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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Las familias de los médicos "desertores" lo pasan mal en Cuba

 

Los profesionales que se han quedado en Brasil creen que han tomado la mejor decisión, pese a las consecuencias

 

Gaby Hidalgo, Santa Clara, en 14YMedio

 

"Mi mamá me ha contado que en la escuela los maestros no se cuidan para señalar con el dedo a mi hijo, como si tuviera alguna enfermedad contagiosa. Lo marcan como el hijo de la doctora que se quedó". Daimí Mederos tiene 29 años y dejó a su hijo en su natal Sagua la Grande (Villa Clara) cuando se fue a trabajar a Brasil como integrante de Mais Médicos.

 

Tras la salida de Cuba del programa, ha decidido quedarse en el estado de Sao Paulo y, aunque teme que algunos la consideren una mala madre, asegura que ha tomado la decisión de "desertar" por su niño, que ahora se ha convertido en el hijo de una "traidora".

 

Mi decisión no fue tomada a la ligera, era algo que ya había conversado con ellos", asegura. Su madre lo corrobora. "Mi hija siempre fue un ejemplo. Llevó adelante una carrera tan complicada como es la Medicina, con sus guardias, jornadas de estudio y todas las privaciones, siendo madre", cuenta orgullosa. "Todo el mundo debería ser libre de decidir lo que quiere hacer con su vida. En Cuba lo más simple se vuelve un conflicto como ha sucedido ahora con el niño. No es que lo maltraten pero hablan del tema en su presencia, como si fuera algo terrible", relata entristecida.

 

Las familias de los médicos cubanos que abandonaron la misión Mais Médicos para quedarse en Brasil empiezan a vivir las repercusiones de la decisión de sus seres queridos. Contactados vía Internet, a través de las redes sociales, los sanitarios no son ajenos a lo que ocurre a sus padres o sus hijos, pero dicen estar seguros de haber tomado la mejor decisión.

 

M. B., también villaclareña, cree que "las oportunidades se presentan una vez en la vida" y que en Cuba lo que ganaba no le alcanzaba para cubrir sus necesidades básicas. "Todo el mundo sabe que allí comes o te vistes y yo me cansé de vivir de la misericordia de mis pacientes. Mi hermano cursa quinto año de Medicina y, en cuanto culmine sus estudios, lo traigo conmigo, aunque sé que el Gobierno puede obstaculizar los trámites para que viaje", señala.

 

El programa Mais Médicos se creó en 2013 durante el mandato de la entonces presidenta brasileña Dilma Rousseff (2011-2016) con el objetivo de garantizar la asistencia en las regiones más apartadas y humildes de Brasil. Sin embargo en noviembre pasado el Gobierno de Cuba anunció su decisión de retirar a sus más de 8.300 colaboradores sanitarios del programa Mais Médicos como respuesta a las intenciones del nuevo Ejecutivo brasileño de modificar las condiciones del acuerdo.

 

Los médicos cubanos empezaron a regresar a la Isla casi inmediatamente y este miércoles aterrizaba en La Habana, con recibimiento de la cúpula del Partido Comunista, expresidente Castro a la cabeza, el último avión de la misión. Sin embargo, muchos de los profesionales han optado por quedarse en Brasil. Aunque no hay cifras oficiales, el último dato ofrecido por el Gobierno indica que habían regresado 5.853 médicos. Después de esto, solo llegó un avión más, lo que indica que casi un cuarto del contingente puede haber decidido instalarse definitivamente en Brasil, a pesar de las consecuencias.

 

Los médicos desertores no pueden volver durante ocho años a la Isla, pero existen otras consecuencias menos conocidas. Lo sabe muy bien el especialista en medicina general integral Leugim Espinosa, que se ha quedado sin cobrar su último mes trabajado y tiene en Cuba a su madre, ya jubilada, y a su abuela de 89 años.

 

"Con el retiro no pueden vivir. Apenas doscientos y tantos pesos no alcanzan para la comida. En cuanto partió mi vuelo y comprobaron que no me había ido le retiraron a ellas el dinero del último mes de mi trabajo aquí en Brasil, un tiempo que ya tenía trabajado. Además se apropiaron de los ahorros que guardaba en bancos de Cuba", lamenta.

 

C. A., natural del costero poblado de Isabela de Sagua, es uno de los que sí ha decidido regresar, aunque solo por el momento. El doctor, que llegó a Brasil desde el inicio del programa está casado con una brasileña.

 

"Cuando el 14 de noviembre anunciaron que Cuba salía de Mais Médicos supuse que no tendría ninguna dificultad. El coordinador del estado me dijo que debía montar en el avión junto a mi esposa, para que hiciéramos bulto en el primer viaje de regreso de mis colegas", advierte.

 

Sin embargo, su idea es regresar lo antes posible. C. A. reconoce que en Brasil los médicos cubanos atendían a sectores de la población extremadamente desfavorecidos, pero señala que en Cuba la pobreza es general y no hay opciones de mejorar. "Cuando estábamos allá nuestras familias sufrían por la distancia pero gozaban de privilegios económicos que de otro modo no hubieran conocido, ahora la emprenden contra los familiares de los que se quedaron".

 

Recientemente la prensa brasileña filtró una llamada de un funcionario cubano a la doctora Dayaimy González Valón, del programa Más Médicos en Brasil, que había decidido no regresar a Cuba. En la conversación el funcionario recurre a la intimidación al señalar con insistencia a la profesional que se arriesga a quedarse ocho años sin poder entrar al país.

 

"Si desgraciadamente le sucediera algo a alguno de su familia usted no va a poder entrar en Cuba", dice el coordinador estatal de la brigada en el estado de Mato Grosso, Leoncio Fuentes Correa. El funcionario asegura a la doctora que con su decisión de no retornar a Cuba se está "alejando de la familia, que es lo más grande que tiene un ser humano".