Cubanálisis - El Think-Tank

COLECCIÓN: DOSSIERS

DOSSIER # 2: CUBA DESPUÉS DE FIDEL CASTRO:  ¿DESPLOME DEL RÉGIMEN,  CONTINUIDAD, SUCESIÓN O TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA?

 

Para que Cuba viva libre los cubanos debemos ser libres todos

Osvaldo Payá Sardiñas

 

En la celebración de hoy, una vez más el gobierno ha exhibido la fuerza de su ejercito, la gloria y memoria de las victorias, demostraciones masivas de apoyo y la permanencia de un poder, pero no la libertad.

 

La libertad que es el derecho inalienable de los seres humanos y sin esta condición no se puede decir que el poder sea del pueblo.

 

Que Cuba viva libre depende de nosotros de los cubanos pero también de los que gobiernan. Para que Cuba viva libre debe ser una realidad que todo cubano pueda expresar libremente sus ideas y sentimientos y que nadie tenga que callar o simular por miedo o sea reprimido, encarcelado, marcado o excluido por expresar sus opiniones que todo cubano, viva dentro o fuera del país, pueda viajar sin restricciones y entrar libremente a su país y salir libremente cuando lo desee. Mientras no sea así los cubanos vivirán en una cárcel grande donde muchos esperan una oportunidad para escapar.

 

Que también los cubanos y no solo los extranjeros, puedan tener sus negocios y empresas y los trabajadores tengan todos los derechos sindicales. De esta manera la mayoría pobre dejará de estar discriminada mientras una minoría es privilegiada.

 

Que todos los ciudadanos puedan organizarse libremente en partidos políticos y no solo los comunistas con su solo un partido, negando ese derecho a la mayoría. Entonces se respetaría la diversidad presente en la sociedad y no habría opresión.

 

Que los ciudadanos puedan, verdaderamente, elegir, a sus representantes, entonces el poder será democrático y del pueblo soberano.

 

Que sean liberados todos los cubanos encarcelados por defender o ejercer pacíficamente los Derechos Humanos, porque mientras ellos estén encarcelados no solo se estará cometiendo una grave injusticia, sino que se estará recordando que ninguno de los cubanos somos libres.

 

Creemos que si, que los problemas y diferencias del Estado cubano con los Estados Unidos de América y con cualquier otro estado deben resolverse con la negociación sobre la base del respeto mutuo y la no ingerencia.

 

En América Latina, la democracia imperfecta ha dado a los pueblos el derecho y la oportunidad de decidir en las urnas sobre los cambios profundos que necesitan en sus sociedades para hacerlas mas justas. También en los Estado Unidos de América, su democracia imperfecta da la oportunidad al pueblo de señalar en las urnas su inconformidad y deseo de cambios. En Cuba el sistema comunista, que dice ser la democracia perfecta, está negando al pueblo el derecho a los cambios y a señalar esos cambios en las urnas como ha ocurrido en todo el continente. Esta oportunidad para que el pueblo exprese su voluntad de cambio en las urnas, es el derecho que defiende el Proyecto Varela. Por eso seguiremos promoviendo el referendo que pide el Proyecto Varela y proponiendo el Programa Todos Cubanos, hasta que en las leyes y en la práctica se garanticen todos los derechos a todos los cubanos.

 

La unidad monolítica representa el silenciamiento y la opresión sobre la mayoría, esa es la unidad mediante las cadenas. Cuba necesita con urgencia el diálogo sin exclusiones, donde participen los cubanos y cubanas, creyentes y no creyentes, de todas las posiciones políticas, y formas de pensar.

 

La unidad orgánica que necesita nuestro pueblo para mirar al futuro y responder a sus desafíos es la que se logra mediante el diálogo sin fronteras y sin exclusiones entre cubanos. Un diálogo sobre la base del respeto a la dignidad y los derechos de todos y también con el perdón entre todos para lograr la reconciliación, porque a todos los cubanos nos otorgó el Creador, nuestro Padre, esta hermosa isla para que vivamos como hermanos.

 

Construyamos ahora esa unidad en la diversidad, la verdadera unidad que es en la fraternidad y la libertad.