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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Presupuesto de Trump propone drásticos recortes a TV y Radio Martí

 

Nora Gámez Torres, El Nuevo Herald

 

En medio de grandes recortes al financiamiento del Departamento de Estado y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), el presupuesto revelado el lunes por la administración de Donald Trump para el año fiscal 2019 restaura parcialmente los fondos destinados al apoyo a la democracia en Cuba y Venezuela.

 

La propuesta destinaría $10 millones para programas relacionados con Cuba y otros $9 millones para similares objetivos en Venezuela.

 

“La asistencia apoyará -tanto en Cuba como en Venezuela- la promoción de la democracia, los derechos humanos y las libertades fundamentales”, indica la propuesta de presupuesto presentada por el Departamento de Estado al Congreso.

 

Los presupuestos presidenciales indican cuales son las prioridades del ejecutivo pero el Congreso puede hacer cambios o aprobar una versión completamente distinta.

 

En el 2017, el Departamento de Estado presentó al Congreso un presupuesto con cero financiamiento a los programas relacionados con Cuba dentro de la partida para el desarrollo económico -en los que habitualmente se han ubicado los fondos para los programas de promoción de la democracia y los derechos humanos en Cuba. También había eliminado las ayudas a Venezuela.

 

La cifra destinada a Cuba para el año fiscal 2019 -que comienza en octubre del 2018 y termina en septiembre del próximo año- es la mitad de lo aprobado por la administración de Barack Obama en 2016.

 

Radio y TV Martí también podrían sufrir los mayores recortes de los últimos años.

 

El presupuesto presentado por el Broadcasting Board of Governors (BBG) incluye un recorte de $10 millones a la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), que administra a Radio y TV Martí, así como el sitio digital Martínoticias. También prevé la reducción del personal contratado como permanente de 113 a 51.

 

Según el documento publicado por la BBG, los recortes están repartidos en las distintas divisiones de la OCB. Radio y TV Martí recibirán aproximadamente $2.2 millones menos cada una. En total, el presupuesto de la OCB quedaría reducido a $13.6 millones, menos de la mitad del recibido en el año fiscal 2017, cuando recibieron $28.9 millones -el presupuesto del año fiscal 2018 es de $23 millones.

 

La agencia, sin embargo, solicitó $1.2 millones adicionales para expandir la programación de la Voz de América dedicada a Venezuela.

 

“Todavía estamos en las etapas de planificación de cómo implementaríamos un recorte de esta magnitud si el presupuesto final reflejara estos niveles propuestos”, comentó a el Nuevo Herald Nasserie Carew, director de comunicaciones del BBG. “Nuestro objetivo, como siempre, es atenuar el impacto”.

 

Trabajadores de las estaciones Martí que prefirieron mantener el anonimato dijeron estar sorprendidos por la noticia, sobre todo porque Trump ha endurecido la política hacia Cuba.

 

“Nadie pensó que iba a ser Donald Trump el enterrador de Radio y TV Martí”, comentó un empleado. Varios dijeron que la propuesta de recortes venía de una junta directiva nombrada por la administración anterior.

 

El gobierno de Obama sopesó varias alternativas para reestructurar o privatizar las estaciones, entre ellas, su fusión con la Voz de América y un plan para convertir a sus empleados en contratistas. “Han sido muchos intentos de la misma junta directiva que puso Obama”, recalcó un empleado.

 

André Mendes, director interino de la OCB tras la renuncia de Malule González en junio, convocó a una reunión para el miércoles para tratar el tema, agregó el empleado.

 

En Miami, algunos exiliados cubanos reaccionaron molestos.

 

“Estos directivos de Obama temiendo que Radio y TV Martí caiga en manos de un nuevo director que no tenga miedo de ofender al castrismo, o que se modernice, han propuesto tomar [de las estaciones] 10 millones de dólares”, comentó Marcell Felipe, abogado y activista que preside la fundación Inspire America con sede en Miami. “Esto demuestra lo importante que es para el presidente sacar a funcionarios obamistas que no apoyan su política”, agregó.

 

Pero no todos están en contra de los recortes.

 

Durante años, las estaciones han generado controversia por el gasto que han supuesto para los contribuyentes y dudas sobre su efectividad. Las estaciones tienen como objetivo “promover la libertad y la democracia mediante una programación informativa y de noticias objetiva” dirigida a los cubanos en la isla, según indica la OCB en su sitio digital. Pero la señal de la televisión es poco vista dentro del país y la de la radio ha sido bloqueada a intervalos por el gobierno de la isla, aunque la estrategia de la OCB ha cambiado para centrarse en hacer llegar sus contenidos a través de DVDs y memorias flash.

 

“TV Martí es un desperdicio de dólares de los contribuyentes”, opinó Geoff Thale, vicepresidente de la Washington Office on Latin America (WOLA). “Llega a pocas personas en Cuba y ha estado plagado de batallas internas. Los reportajes de Radio Martí a menudo no cumplen con los estándares periodísticos, y es difícil imaginar la justificación para gastar el dinero de los contribuyentes en una estación dirigida específicamente a Cuba cuando ya tenemos un servicio en español de la Voz de América que llega al hemisferio”, agregó.

 

Las transmisiones de Radio y TV Martí así como los programas de la USAID también han sido un foco de conflicto entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos. El gobierno cubano considera que son iniciativas “subversivas” que tienen como objetivo el cambio de régimen. Los programas de la USAID también han estado bajo escrutinio por el manejo de la información sobre los programas relacionados con Cuba así como el uso de los fondos.

 

El caso más grave fue la detención del subcontratista de la USAID Alan Gross, quien estuvo cinco años prisionero en Cuba por intentar llevar tecnología prohibida en la isla para conectarse a internet.

 

Desde su publicación el lunes, el presupuesto del presidente Trump ha sufrido duras críticas por subir el déficit fiscal y sus grandes recortes a programas como el Medicaid y el Medicare, por lo que es poco probable que el Congreso lo apruebe tal cual.

 

La propuesta solicita en total $39,300 millones para el Departamento de Estado y la USAID, lo que se estima constituye un recorte del 27 por ciento en comparación al fiscal 2017, cuando esa cifra alcanzó los $55,600 millones.

 

En general, los programas de promoción de la democracia sufrieron grandes recortes en esta propuesta. La National Endowment for Democracy (NED) se quedaría con $67 millones, de $169 millones que se estima recibió para el actual año fiscal. El programa de apoyo a las transiciones políticas de la USAID, con $125 millones para este año, se quedaría apenas con $33 millones en el año fiscal 2019.

 

La Oficina de Administración y Presupuesto publicó el lunes un reporte en el que destacaba los ahorros que representaría eliminar del Departamento de Estado las cuentas destinadas a la ayuda para el desarrollo y el envío de alimentos a países en crisis; cortar significativamente los fondos para programas de intercambio educativo y cultural; así como recortar cerca de $700 millones en contribuciones a organismos como las Naciones Unidas.

 

La solicitud de presupuesto “moderniza la diplomacia” de Estados Unidos y “el avance hacia un mundo más seguro y próspero al ayudar a apoyar sociedades más estables y resilientes que liderarán su propio desarrollo y, en última instancia, ya no necesitarán ayuda extranjera”, destacó el Departamento de Estado en un comunicado.