Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

El debate y los comentarios en la Web

 

(I)

 

Germán M. González, Bauta, Artemisa, en Cubaencuentro

 

Cuando se leen trabajos de opinión resulta difícil separar la paja del grano en los comentarios, pues suelen pasar del análisis argumentado -estemos de acuerdo o no con el comentador- al insulto y descalificación. Estos últimos suelen señalar como una firma digital al agente de ¿inteligencia? y/o partidista que tiene como oficio evitar el debate de toda opinión discrepante, aun basada en fuentes oficialistas, como estas:

 

Raúl Castro: ahora si vamos a construir un socialismo próspero y sostenible. ¿Durante el medio siglo anterior qué se hizo? Debemos limitar el ejercicio de cargos a dos mandatos ¿Basado en la pésima experiencia cubana? Ahora que Fidel no está deben jugar su papel las instituciones. ¿Le dijo autócrata? Las obligaciones financieras vencidas dificultan el pago a proveedores. ¿Qué se hizo con la reserva de 500 millones USD en 1958, más los miles de millones de Patrimonio estatizados más los recursos de los créditos no pagados? Ni el más sabio de nosotros podrá calcular en daño que ha hecho la doble moneda. ¿Por quién y para qué se implantó la dualidad monetaria y cambiaria? Que no existe democracia lo afirma designando públicamente a Díaz-Canel como mandante por los próximos trece años.

 

El programa del partido&gobierno (Conceptualización del modelo…) en su prólogo: desequilibrios entre la oferta y demanda de productos y servicios (escasez crónica); obsolescencia tecnológica (agricultura medieval); subutilización e ineficiencia de la base productiva, la infraestructura y el proceso inversionista; crecientes riesgos y daños medioambientales; impacto de la dualidad monetaria en el poder adquisitivo; diferencias económicas y sociales no provenientes del trabajo, que además no es convenientemente retribuido (29 y 8 CUC mensuales salario medio y mínimo respectivamente); éxodo hacia actividades de menor calificación (pero mejor pagados) y al exterior (migración masiva).

 

También menciona afectación a la motivación para trabajar y ser eficientes; erosión de valores e incremento de la corrupción, delitos, indisciplinas y otras formas de marginalidad social. No menciona la tierra poblada de marabú mientras se importa el 80% de un consumo de alimentos muy restringido, la deuda externa gigantesca ni los crecimientos económicos nulos mientras Cuba cayó del lugar 51º al 68º del Índice de Desarrollo Humano en la década.

 

El Granma (25 de enero de 2018) publica que el 47% de las viviendas en Cuba resultan inadecuadas, solo superado en América Latina por Brasil (64%) y lejísimo de Argentina (22%) y Chile (23%). El ritmo de construcción desciende hasta menos de 22 mil en 2017 según el Anuario Estadístico, la menor cantidad desde que se dispone de estadísticas. En su edición del pasado 1º de junio el Granma informa: en total existen 201 mil viviendas afectadas por huracanes sin recuperar, de ellas 61 mil derrumbes totales; 42 y 25 mil respectivamente anteriores a 2012.

 

El propio órgano oficial publica los viernes cartas reflejando ineficiencias, burocratismo y negligencias que parecen escritas por Kafka.

 

Sin argumentos para debatir se insulta a quien opina que es necesario democratizar, no reprimir la libertad de opinión, información, expresión, de asociación y tantas otras y sobre todo eliminar lo que divida a los cubanos -de adentro y de afuera- para salir de la crisis, inocultable para el propio partido&gobierno.

 

Éste paradójicamente receta más de lo mismo, proponiendo una constitución que en lo político acentuará el poder totalitario del boss del partido&gobierno y en lo económico entregará el país al capitalismo extranjero. Más limitaciones a los derechos humanos y más discriminación en su tierra para los nacidos en Cuba.

 

Es momento de olvidar diferencias que pueden discutirse en democracia, ahora hay que conquistarla, porque:

 

Si la república no abre los brazos a todos y adelanta con todos, muere la república.

 

José Martí.

