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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Venezuela enferma: se profundizan la confusión y la división política

 

M. Teresa Romero, Infolatam

 

A una semana y media del retorno del presidente Hugo Chávez a Venezuela, el pasado 4 de julio, la mayoría de los venezolanos chavistas y antichavistas continuamos sin saber con certeza el verdadero estado de su salud ni en cuál parte del cuerpo padece el cáncer cuyo tumor, según las versiones oficiales, le fue extirpado el pasado 20 de junio en Cuba.

 

El único parte médico ha sido el del propio Comandante, quien en su declaración pública de este miércoles 13 de julio aseguró que se encontraba en franca recuperación, que su cáncer no era grave, ni de estómago ni de colon, como se viene especulando en medios periodísticos, pero que podría necesitar en el futuro un tratamiento de quimioterapia.

 

Estas declaraciones vagas e imprecisas, junto a otras claramente contradictorias ofrecidas por sus colaboradores más cercanos, así como  una visible mejoría en el semblante del Presidente en sus recientes comparecencias públicas, ha desatado de nuevo  ─como cuando se encontraba en Cuba─ la  polémica en el país en torno a si su enfermedad es real o ficticia, o si al menos ha sido exagerada por el eficiente aparato propagandístico cubano-venezolano para victimizarlo e intentar así detener la caída sostenida de su popularidad.

 

De hecho, los resultados de la más reciente encuesta de la firma Consultores 21 consolidan la tendencia del descenso del apoyo popular al Presidente y su gestión. La medición, realizada antes del conocimiento público de la enfermedad, indica que si las elecciones presidenciales tuviesen lugar en la actualidad, Chávez obtendría el 44% de los votos, mientras que cualquier candidato opositor un 51%; es decir, unos 7 puntos por arriba.

 

Quienes aseveran que a Hugo Chávez no hay que creerle ni el Credo y que lo de su enfermedad no es más que una maniobra política, sospechan de varios eventos oficiales, altamente mediáticos, celebrados en el transcurso de esta semana ─como la misa realizada por la recuperación de la salud presidencial, a la cual asistió Chávez personalmente y recibió el sacramento de la unción de enfermos─, o las repetidas confesiones de fe cristiana del propio Presidente. Ahora insiste que obtuvo “un milagro de Dios”, que se encuentra viviendo “un tiempo de resurrección (…) un proceso de renovación espiritual”.

 

Chávez se ha vuelto más religioso tras su enfermedad

 

Confesiones éstas, por cierto, que no han disminuido su retórica polarizante, ni sus ofensas y ataques en contra de la oposición.  En los últimos días, su gobierno  y las instituciones públicas a su servicio no han permitido que los presos políticos también enfermos de cáncer sean visitados por parlamentarios latinoamericanos y  han  tomado acciones injustas e ilegales,  como la de  condenar  a dos años de prisión al pre candidato presidencial  opositor Oswaldo Álvarez Paz  por el mero delito de haber dicho  en un programa de televisión que Venezuela se había convertido en un centro de operaciones que facilita el narcotráfico.

 

No obstante, para otros muchos, esos mismos hechos señalados constituyen más bien evidencias de que el Comandante está más enfermo de lo que reconoce y lo que busca con esos eventos y declaraciones es aparentar una situación de normalidad que no existe, así como mantener la calma y esperanza ciudadana en especial entre sus seguidores, algunos de los cuales ya hablan de una inminente transición política.  El mensaje que el gobierno quiere transmitir es claro: Hugo Chávez no está inhabilitado por su enfermedad y es el candidato para 2012.

 

En todo caso, mientras se sucede esta controversia ─que no sólo se da entre chavistas y antichavistas sino en el seno mismo del partido oficialista, el PSUV, aunque en éste a sotto voce─ la indudable (esta sí) situación crítica de la sociedad venezolana y su sistema político se profundiza.

 

En la última semana Venezuela ha continuado sacudida por paros en los sectores  público, médico y universitario; por motines en las principales cárceles del país;  por alza en los índices de inseguridad, desempleo e inflación;  así como por nuevas denuncias internacionales acerca de la existencia en la isla de Margarita de células de Hezbollah  que, conjuntamente con  ciudadanos venezolanos de origen árabe, participan en labores de reclutamiento y entrenamiento para la realización de ataques terroristas.

 

A la par, continúan los conflictos internos en el seno del gobierno, dentro de la Fuerza Armada Nacional y del PSUV, lo cual le ha valido varios llamados de atención a la cúpula del partido por parte del enfermo Presidente.  Las divisiones aumentan en la medida que crecen los rumores de una posible transición política antes de las elecciones de 2012 que sería dirigida por el hermano de Hugo Chávez, el actual gobernador del estado Barinas Adán Chávez. Ante la incertidumbre política, algunos dirigentes han reconocido que sectores del chavismo adelantan contactos con la oposición.

 

En el lado opositor, si bien se afianza la alianza unitaria en el Parlamento, donde se aliaron en bloque los partidos Primero Justicia, MAS, Podemos, PPT, entre otros, continúan lanzándose candidatos a las primarias ─el más reciente fue el de la diputada María Corina Machado─ mientras que se dan discrepancias en torno a la posibilidad de modificar la fecha establecida para las primarias de la oposición, programadas para el 12 de febrero de 2012, en vista de la inestabilidad política.