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COLECCIÓN: DOSSIERS

DOSSIER # 2: CUBA DESPUÉS DE FIDEL CASTRO:  ¿DESPLOME DEL RÉGIMEN,  CONTINUIDAD, SUCESIÓN O TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA?

 

Los congresistas estadounidenses que han visitado Cuba piden a la Casa Blanca que se inicie el diálogo

 

Gerardo Arreola, La Jornada, Diciembre 2006

 

La más numerosa delegación de legisladores estadunidenses en Cuba en casi medio siglo concluyó hoy su visita de dos días, pidiendo al gobierno del presidente George W. Bush que busque dialogar de inmediato con las autoridades de la isla, según la propuesta del presidente interino Raúl Castro y al margen de las discrepancias entre ambas partes.

"Es el momento para que Estados Unidos dialogue con Cuba", señaló el grupo de republicanos y demócratas, que propuso tratar, en principio, asuntos migratorios, de combate al narcotráfico, de exploración petrolera y de colaboración judicial.

"Estados Unidos tiene intereses importantes en Cuba y fuertes desacuerdos con el gobierno cubano", dijo una declaración conjunta de la delegación, leída el domingo ante la prensa por el representante republicano por Arizona Jeff Flake.

"En un momento de cambio en Cuba, en el que no sabemos cómo podemos velar ahí por nuestros intereses y valores, creemos unánimemente que Estados Unidos debería responder en forma positiva a la propuesta de Raúl Castro en su discurso del 2 de diciembre", agregó el comunicado.

La visita "subraya la importancia de un cambio de política que creemos es apoyada por la mayoría" en Estados Unidos, dijo William Delahunt, senador demócrata por Massachussets. "Estamos en desacuerdo con la administración que dice que ahora no es el momento del diálogo. Nosotros creemos que este es precisamente el momento para empezar el diálogo, es una oportunidad histórica para darle un nuevo rumbo a la relación bilateral y acabar con una política que ha sido un fracaso durante casi 50 años".

Decenas de legisladores estadunidenses han viajado a Cuba desde el triunfo de la revolución de 1959, en misiones diversas, pero esta es la primera vez que una delegación bipartidista lanza una propuesta para los dos gobiernos con una agenda potencial y que oprime con realismo las teclas más sensibles para poner en marcha una dinámica de diálogo y negociación.

La iniciativa tiene dimensión, además, porque ocurre inmediatamente después de que Cuba ha confirmado su interés de resolver el diferendo de casi medio siglo por la vía negociada y cuando el Congreso estadunidense reanudará sesiones en enero con una nueva fisonomía, dominada por los demócratas y la crítica a Bush.

La atmósfera de este acercamiento también incluye a la enfermedad del presidente Fidel Castro, alejado de sus funciones por enfermedad desde hace cuatro meses y medio.

Según Flake, las autoridades cubanas aseguraron que Fidel Castro no padece de un cáncer y no está en situación terminal, como sugieren numerosas conjeturas en las últimas semanas. Por el contrario, dijo la representante demócrata por California Jane Harman, la dirigencia de la isla sostiene que el mandatario "regresará" y está "decepcionada" por las versiones surgidas de la inteligencia estadunidense que le atribuyen esa enfermedad.

Mike Conaway, representante republicano por Texas y quizás el más conservador del grupo, dijo que le pareció "decepcionante" que sus interlocutores oficiales estuviera desinteresados en abordar puntos como derechos humanos, libertad de prensa y elecciones libres, pero convino en que "lo más importante es tener más conversaciones". Flake precisó que la propuesta del grupo no es excluyente y, por ejemplo, podría abordar la liberación de opositores presos.

Con ese perfil de matices, el tono predominante fue de ruptura con la actual posición estadunidense hacia Cuba, con comentarios como estos: "Nuestra política es una reliquia de la guerra fría y no tiene sentido; daña al pueblo y no al gobierno cubano" (Jim McGovern, representante demócrata por Massachussets); "tratar de cambiar primero las cosas en Cuba no funciona, es hora de hacer algo distinto" (Gregory Meeks, representante demócrata por Nueva York).

El grupo legislativo se reunió con el líder parlamentario Ricardo Alarcón; el canciller Felipe Pérez Roque; el presidente del Banco Central, Francisco Soberón; la ministra de Industria Básica, Yadira García; el jefe de relaciones internacionales del Partido Comunista, Fernando Remírez; el presidente de la importadora de alimentos, Pedro Alvarez; el cardenal Jaime Ortega; el jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos, Michael Parmly y diplomáticos de Alemania, Canadá, España, Francia, Inglaterra, la Santa Sede y Suiza. Todavía tuvieron tiempo para escuchar esta tarde, en audición privada, al cantautor Carlos Varela.