 

(II)

 

Aparece en el Granma (8 de junio de 2018) un artículo firmado por Miguel Cruz Suárez protestando por el uso del término “oficialista” calificándolo de peyorativo; excusa a los oficialistas (perdón, no existe otro término) por su falta de cultura general y por último culpa a los “no oficialistas” de propiciar “desunión” que según el escribidor nos pondrá a combatir en dos bandos opuestos.

 

El partido&gobierno tiene el monopolio mediático representando solo sus intereses. Para publicar en ellos hay que reflejarse las posiciones oficiales y por extensión quien lo haga es oficialista. La definición de la RAE dice que oficial es: Que emana de la autoridad constituida; (…). Semánticamente está bien aplicado el término.

 

Para Raymond Aron, filósofo, sociólogo y comentarista político francés, la consecuencia de la aplicación de un régimen de partido único es la dominación total de la sociedad. Por tanto, la ideología se convierte en verdad oficial del Estado, ocurre la fusión entre sociedad civil y Estado y entre partido y Estado: creación del partido&gobierno. Análisis nunca desmentido en la práctica implica que este tipo de régimen convierte a todos los Estado-dependientes laboralmente en oficialistas, trabaje en el estamento político, gubernamental, militar o en las poleas de trasmisión de la política del partido, léase organizaciones de masas. Políticamente está bien empleado el término.

 

Es en los medios digitales donde se puede disentir de la política oficial. Además del riesgo y las limitaciones -para los de adentro- quien lo haga recibe insultos y descalificaciones de los “oficialistas”. El trotskista, anarquista, social demócrata, demócrata cristiano o lo que sea es “apátrida” “traidor”, “vendido al imperialismo”, etc. sin distinción.

 

El escribidor canta loas a los que ocupan actividades de dirección “en medio de tan difíciles coyunturas”, sin analizar las causas del por qué son tan difíciles. Solo un comentario al margen: el presidente del Gobierno español devenga 2,6 veces el salario medio del país (81 mil y 31 mil euros anuales respectivamente) ¿Sabe la diferencia de ingresos entre los que ocupan la cúpula político militar cubana y el salario medio de un trabajador de 29 CUC mensuales? Y no hable del salario según nómina, hablemos de ingreso real.

 

En el artículo se reconoce eufemísticamente que “muchos de nuestros cuadros no son eruditos (…), muchos carecen de hábito de lectura (…)”. Esas deficiencias culturales se reflejan en la negativa explícita a debatir ideas y situaciones objetivas, apelando a la represión y el insulto.

 

Los “oficialistas” son eso, oficialistas en buen uso del idioma y la realidad política, pero los no oficialistas no son todos, ni siquiera la mayoría, merecedores de los términos que el oficialismo les endilga, suelen ser personas informadas, no creyentes a priori en la “historia oficial” para explicar los desastres del país.

 

Por último, el tema de la unidad. El articulista confunde este término con la unanimidad lograda en los órganos del partido&gobierno mediante la selección y tránsito por todos los filtros, muchos, incluido el Gran Hermano. Los británicos conservadores, liberales o laboristas luchaban en los cielos, en los mares y en tierra contra los nazis. Simultáneamente sus respectivos partidos debatían en los espacios políticos sus propuestas para el mejor gobierno. Eso ocurría todas en las democracias opuestas a los Estados totalitarios en la II Guerra Mundial. El desenlace lo conocemos. La totalitaria Unión Soviética se anexó o convirtió en satélites millones de km2. Todos sabemos cuánto duró y cómo terminó ese vasto imperio de partido único.

 

Diversidad es mejor que falsa unanimidad. Nuestra república -con luces y sombras- en medio siglo cuadruplicó la población, multiplicó por diez el producto interno bruto, su moneda se cotizaba a la par del dólar, mostraba saldo migratorio positivo, balanza comercial favorable, no tenía deuda externa y los indicadores sociales estaban a la par de los países más desarrollados. Los problemas que mostraba están hoy elevados exponencialmente. Esas son verdades que muestran las estadísticas oficiales.

