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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Huracanes, periodistas y “estrategas” de la comunicación

 

Fernando Ravsberg, Cartas desde Cuba

 

La detención de un grupo de periodistas en Guantánamo pone de relieve la alegalidad en la que vive la prensa en la isla. Cada día crece el número de colegas que se enfrenta a las “regulaciones”, a falta de una ley que especifique deberes y derechos del gremio.

 

La guerra por mantener el monopolio de la información está perdida, los medios de prensa alternativos, la blogósfera, el mayor acceso a internet, el Paquete, los bancos de videos y las antenas satelitales han superado ampliamente la capacidad de control.

 

El show que el aparato de censura montó en Guantánamo no muestra su poderío sino su debilidad. Tener que apelar a la policía para ser obedecidos y hacer que recorra el mundo la noticia de que en Cuba se reprime a los periodistas no parece la solución más inteligente.

 

Ni siquiera fueron creativos para justificar la detención, usaron las mismas teorías conspirativas de siempre, donde se insinúa la “mano del enemigo” en la procedencia del dinero y en la posibilidad de usar PayPal mientras el resto de los cubanos lo tiene vetado.

 

Si estos periodistas violaron alguna ley, lo justo es que se les lleve a los tribunales, se les acuse y que los jueces decidan sin son culpables. Lo que no es ético es detenerlos, no presentar cargos y difamarlos diciendo cosas sin decirlas, en un estilo de periodismo muy sucio.

 

Algunos no comprenden que la realidad mediática cambió y pretenden seguir utilizando el mismo corsé que 20 años atrás. En 1990 era imposible trabajar sin credenciales, hoy hay cubanos que escriben para los mayores periódicos del mundo sin pedir permiso a nadie.

 

Cada día se abren nuevos blogs que informan a Cuba y desde Cuba sobre una Cuba que no aparece en la prensa oficial. Historias que nos cuentan con la frescura de quien vive inmerso en la isla y no pide consentimientos para escribir ni autorización para publicar.

 

Los medios de prensa alternativos siguen su marcha a pesar de los gritos destemplados de quienes abogan por su eliminación. La prohibición de simultanear el trabajo en ellos y en los oficiales es abiertamente burlada por importantes figuras del periodismo nacional.

 

Las plataformas periodísticas se multiplican, son los jóvenes buscando o creando espacios donde contar las historias censuradas en la prensa oficial. Y no hay nada que pueda hacerse contra esto, salvo que alguien piense meter preso a todos los desobedientes.

 

¿Mandarían a prisión a los periodistas de la UJC que firmaron una protesta en Santa Clara, a los que crearon nuevas plataformas mediáticas, a los que hacen blogs, a los que escriben para El Toque, para el New York Times y para otros medios internacionales?.

 

¿Se prohibirá la distribución del Paquete, se revisarán los contenido de cada banco de videos, empezará otra campaña contra las antenas satelitales y el servicio de TV por cable?. Aunque más de uno sueña con una “ofensiva” así, es difícil que el gobierno les dé el visto bueno.

 

Ya este año los costos políticos han sido altos. Una y otra vez, Cuba fue noticia por las limitaciones impuestas a los periodistas, todo gracias a la visión infantil de quienes perciben el ciberespacio como una charca en la que pueden navegar con sus botecitos del Jalisco Park.

 

Entre los periodistas no hay dos posiciones enfrentadas sino múltiples visiones. Simplificarlo al choque entre un periodismo revolucionario y otro contrarrevolucionario, solo revela un gran desconocimiento de la realidad, un análisis muy superficial y una total carencia de respuestas.

 

Los desaguisados de quienes dirigen la prensa son de larga data pero desde el restablecimiento de relaciones con EEUU y en especial durante la visita de Obama a Cuba, andan de tropezón en tropezón, incapaces de enfrentar los retos básicos de la comunicación.

 

Lo detención de Guantánamo es la última de sus pifias. El saldo de esta torpe acción fue colocar “en portada” la persecución de periodistas y pasar a segundo plano mediático el gigantesco éxito de la Defensa Civil, al evitar la muerte de cubanos durante el asedio del huracán Matthew.

 

Con “estrategas” de la comunicación como estos, a la Revolución Cubana no le hacen falta enemigos.