Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cuba "no se rinde", repiten una y otra vez en La Habana

 

Los anuncios realizados por Mike Pompeo y John Bolton dan una nueva vuelta de tuerca a las ya deterioradas relaciones bilaterales

 

LORENA CANTÓ, EFE

 

La Habana.- El Gobierno cubano enarboló este miércoles consignas de resistencia y no rendición en respuesta al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, que incluyen demandas en tribunales de ese país por bienes expropiados tras la Revolución y nuevas restricciones a los viajes y las remesas.| Abril 18, 2019

 

"Los cubanos no nos rendimos, ni aceptamos leyes sobre nuestros destinos que estén fuera de la Constitución", advirtió el presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel, en Twitter, el cauce elegido por la cúpula de su gobierno para trasmitir las primeras reacciones a los anuncios de Washington.

 

La medida más polémica, que también provocó el rechazo internacional y especialmente de la Unión Europea, es la reactivación del título III de la Ley Helms-Burton, que permite reclamar ante cortes de EE UU bienes expropiados tras la Revolución, lo que podría propiciar miles de demandas contra compañías extranjeras.

 

Esas disposiciones habían permanecido congeladas desde su aprobación en 1996, ya que la UE demandó a EE UU por la extraterritorialidad de las medidas ante la Organización Mundial del Comercio.

 

El bloque retiró la querella a cambio de que las sanciones se mantuvieran inactivas, por lo que ahora podría volver a presentarla.

 

"No cambiará la actitud frente a los que sostienen la espada contra nosotros", "en Cuba mandamos los cubanos", "el título III no es peor que el I ni el II, que están en la cartera de acciones contra todo el pueblo de Cuba (...) Los cubanos no nos rendimos", advirtió Díaz-Canel en sucesivos tuits.

 

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

@DiazCanelB

 No cambiará la actitud frente a los que sostienen la espada contra nosotros. Los cubanos no nos rendimos, ni aceptamos leyes sobre nuestros destinos que estén fuera de la Constitución.  En #Cuba mandamos los cubanos. #Cuba confía en sus fuerzas y en nuestra dignidad. #SomosCuba

 

También el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, manifestó su "repudio firme" al "discurso agresivo, calumnias y medidas de recrudecimiento del bloqueo" anunciadas por EE UU, que "constituyen una nueva agresión al pueblo de Cuba, el pueblo estadounidense, la emigración cubana y a Estados soberanos".

 

Los anuncios realizados por Pompeo desde Washington y por el asesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, desde Miami rodeado de exiliados anticastristas dan una nueva vuelta de tuerca a las ya deterioradas relaciones bilaterales, marcadas por la hostilidad desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

 

Las medidas apuntan a rematar la ya exhausta economía cubana en represalia, según aduce el Departamento de Estado, por la violación de derechos humanos en Cuba y el apoyo de La Habana al Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, principal aliado político y económico de la isla.

 

Además de reactivar los títulos III y IV, Washington restringirá nuevamente los viajes de estadounidenses a Cuba, sancionó a cinco empresas estatales más y limitará las remesas a 1.000 dólares trimestrales por persona, un golpe para los miles de cubanos que viven de la ayuda que sus familiares emigrados les envían.

 

También es de esperar que afecte a los trabajadores por cuenta propia, muchos de los cuales han levantado sus negocios con ayuda de sus allegados en el extranjero.

 

El "cuentapropista" Camilo Condis, por ejemplo, escribió en Twitter que las medidas son "hipócritas porque suelen venir acompañadas del discurso de apoyo al pueblo cubano, lo cual es totalmente falso".

 

La de este miércoles fue una jornada de tensión en La Habana, donde ya se esperaban los anuncios de Pompeo y Bolton, que aún así fueron recibidos con estupor e indignación tanto por los cubanos como por representantes de otros países.

 

La reciente apertura del servicio 3G de internet en los teléfonos también propició que las noticias corrieran por las redes e incluso que muchos cubanos siguieran en directo los anuncios hechos por EE UU.

 

El embajador español en Cuba, Juan Fernández Trigo, consideró "casi obligado" que la UE lleve a EE UU ante la OMC, y pidió al bloque europeo que sea "lo más contundente posible" ante una ley cuyo efecto extraterritorial viola el Derecho Internacional.

 

Recordó que en las relaciones con Cuba, tanto la UE como España han partido del principio de "ayudar al pueblo cubano, abrir este país y permitir que la inversión extranjera sea una fórmula válida para que progrese", frente a la actitud estadounidense de "apretarle las tuercas" durante seis décadas.

 

España es el país con más empresas operando en Cuba, cerca de 300, entre ellas gigantes hoteleros como Meliá o Iberostar que se encuentran entre las más expuestas a las nuevas sanciones aunque no son propietarias de instalaciones, sino que las gestionan en régimen de empresas mixtas con el Estado cubano.

 

"Y no queremos que resulte tan chusco como que al final aquellos que no estamos afectados por las leyes del Congreso de EE.UU. seamos los perjudicados mientras que los que deberían serlo se salgan bien librados de una situación como esta", advirtió, en relación con las empresas estadounidenses presentes en la isla.

 

A su vez, el presidente de la Asociación de Empresarios de España en Cuba (AEEC), Xulio Fontecha, instó a la UE a aplicar "reciprocidad" y castigar a empresas estadounidenses que demanden a las europeas por lucrarse de sus antiguas propiedades en la isla.

 

Sobre los posibles efectos de un hipotético aluvión de demandas en EE UU a empresas españolas -de las cuales muchas operan en régimen mixto con corporaciones estatales cubanas- Fontecha reconoció que de momento "es muy difícil, muy prematuro, saber qué va a pasar".

 

"De todos modos, estamos seguros de que las principales compañías españolas -bancos, líneas aéreas y compañías hoteleras que están trabajando en Cuba- tienen muy estudiado lo que han hecho y están haciendo, y nos consta que están cuidando bien sus intereses", apuntó.