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COLECCIÓN: DOSSIERS

DOSSIER # 2: CUBA DESPUÉS DE FIDEL CASTRO:  ¿DESPLOME DEL RÉGIMEN,  CONTINUIDAD, SUCESIÓN O TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA?

 

Lo que viene en Cuba en el 2007

 

Guillermo I. Martínez, Diario Las Américas, 12-28-2006

 

A medida que el año se acerca a su final, lo mismo ocurre con la vida y los tiempos de Fidel Castro quien, para todos los propósitos prácticos, ha tenido tanto control sobre sus súbditos como cualquier rey de la Europa medieval.

 

Al tiempo que la muerte se acerca rápidamente a Castro -el viaje a La Habana del Jefe de Cirugía del Hospital madrileño Gregorio Marañón, José Luis Sabrido, es una última medida desesperada por postergar lo inevitable. El médico Sabrido dice que Castro no tiene cáncer, pero advierte que su recuperación es muy lenta.

 

La enfermedad de Castro es un secreto de Estado y la fecha en la que muera es una adivinanza arriesgada. Será pronto, afirman algunos expertos. Entonces comenzará el verdadero debate. ¿Cuán similar o diferente será el gobierno de Raúl Castro? ¿Qué deberá hacer Estados Unidos mientras se desenvuelven los acontecimientos? ¿Qué papel pueden o deben tomar los exilados cubanos?

 

El tema ya calienta el ambiente en el Sur de la Florida, Washington y en círculos académicos. Los que proponen una línea suave quieren que se levante el embargo, así como las restricciones de viaje y de envíos de dinero para aquellos que tienen familiares en la isla. Argumentan que el embargo ha fracasado y que un mayor acceso de los cubanos entre ambos lados del mar traerá democracia al país comunista. Es una visión optimista y quimera.

 

Aquellos que abogan por una línea dura dicen que los que quieren vínculos más estrechos con Cuba son traidores, y que se requiere de dos partes para establecer un diálogo. Cuba nunca ha indicado que quiere seguir el modelo chino de desarrollo económico y, mucho menos, que permitirán la disidencia interna. Son demasiado rígidos.

 

Extraño como pueda parecer, sin embargo, ambos lados tienen en parte razón.

 

Edward González, Profesor Emérito de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y Kevin F. Mc Carthy, Investigador Principal en Ciencias Sociales de la Corporación Rand, han estudiado la problemática y hace dos años propusieron opciones políticas para Estados Unidos que siguen siendo válidas hoy. Sugieren que Estados Unidos:

 

1.- Utilice la posibilidad de levantar el embargo como herramienta de negociación para estimular al régimen comunista a dar pasos hacia una democracia. Pero sólo si los pasos comienzan en Cuba. Si hay democracia el embargo sería levantado inmediatamente.

 

2.- Trate de establecer un consenso con Canadá, Gran Bretaña, España y otros países de la Unión Europea para incentivar una transición democrática.

 

3.- Evite posturas radicales que hagan más intransigentes a los de línea dura en Cuba y utilizar contactos con militares y diplomáticos para dejar claro que si La Habana está lista a reciprocar Estados Unidos respetará la independencia, soberanía y dignidad de Cuba.

 

4.- Después que el Gobierno Cubano se comprometa a una transición democrática, restaurar plenamente las relaciones diplomáticas y ofrecer asistencia técnica para reactivar la economía.

 

5.- Alentar al sector académico, a las organizaciones no gubernamentales ONG, y a la comunidad de exiliados cubanos para que colaboren en ayudar en la transición democrática en Cuba.

 

6.- Ofrecer renegociar el acuerdo sobre la Base Naval de Guantánamo cuando la transición esté en marcha.

 

Es un buen planteamiento a considerar sobre la problemática cubana. Confiere elementos a aquellos que persiguen un acercamiento con el Gobierno Cubano. Y, paralelamente, otorga razón a representantes del exilio que insisten en que primero las autoridades cubanas deben dar señales de que van a cambiar.

 

Los dos académicos ofrecen un planteamiento para después de la muerte de Castro. No asumen que el gobierno de Raúl Castro mágicamente haga los cambios. Los acuerdos económicos entre Cuba y Venezuela deben entrar en esta ecuación. Lo mismo debe ocurrir con la renovada amistad entre Vladimir Putin de Rusia y Raúl Castro.

 

En buena medida, los dos lados del exilio que debaten sobre la política hacia Cuba coinciden en una cosa: aspiran a que en la Isla se instaure un gobierno más democrático y anhelan un mayor bienestar para los cubanos. Pero es posible que la realidad sea más dura de lo que quisiéramos.

 

Los dos profesores destacan que a pesar de los esfuerzos que puedan desplegar Estados Unidos, Europa y la comunidad cubana en el exilio, el gobierno de la Isla pueda optar por el modelo polaco. En Cuba, como en Polonia, la institución más importante son las Fuerzas Armadas. En Polonia, el General Voycek Jaruzelski tomó el control del gobierno y gobernó entre 1981 y 1989.

 

¡Ojalá que Cuba pueda salvarse de ocho años más de la Dinastía Castro!