagada de seres irresponsables, los niños y locos - por ejemplo - y por lo tanto no tienen derecho a la libertad, el gobierno paternalista los cobija.

 

Aquellas interferencias mencionadas del aparato estatal con la finalidad de lograr una mejor distribución de la renta repercute de manera negativa en la facultad de libertad natural.

 

La prueba física sobre la que gira la tesis central del libro, la nula interferencia estatal en aspectos económicos, es Hong Kong; no hay salarios mínimos ni aranceles, el gasto público es bajo, y gozan de altos niveles de vida. Gran Bretaña creció de manera impresionante con la abrogación de la ley de los cereales, por lo que se abrió de manera muy liberal a las importaciones.

 

No hay necesidad de cuestionarse demasiado tanto, si un país produce algo a menor costo, no hay necesidad de producirlo en el país propio. La libertad de comercio favorece siempre la productividad interior, se convierte en el mejor medio para proveer de beneficio. Entra en juego el papel del tipo de cambio y su manipulación para favorecer o frenar el desarrollo, más adelante se explicará.

 

La ganancia del comercio exterior radica en las importaciones, el precio de las importaciones son las exportaciones. Si se exporta menos, se estará pagando menos por las importaciones; un punto de vista, sin duda, radical.

 

Supongamos que a determinado tipo de cambio los japoneses pueden producir todo por menos dólares que en Estados Unidos. Los norteamericanos comprarán todo en oriente con su moneda. Si todas las mercancías fuesen más baratas en Japón que en Estados Unidos a 360 yenes por dólar, los exportadores tratarían de desembarazarse de sus dólares, procurarían venderlos al cambio de 360 yenes por un dólar al objeto de comprar las mercancías japonesas más baratas. Nadie desearía dar 360 yenes a cambio de un dólar si con 360 se pudiesen comprar más cosas en el Japón que con un dólar en Estados Unidos. El precio del dólar en yenes bajará, ahora se necesitarían un número creciente de dólares para adquirir un número dado de yenes. La situación se complica si entraban al cambio varias naciones, pero el sistema es el mismo. No puede habrá problemas de balanza de pagos mientras el precio del dólar expresado en cualquier moneda se determine en un mercado libre de transacciones voluntarias.

 

Los ciudadanos se dieron cuenta que podrían obtener mayores ingresos si invertían en el extranjero, favorece la industria receptora y al propio país de origen. Si algún país se especializa en algo es antieconómico no comprarle,. Se deben concentrar los esfuerzos donde haya más productividad.

 

Los subsidios del Estado para fomentar la industria nacional al exportar a mas bajo que en el interior beneficia a la sociedad receptora y perjudica a la exportadora. los ciudadanos pagan impuestos que favorecen a otra sociedad. Dumping, pues.

 

Las perturbaciones temporales por la pérdida de competitividad en el campo de trabajo desplazan a las masas trabajadoras hacia otra rama con mayor demanda. Si se aplican aranceles para fomentar una industria interna. Los países que solían exportar ahí ya no lo harán, dispondrán de menos recursos para comprarle al país arancelario.

 

La manipulación del tipo de cambio no es bien vista, deben quedar fijados a través del mercado. Es un gasto de recursos innecesario. Deben seguir la misma función de los precios: transmite información y procura un incentivo para actuar con arreglo a la misma, porque afecta las rentas que perciben los que participan en el mercado.

 

Los tipos de cambio reflejan las políticas interiores, si hay inflación la moneda es débil. Los gobiernos, entonces, tratan de ocultar o compensar las consecuencias nefastas de sus políticas.

 

Coartar la libertad del comercio tiene algunas justificaciones, como la seguridad nacional (la industria del acero), protección a la naciente , y después con suerte, exitosa industria, sin embargo, una vez consolidada, los aranceles rara vez son eliminados; la última justificación es el "la explotación", un país puede ser monopsomio para comprar al precio que quiere, potra manera de hacerlo es aplicar un arancel. Los aranceles perjudican a todas.

 

La intervención del gobierno provoca un enfrentamiento entre naciones. En una nación con sólo unas cuantas empresas se corre el riesgo de monopolio, al abrirse a la competencia no habrá este riesgo. El subdesarrollo opina que la libre empresa es un medio de explotación y la planificación es la mejor