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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Miguel Díaz-Canel: en camino a la presidencia de Cuba

con menos del 1 por ciento de votos

 

Nora Gámez Torres, El Nuevo Herald

 

El primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel aseguró un asiento como diputado en las elecciones celebradas este mes en Cuba, lo que lo coloca un paso más cerca de suceder a Raúl Castro, si este se retira en abril como prometió.

 

Pero si Díaz-Canel, el candidato más visible hasta ahora, se convierte efectivamente en el nuevo jefe del gobierno, he aquí un hecho insólito: su camino a la presidencia estaría respaldado por menos del 1 por ciento de los votos de los más de 8.6 millones de cubanos que pueden votar.

 

En un video filtrado, el vicepresidente y posible sucesor de Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel arremetió contra opositores, medios independientes y proyectos para apoyar a los emprendedores, al tiempo que aseguró que Cuba no tenía que ofrecer nada a Estados Unidos para mejorar las relaciones. 08/21/17

 

El pasado 11 de marzo tuvieron lugar elecciones para los diputados a la Asamblea Nacional que deberá constituirse el próximo 19 de abril y elegir a quien se convertirá en el nuevo jefe de Estado y de gobierno. La constitución cubana establece que el jefe de Estado y de gobierno debe ser electo entre los diputados de la Asamblea Nacional. Pero solo los votantes del distrito número tres de la ciudad de Santa Clara, en la que fue nominado Díaz-Canel para un asiento en el parlamento, pudieron votar directamente por quien podría convertirse en el próximo presidente cubano.

 

El gobierno cubano no publica cifras oficiales de los registros de votantes de cada distrito electoral ni el número total de votos obtenidos por cada diputado. El actual vicepresidente, de 57 años, logró el 92.85 por ciento de los votos válidos depositados en el distrito tres, según las cifras finales de los comicios publicadas esta semana por el diario oficial Granma. Pero, ¿cuántos votos habría recibido el vicepresidente cubano?

 

No puede saberse a ciencia cierta pero sí se puede calcular un estimado.

 

El municipio de Santa Clara, la capital de la provincia Villa Clara, en el centro de la isla, tiene una población de 208,506 personas mayores de 14 años, según las cifras oficiales más recientes del 2016. El municipio tiene cuatro distritos electorales. Según establece la ley, cada distrito debe tener al menos 50,000 electores.

 

Suponiendo que cada distrito agrupa a una cuarta parte de los votantes de Santa Clara, cada uno tendría aproximadamente 52,126 (aunque la cifra real debe ser menor pues no han sido descontados aquellos que tienen 15 años -solo los mayores de 16 años pueden votar- así como presos y otras personas inhabilitadas para votar).

 

A esa cifra aproximada de votantes registrados hay que restar los que no fueron a las urnas y los que anularon las boletas o las dejaron en blanco. No hay cifras publicadas a nivel de distrito, pero Granma reportó que en Villa Clara, solo participó el 87.40 por ciento de los votantes y el 6.19 por ciento de quienes lo hicieron, anularon las boletas o las dejaron en blanco. Utilizando esos mismos porcentajes para el distrito tres de Santa Clara, se habrían depositado en las urnas alrededor de 42,332 boletas válidas.

 

Con el 92.85 por ciento de los votos válidos, Díaz-Canel habría sido votado por alrededor de 39,305 residentes de Santa Clara, apenas el 0.45 por ciento de los 8,639,989 millones de cubanos con derecho al voto.

 

O sea, solo uno de cada 220 electores cubanos habrían votado por quien podría ocupar la presidencia en abril.

 

Cómo puede llegarse al puesto más alto en el país con una cifra tan pequeña de votos directos es resultado del intrincado sistema electoral cubano.

 

Los cubanos tienen dos oportunidades de votar de modo directo para elegir a los representantes del Poder Popular: la primera, para elegir a los delegados locales del Poder Popular y la segunda, para votar por los miembros de las Asambleas Provinciales y los diputados de la Asamblea Nacional. Pero cada votante solo puede elegir a sus representantes locales.

 

En el caso de los diputados a la Asamblea Nacional, los cubanos no pueden elegir entre candidatos a un mismo asiento, solo decidir si votan o no por el único candidato que aparece en la boleta por cada asiento. Las listas de candidatos a diputados son elaboradas por una comisión de candidatura conformada por el Consejo de Estado y organizaciones políticas, y luego aprobadas por los delegados locales. Solo el 47 por ciento de los que fueron nominados como candidatos a diputados provenían de los delegados municipales votados en las elecciones primarias. El resto, son personas con cargos en el Estado, el gobierno u organizaciones políticas, según puede verse en las biografías de los candidatos.

 

Todos los 605 candidatos a diputados que estaban en las boletas el 10 de marzo fueron electos, pues solo necesitaban más del 50 por ciento de los votos.

 

Díaz-Canel, o quien sea que sustituya a Castro, tendría que pasar una ronda final de votación en la nueva Asamblea Nacional para ser nombrado jefe de Estado. Pero aquí también la ley electoral no deja nada al azar. La Asamblea Nacional recién constituida designa a una comisión de 23 personas para presentar “la candidatura del presidente” y demás miembros del Consejo de Estado a los diputados. Es esta “candidatura” la que los diputados pueden cambiar (si cuentan con el voto favorable de la mayoría) o aprobar.

 

Mientras varios grupos opositores consideran que el sistema electoral cubano es una “farsa” y han criticado, además, que solo reconoce a un solo partido y no permite observadores internacionales, otros miembros de la sociedad civil más cercana a las posturas oficiales han debatido una posible reforma constitucional y electoral que al menos permita la elección directa del presidente. El propio Castro dijo en el 2016 que la reforma constitucional estaba en camino, pero no parece que vaya ocurrir bajo su mandato.

 

“Cuba no es el único país que elige a su Jefe de Estado en comicios de segundo grado. Hay muchas naciones que implementan ese tipo de elección, que no limita, en ningún sentido, su legitimidad y amparo democrático”, dijo a Granma José Luis Toledo Santander, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la actual Asamblea Nacional.

 

Muchos lectores del periódico del Partido Comunista se atrevieron a disentir en una docena de páginas de insólitos comentarios críticos.

 

“Ahora coge fuerza en el país, el deseo de que el presidente de Cuba se elija directamente por cada ciudadano, desde su lugar de residencia y no que sean los diputados”, escribió un lector que se identificó como Luis. “Eso también tiene que ver con las modificaciones que en algún momento se anunciaron como parte de la aplicación de los lineamientos del Congreso del Partido, y que los cubanos esperamos, y parecía que sería ya para estas elecciones, pero hay que seguir esperando”, agregó.

 

“Al presidente lo eligen diputados que ni siquiera son de mi municipio”, escribió otro usuario que se identificó como SLr. La usuaria Xiomara preguntó quién elegía al resto de candidatos a diputados que no provenían de las elecciones locales, mientras Willmer opinó que el sistema electoral debía ser modificado porque “además de no tener participación directa, a dos meses del cambio del presidente del Consejo de Estado, no se conoce ni tan siquiera quiénes pueden ser los posibles sustitutos”.

 

Varios dijeron estar a favor de permitir que varios partidos participen en los comicios.

 

“Nada en contra”, escribió el lector Pedro Otto, “pero prefiero el voto directo para presidente”.