Cubanálisis El Think-Tank

REPRODUCCIÓN DE UN ARTÍCULO SOBRE CUBA

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Taiwán - modelo a estudiar

 

Álvaro Alba, en Diario Las Américas

 

En la búsqueda de caminos hacia la democratización de Cuba y su inserción en la comunidad de naciones democráticas, muchos expertos y analistas han analizado docenas de experimentos en América Latina y Europa. La transición española tras la muerte de Francisco Franco y el Pacto de la Moncloa ha sido obligada referencia. El referéndum de Chile que sacó del poder a Augusto Pinochet, la entrega del poder por parte de los militares y las continuas elecciones democráticas es siempre una constante en el estudio del paso de las dictaduras a las democracias.

 

Europa del Este da una verdadera enciclopedia de conocimientos con disímiles ejemplos. Está Polonia con su terapia de choque, la República Checa con su lustración y la lenta transición en Bulgaria. Rusia y su venta de vouchers, las ex repúblicas soviéticas del Asia Central con su autoritarismo feudal y el éxito de las tres naciones del Báltico. Se miraba y estudiaba a Occidente. Es hora de mirar al Oriente. Taiwán es un verdadero caso de estudio para los que buscan medios efectivos y exitosos a la hora de hacer una sociedad democrática y económicamente viable.

 

Recientemente se ofreció un simposio auspiciado por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, en Washington D.C. y Taiwán, con conexiones por teleconferencias en Atlanta, Boston, Chicago, Nueva York y Miami. El evento tuvo como orador principal al presidente de la República de China Ma Ying-Jeou, gracias a esa presencia virtual que permite la técnica virtual y el Internet. El mandatario llegó a la presidencia en el 2008 con la experiencia de dos términos como alcalde de Taipei, el haber sido el más joven miembro del gabinete taiwanés; además de estudios en la Universidad Nacional local y en dos altos centros de estudios en Estados Unidos (New York University y Harvard). La revista Time lo define como uno de esos líderes que pueden cambiar el destino de su país y de la región.

 

Durante la conferencia del pasado doce de mayo Ma Ying-Jeou expuso, durante casi una hora de presentación, sus puntos de vista sobre la estrategia para cimentar la seguridad nacional de la isla. Y esta se basa en tres simples puntos – institucionalizar el acercamiento con la China continental (República Popular China), un aumento del aporte de Taiwán al desarrollo mundial y la conexión de la diplomacia y la defensa del país. A diferencias de décadas anteriores, donde la confrontación y la batalla por el reconocimiento envolvió el mayor espectro de las relaciones a través del Estrecho, el nuevo concepto amplía el campo de trabajo y de acción.

 

En el mismo discurso inaugural mencionó tres principios fundamentales para su política exterior – no unificación, no independencia y no al uso de la fuerza. Bajo ese orden Taiwán ha logrado un acercamiento económico a la China continental que no existía en las últimas décadas y una mayor participación internacional. El beneficio económico mutuo ha sido un canal más razonable a la hora de sentarse a la mesa de negociaciones. Solamente con Pekín se han firmado quince acuerdos en los pasados tres años y se han creado vías institucionales para la comunicación y el incremento comercial a través del Estrecho de Formosa, que en más de una ocasión fue escenario de tensión internacional. Esa interacción permanente la llama el gobernante “círculo virtuoso” que lleva al mismo tiempo a un aumento de las relaciones con otros países a los dos lados del estrecho. La creación de normas, principios, procesos y reglas explicitas e implícitas para esas expectativas de entendimiento, asegura el presidente de Taiwán, ayuda a ser predecible el trato mutuo.

 

Como segundo punto presenta la participación activa y su contribución al desarrollo internacional y esta contribución la centran en dos esferas: la economía y las relaciones internacionales. La economía de Taiwán fue una de las pocas que no se afectó durante la crisis de finales de los noventa en Asia. Se ubica entre la primera veintena de naciones exportadoras del mundo y el Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento del Producto Nacional Bruto para el 2010 del 7.7 por ciento. Fue pionera en la tecnología de punta y los productos electrónicos hechos en Taiwán tienen un sello de calidad indiscutible. El balance comercial tiene un superávit de casi 30 mil millones de dólares, con una exportación de 203 mil millones de dólares y la importación es 174 mil millones de dólares. Como tercer punto y no último en importancia, tienen el vínculo de la defensa con la diplomacia, siempre conjugado con una pequeña pero fuerte fuerza militar.

 

El autor es periodista de Radio y Televisión Martí (OCB)