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COLECCIÓN: DOSSIERS

DOSSIER # 2: CUBA DESPUÉS DE FIDEL CASTRO:  ¿DESPLOME DEL RÉGIMEN,  CONTINUIDAD, SUCESIÓN O TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA?

 

Cuba: 2006 de sorpresas, 2007 de incertidumbres


Andrea Rodríguez, Associated Press, Diciembre 20, 2006

 

Nadie posee una bola de cristal para echarle un vistazo al mañana, pero muchos se preguntan cual será el futuro inmediato de la isla ahora que Fidel Castro convalece de una operación y por primera vez en 47 anos delegó el poder, sin que se sepa cuando volverá.

 

Fue el 31 de julio cuando un anuncio del mandatario partió en dos el 2006: había sido intervenido quirúrgicamente, dejó encargado temporalmente del gobierno y del Partido Comunista (PC) a su hermano Raúl Castro y delegó responsabilidades en otros seis altos funcionarios generando una suerte de dirección colectiva del país.

 

Desde entonces se desató un mundo de especulaciones sobre si habrá cambios o no en el sistema comunista de la isla, pero todo permanece en calma.

 

"El pueblo ha aceptado ya la sucesión", dijo a la AP Wayne Smith, ex diplomático estadounidense en Cuba y analista del Programa de Cuba del Center for International Policy de Washington.

 

El tema "tabú" de la desaparición física o el distanciamiento del histórico dirigente salió a la palestra con claridad un mes antes de la enfermedad de Castro, cuando Raúl Castro dijo ante militares que "la especial confianza que otorga el pueblo al líder fundador de una Revolución no se transmite como si se tratara de una herencia".

 

Segundos después agregó: "únicamente el PC (Partido Comunista), como institución que agrupa a la vanguardia revolucionaria y garantía segura de la unidad de los cubanos en todos los tiempos, puede ser el digno heredero".

 

Por esas semanas también se registro un movimiento fuerte al interior del PC con la renovación de cuadros y la adopción de medidas para potenciar su influencia en la sociedad.

 

Pero una vez enfermo, el propio presidente le puso una fecha probable a su regreso cuando solicito -al anunciar su operación- que las fiestas para su 80 cumpleaños se pospusieran desde el 13 de agosto hasta el 2 de diciembre, y aunque no prometió formalmente su presencia, se daba por sentado que lo haría.

 

Mientras, su hermano, el canciller Felipe Pérez Roque y el vicepresidente Carlos Lage se dedicaron a atender al centenar de delegaciones que asistieron a la Cumbre de los No Alineados de mediados de septiembre.

 

Fotos y videos del mandatario, lúcido pero flaco, recibiendo a algunas personalidades circularon por el mundo entero en estas semanas. Las ultimas imágenes se transmitieron el 28 de octubre.

 

Sin embargo, el 2 de diciembre Castro no se presentó ni a los eventos políticos y culturales, ni a un desfile militar en su honor y por el 50 aniversario de las Fuerzas Armadas.

 

Mientras, los funcionarios cerraron filas en torno al concepto de la unidad de los cubanos como la única forma, dijeron, de resistir a las presiones estadounidenses que desde hace cuatro décadas buscan mediante sanciones un cambio en el sistema comunista de la isla.

 

"No puede triunfar una idea, por justa que fuere, si no se suman los que creen en ella", expresó recientemente Pérez Roque.

 

"Les prometemos que nosotros seguiremos luchando por las ideas y los sueños a los que Fidel ha dedicado su vida", agregó.

 

El mensaje de las autoridades es claro: en Cuba, la tranquilidad reinante y la normalidad demostraron estos meses que sus ciudadanos están dispuestos a darle continuidad al modelo y hacer de un hecho esa "unidad".

 

En las calles las personas suelen mostrar su compromiso con la revolución y hablan con singular cariño del comandante, pero también se quejan de las carencias en su nivel de vida y de la ineficiencia de sectores claves como el transporte o de los sueldos.

 

Según el analista disidente Manuel Cuesta Morúa, tampoco hay acuerdo en cual será el papel del mandatario en lo futuro si regresa al poder o si será capaz de hacerlo. "El físico (de Castro) no acompaña a su enorme voluntad", comento a la AP.

 

Mientras otros miembros de los pequeños y fragmentarios grupos disidentes no parecen tampoco muy convencidos de un cambio drástico para el 2007.

 

"La salud de alguien que este a cargo del gobierno es secundario, porque si no hay voluntad política para iniciar reformas la situación será la misma", comentó a la AP el activista de derechos humanos Elizardo Sánchez.

 

Tanto Raúl como Fidel Castro tienen "la misma matriz ideológica", más allá de conjeturas sobre las características de ambos --se dice que el menor es menos carismático pero más pragmático--, aseguro Sánchez.

 

"Para que ellos se sientan compelidos tendría que haber suficiente presión desde el interior y el exterior (de Cuba), pero (Fidel) Castro deja un gobierno completamente vacunado a las presiones", agregó.

 

Desde la acera del frente, Washington no ocultó su interés en ver el desenlace del momento, pero mantuvo mas bien una actitud cautelosa aunque continuó con su fuerte política anticastrista.

 

Sea que regrese a su cargo, a otro simbólico o no, tanto unos como otros reconocen que la figura del polémico mandatario con su barba y su carisma, su lucida oratoria, su falta de docilidad a los dictámenes de Estados Unidos en medio siglo, impondrá un hito que transcenderá desde este 2007 hacia la historia.