 

Resumiendo: la libertad de opinar no solo es un derecho universalmente reconocido, es fundamental para el desarrollo socioeconómico. Para José Martí: Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y hablar sin hipocresía. O.C. t 18, p 304.

 

(III)

 

El debate existe desde los albores de la humanidad, las sociedades más avanzadas contaron con espacios para ello, las ciudades-estado griegas en particular la ateniense y la República Romana, cunas de la civilización occidental, fueron ejemplos. Cuando las dictaduras temporales, el surgimiento del Imperio Romano, el fundamentalismo religioso o el absolutismo monárquico limitaron esa práctica, la civilización occidental se estancó e incluso retrocedió.

 

En la Rusia prerevolucionaria el debate entre las fuerzas anti zaristas fue amplio. En el Partido Socialdemócrata de Rusia (bolcheviques y mencheviques) era habitual la discusión. Tomado por asalto el poder por la facción bolchevique eso se acabó, exterminados fueron los zaristas, los partidos de derecha, los revolucionarios aliados y por último los propios bolcheviques: el politburó de Octubre de 1917, el 80 % de los delegados al XVIII Congreso y millones de militantes, incluidos 45 mil oficiales héroes de la guerra civil. La historia posterior es conocida, inmovilismo, degradación económica, social y moral y por último el desmerengamiento. Eliminado el debate la sociedad no se renueva a sí misma.

 

En Cuba el debate surge desde los albores de la nacionalidad, aun bajo las condiciones absolutistas reinantes como colonia española, polemizaban los integristas, reformistas, autonomistas e independentistas, tendencias más representativas. Ya a finales del siglo XIX José Martí fija su posición como polemista en carta en verso dirigida a su amigo Néstor del Castillo. Indignado ante la acusación de haber insultado a los anexionistas dice: Miente como un zascandil/ El que diga que me oyó/ Por no pensar como yo/ Llamar a un cubano “vil”. Y fija sus principios: ¿Quién con injurias convence?/ ¿Quién con epítetos labra?/ Vence el amor. La palabra/ Sólo cuando justa, vence.

 

Para describir el tema durante la república -antes del batistato- demos la palabra a Fidel Castro en su alegato conocido como “La Historia me absolverá”: “(…) Había una vez una República. (…); todo el mundo podría reunirse, asociarse, hablar y escribir con entera libertad (…). Existía una opinión pública respetada y acatada y todos los problemas de interés colectivo eran discutidos libremente. Había partidos políticos, horas doctrinales de radio, programas polémicos de televisión, actos públicos, y en el pueblo palpitaba el entusiasmo”.

 

A confesión de partes… Solo añadir que existían decenas de estaciones de radio, siete canales de TV, 18 diarios en La Habana y al menos uno por provincia. Nicolás Guillén, mestizo y comunista publicó por primera vez los “Motivos del Son” en el dizque reaccionario Diario de la Marina, anarquistas, trotskistas, estalinistas, contaban con diarios y revistas y sus militantes y simpatizantes publicaban e incluso ejercían funciones de dirección en todos los órganos de prensa. En las revistas -de calidad internacional, Vanidades, Bohemia, Carteles y otras- exactamente igual.

 

En 1959 todo comenzó a cambiar a partir de los juicios sumarísimos sin garantías procesales donde condenaban a muerte a miles, a prisión a cientos de miles y al exilio a millones, y la definición lapidaria tantas veces citada: “Dentro de la revolución todo, fuera de la revolución nada” con un juez único para juzgar posiciones el debate en Cuba se acabó. Solo existió “el debate sobre Cuba” en el exterior hasta la llegada tardía de Internet al territorio nacional.

 

Existe en Londres (Hyde Park) un lugar al que llaman Speakers’ Corner (Rincón del orador) donde se discursea de todos los temas humanos y divinos bajo la mirada tolerante de la policía presente solo para evitar disturbios. Inspirados en él existen en otros países lugares similares. ¡Qué falta hacen en Cuba! Pudieran llamarse “territorio libre de represión”.