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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cuba y la esclavitud moderna

 

El PP ha presentado una Proposición No de Ley en la que pide al Gobierno de Pedro Sánchez que dé asilo político a los médicos cubanos que ‘desertan’ de misiones

 

Tania Costa, El Faro de Melilla

 

La exministra de Sanidad y portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Dolors Montserrat, ha presentado una Proposición No de Ley junto al diputado granadino Carlos Rojas, pidiendo al Gobierno de Pedro Sánchez asilo político en España y posibilidades de incorporarse al mercado laboral para los médicos cubanos que ‘desertan de misiones en el extranjero. Quieren, además, que el Ejecutivo socialista manifieste su condena a Cuba por trata de personas y por obligar a sus profesionales sanitarios a trabajar en condiciones de esclavitud.

 

Esta Proposición No de Ley casi seguro que no irá a ninguna parte, pero como declaración de intenciones va en la línea de lo que ha hecho en Brasil Jair Bolsonaro. También de la iniciativa presentada en la Cámara Alta de Estados Unidos por los senadores republicano Marco Rubio y demócrata Bob Menéndez pidiendo la restitución del Cuban Medical Professionals Parole, una figura migratoria derogada por Obama, que permitía a los médicos cubanos, hasta enero de 2017, pedir asilo político en cualquier embajada de Estados Unidos en el mundo.

 

Recibían así un “parole” (permiso condicional) que les permitía residir y trabajar en territorio norteamericano durante un año y un día y a partir de ese momento ya podían optar a la nacionalidad estadounidense.

 

Fue el ultraderechista Jair Bolsonaro el primero en denunciar que los más de 8.000 médicos cubanos que trabajaban hasta diciembre pasado en el Programa Mais Médicos de Brasil estaban siendo víctimas de formas de esclavitud moderna.

 

El Gobierno de Cuba ha diseñado un sistema muy peculiar para hacer caja con la exportación de servicios médicos. Así, en Brasil, el Ejecutivo cubano se quedaba con el 70% del sueldo de cada médico, un 5% se iba en impuestos y el 20% restante era lo que se ingresaba a los profesionales de la Medicina en concepto de salario.

 

Para que se entienda de lo que estamos hablando: de los 4.255,3 dólares que Brasil pagaba a Cuba por cada médico, el Gobierno de Raúl Castro-Díaz-Canel ingresaba a cada profesional unos 400 dólares en mano y otros 600 dólares los depositaba en una cuenta bancaria en La Habana a la que el médico sólo podía acceder si retornaba a la isla tras terminar su misión de dos años de duración.

 

Tras una denuncia interpuesta en juzgados de Brasil por dos médicos cubanos exigiendo indemnizaciones, el Gobierno de la entonces presidenta Dilma Rousseff negoció con La Habana una subida del dinero abonado en mano a los profesionales del Mais Medicos por lo que el salario neto de los cubanos pasaba a ser de 1.000 dólares en mano y el resto en Cuba por trabajar en zonas intrincadas de la selva brasileña, en lugares a los que nunca antes había entrado un profesional sanitario.

 

Bolsonaro, el ultraderechista, dijo que como presidente de Brasil no iba a tolerar formas de esclavitud moderna ni iba a financiar la dictadura castrista. Sólo del pellizco que el Gobierno de Cuba le pegaba a los médicos en Brasil ingresaba cada año 300 millones de dólares que supuestamente se utilizan para financiar el servicio público sanitario de la isla.

 

El problema está en que los hospitales de Cuba se caen a trozos. Nadie ha visto que tras años de misiones de médicos en el extranjero hayan mejorado las infraestructuras hospitalarias y la gente se teme que el dinero se esté invirtiendo, con suerte, en la construcción de hoteles de lujo como el Grand Packard del grupo español Iberostar que se inauguró recientemente a pocos metros del Paseo del Prado y el Malecón habanero.

 

Bolsonaro condicionó también la permanencia de los médicos cubanos en Brasil a que Cuba les permitiera estar acompañados de sus familiares (cónyuge e hijos) durante el tiempo de duración de la misión (dos años) algo que el Gobierno cubano prohíbe porque utiliza la familia como rehén para conseguir que sus médicos no ‘deserten’ en países donde podrían ganar cuatro y cinco veces más de lo que les paga Cuba.

 

Pero La Habana, ese paraíso de justicia, tiene otro as en la manga para evitar que sus médicos huyan del comunismo. A quien ‘deserte’ de una misión le prohíben regresar a Cuba en 8 años. Pase lo que pase no podrá volver. Ni siquiera al entierro de su madre.

 

Los cubanos tenemos sangre española. Para nosotros la familia significa exactamente lo mismo que en este país. ¿En nombre de qué derecho se le impone a una madre que deja un niño de 10 años en Cuba que no pueda volver a verlo hasta que sea mayor de edad?

 

Pero falta aún un dato más. Cuba impide a los médicos que se quedan en el extranjero legalizar sus documentos. De esta forma si quien ‘deserta’ no tuvo la habilidad de llevarse todos los papeles arreglados nunca podrá homologar su título ni trabajar al menos en un hospital, ejerciendo de médico. Por eso Bolsonaro pedía a la isla que todos los profesionales del Mais Medicos pasaran una prueba de reválida en Brasil antes de poder ejercer en este país.

 

El ‘demonio’ de Bolsonaro no sólo quería, de esta forma, acallar las protestas del Colegio de Médicos brasileño que no entiende por qué se contratan médicos cubanos teniendo estudiantes de Medicina recién graduados en el paro.

 

Bolsonaro buscaba también obligar a La Habana a sacar de Cuba a los médicos con todos los papeles en regla para facilitarles así que no se vean obligados a regresar a su país porque saben que sin títulos legalizados no podrán trabajar en ninguna parte.

 

Eso es lo que la Proposición No de Ley del Partido Popular en el Congreso quiere que España denuncie; ese chantaje a los médicos cubanos; esa esclavitud moderna a la que Cuba somete a sus profesionales sanitarios.

 

La Habana no aceptó ninguna de las tres condiciones que le puso Bolsonaro y sacó unilateralmente a sus médicos de Brasil. De más de 8.000, desertaron 2.000. Los que regresaron a la isla fueron recibidos como héroes por Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel.

 

La Proposición No de Ley del Partido Popular quiere que el Gobierno de España abra la puerta a esos médicos cubanos que a esta hora recorren el Amazonas buscando un sitio en el que trabajar. Es, según explica el texto de la iniciativa, una “migración de altísima calidad”.

 

Aquí en Melilla buena falta que nos hacen esos médicos y además estaríamos haciendo una labor humanitaria. Ayer hablé con dos de ellos, varados en Paraguay, y llorando me comentaban: “Estamos pasando por una situación dificilísima. Ayúdennos”.