Flake recordó que Raúl Castro no les concedió la cita que pidieron, lo que interpretaron como "una señal de que el gobierno cubano no está listo para concebir que una nueva era ha comenzado, pero ha empezado el diálogo".

Jane Harman tuvo una impresión similar: "Los funcionarios dicen que no hay cambio de política ni de gobierno, pero mi sentimiento es de que Cuba se está moviendo".

El comunicado indicó que "nadie debería pensar que la negociación con Cuba sería fácil o que los resultados están garantizados, pero si rehusamos comprometernos con las vías diplomáticas normales, estamos asegurando que no se producirá ningún resultado en absoluto".

Plantean consultas regulares

La misión propuso consultas regulares sobre temas migratorios, "para proteger nuestra seguridad nacional y salvar vidas". Los acuerdos bilaterales de 1994 y 1995 prevén una revisión semestral, pero Washington se levantó unilateralmente de la mesa y bastaría que regresara para reanudar el mecanismo.

Los parlamentarios también plantearon "ver si se puede hacer más para combatir el tráfico de drogas". Cuba ha pedido discutir un acuerdo bilateral, sin respuesta estadunidense, aunque los organismos policiales mantienen contacto y cooperación "caso por caso".

El grupo reclamó, asimismo, conversaciones inmediatas sobre la exploración de petróleo en aguas profundas de Cuba, "dado su potencial impacto en nuestro propio medio ambiente marino".

Flake es coautor de una iniciativa de ley para permitir a compañías estadunidenses explorar en la zona cubana del Golfo de México, donde tienen concesiones empresas de seis países.

Un cuarto punto propuesto se basa en que "aquí hay fugitivos de la justicia estadunidense y hay algunos detenidos en Estados Unidos que tienen interés para Cuba".

La segunda parte alude a los cinco agentes cubanos detenidos hace ocho años en Estados Unidos, así como a Luis Posada Carriles, el anticastrista encarcelado en Texas por una falta migratoria y que es reclamado por Venezuela por el sabotaje a un avión civil cubano que causó la muerte de sus 73 ocupantes en 1976.

 

Casa Blanca resta importancia a viaje de legisladores a Cuba

WASHINGTON, 18 (AP) - La Casa Blanca dijo el lunes que no le dio mucha atención al viaje de legisladores a Cuba para promover contactos entre los gobiernos de Washington y La Habana, y uno de los viajeros dijo que aunque le dieron seguridades de que el presidente Fidel Castro no sufre de enfermedad terminal no creía que pueda volver al trabajo regular.

"A decir verdad, no le di mucha atención", respondió el portavoz Tony Snow cuando fue preguntado sobre la visita de 10 legisladores de los partidos Demócrata y Republicano el pasado fin de semana.

"Lo más importante para nosotros es que el pueblo cubano merece libertad y democracia", agregó. "Y espero que lo logren".

La delegación, encabezada por los congresistas demócrata William Delahunt y el republicano Jeff Flake, coincidió con las autoridades cubanas en la necesidad de que Estados Unidos responda al pedido del presidente interino Raúl Castro de diálogo bilateral.

En una declaración conjunta sugirieron incluso que la agenda debería incluir temas sobre migración, seguridad nacional, combate a las drogas e impacto ambiental de las exploraciones petroleras cubanas en el Golfo de México.

Los legisladores pueden formular muchas promesas, pero la política exterior la fija el presidente de turno.

La visita de la misión legislativa se produjo en momentos en que circulan versiones sobre la precaria salud del presidente Fidel Castro, quien transfirió temporalmente sus poderes a su hermano Raúl a fines de julio. Los legisladores tenían esperanzas de entrevistarse con Raúl Castro, pero no lo hicieron.

Delahunt, uno de los críticos del bloqueo comercial y las restricciones de viaje a Cuba, dijo que sus interlocutores le expresaron que el presidente cubano no sufría de cáncer o una enfermedad terminal y que esperaban que retorne a la actividad pública pronto.

"Clara e inequívocamente me dijeron que Fidel Castro no tiene cáncer y que su enfermedad no es terminal", dijo Delahunt en una entrevista telefónica con AP el domingo por la noche, poco después de arribar de La Habana. "Obviamente, ellos sabían que la prensa estaba cubriendo nuestra visita".

Dijo que los comentarios de las autoridades cubanas surgieron espontáneamente sin que ninguno de los legisladores formulara una pregunta sobre la salud del dirigente de 80 años.

"Se espera que en un futuro próximo --y yo inferí que sería en las próximas semanas-- Castro haga una aparición", dijo Delahunt. "No puedo especular lo que eso signifique".

Pero Delahunt adelantó que "no creo que veamos a Fidel Castro de vuelta a su oficina y al trabajo".

"Si Castro sobrevive y se recupera, la política será dictada todavía por Fidel Castro", agregó. "Las funciones de gobierno, como tema opuesto de lo política, estarán a cargo de Raúl y otros".