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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Temor en Cuba a poner en orden compras ilegales de coches

 

Se cumple un mes de la legalización de la compraventa de vehículos entre particulares sin que se conozcan cifras oficiales de las transacciones

 

EFE

 

La legalización de la compraventa de vehículos entre particulares en Cuba cumple este martes un mes sin que se conozcan de momento cifras oficiales de las transacciones realizadas y con dificultades para algunos cubanos que no pueden o no se atreven a poner en orden antiguas compras ilegales.

 

El decreto del presidente cubano, Raúl Castro, que entró en vigor el 1 de octubre eliminó décadas de prohibición o restricciones en la transacción de automóviles, al autorizar su donación y compraventa entre cubanos y extranjeros residentes en el país y flexibilizar los traspasos de propiedad para quienes abandonan la isla con carácter definitivo.

 

Trabajadores de algunas notarías de La Habana consultados por Efe declararon que muchas personas han solicitado información sobre los trámites las últimas semanas.

 

Para los cubanos, la principal novedad del decreto consistió en la legalización de la compraventa de cualquier cantidad y tipo de vehículos, pues anteriormente las leyes solo permitían traspasar aquellos cuya fabricación fuese anterior a 1959.

 

Abundan los «Almendrones»

 

El parque automotor privado de la isla se calcula en unos 300.000 vehículos, entre los que abundan los estadounidenses fabricados antes de 1959 y conocidos popularmente como «almendrones», y los procedentes del antiguo bloque socialista.

 

Hasta ahora, los cubanos realizaban las transacciones de coches soviéticos o de fabricación más moderna ilegalmente y mediante «pactos de confianza» en los que el comprador pagaba por el automóvil sin que su nombre pudiera aparecer en la propiedad.

 

Alberto, un ingeniero jubilado de 68 años y propietario de un Lada soviético desde 1980 gracias a sus «méritos profesionales», dijo a Efe que acaba de vender el coche «sin dificultad alguna». No obstante, afirmó que ha presenciado gestiones «mucho más complicadas» porque los propietarios del vehículo habían abandonado Cuba.

 

En el caso de cubanos que emigran sin disponer antes de sus vehículos, la actual normativa autoriza a que estos sean heredados por familiares hasta un cuarto grado de consanguinidad. Una notaria consultada por Efe, que prefirió el anonimato, dijo que cuando un cubano sale del país definitivamente o luego decide no regresar, la adjudicación del coche por sus «herederos» en la isla es «más compleja» y se tramita directamente en el Ministerio de Transporte.

 

Hace un mes, la implementación del decreto fue recibida con entusiasmo, aunque las décadas de ilegalidad en la compraventa dificultan ahora que algunos puedan aprovechar la nueva ley y poner en orden sus papeles.

 

Juan Carlos, un mecánico de 47 años, opinó que quienes compraron de forma «ilegal» y no mantienen «buenos vínculos» con el dueño de la propiedad «están en peligro».

 

«Si el Gobierno quiere, puede ordenar ahora una reinscripción de vehículos o una revisión de "chapas" (matrículas) privadas, para lo cual hay que presentar la propiedad y quienes no la tengan van a perder», declaró.

 

Siguen las restricciones

La restricción para que los cubanos compren coches nuevos se mantiene y el Gobierno sigue controlando esas adquisiciones mediante un permiso que otorga el Ministerio de Transporte a ciudadanos específicos.

 

Ese beneficio sólo se contempla para quienes hayan obtenido ingresos en divisas o pesos convertibles «como resultado de su trabajo en funciones asignadas por el Estado o en interés de este».