Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Salvar a Cuba a toda costa y cuanto antes mejor

 

Alfonso M. Becker, en MiamiDiario.com

 

Hace unos cuatro o cinco años, el comandante Fidel Castro, mantuvo reuniones de alto nivel (que eran conocidas y estudiadas por la Unión Europea) con importantes funcionarios del Gobierno estadounidense. En un principio, esas entrevistas estaban encaminadas a discutir con altura de miras el llamado "bloqueo a Cuba" por parte de Washington con el propósito de ayudar a la dictadura cubana a una definitiva y "armoniosa" transición a la democracia en la isla caribeña. Insisto en lo de "llamado bloqueo" porque para los políticos en activo de todo el mundo durante los últimos treinta años, el bloqueo nunca existió y por un cierto "respeto debido" al legendario héroe de la revolución cubana nadie hablaba de la desastrosa política económica de los hermanos Castro y tampoco, naturalmente, de las pocas posibilidades de una isla con tantas carencias y pocos recursos en comparación, por ejemplo, con Venezuela, Bolivia o Argentina...  Sin embargo, los hermanos Castro, no han dejado de recalcar en su necesario discurso doméstico que ese bloqueo ha impactado notablemente en la recuperación económica del país y para ello lograron la inestimable ayuda de Amnistía Internacional,  Human Rights Watch y la ONU que en más de una docena de ocasiones condenó abrumadoramente la política de Washington. Estamos hablando de una Cuba que, con el derrumbe de la URSS, perdió a su principal suministrador y mercado de la isla, lo que obligó al Gobierno cubano a promover las inversiones de capital extranjero firmando acuerdos de estricta supervivencia con Venezuela, China, algunos países de la Unión Europea y Canadá de forma urgente, pues entre las sequías pertinaces y los huracanes, el gobierno cubano solo podía ir tirando de mala manera con la industria hotelera y el turismo en el que también arrimó el hombro España...

 

En esas reuniones en La Habana, donde estaban la flor y nata de los servicios de inteligencia estadounidenses y los mejores economistas para un caso tan "ruinoso" y delicado políticamente como el de Cuba, incluso se habló -no fue la primera vez- de una transición a la española que permitiera un cambio de rumbo que excluyera, mediante un acertado relato político, toda posibilidad de violencia o "ajuste de cuentas" no solo en la isla sino en la amplia comunidad cubana de Estados Unidos. El respeto y hasta "miedo" que los políticos estadounidenses tienen a la comunidad cubana en el exilio, es lógico si se tiene en cuenta que es un auténtico grupo de presión con un potencial electoral capaz de arruinar las posibilidades de cualquier político estadounidense para alcanzar la presidencia de los Estados Unidos...  Pero lo realmente curioso de estos cuatro años de "estudio" para llevar a cabo esa acción y efecto de pasar de un modo de sociedad y gobierno a otro tan distinto como la economía de libre mercado en el contexto global, es que los ciudadanos de Cuba y la gran mayoría de la opinión pública mundial, nunca se enteraron de nada. Como corresponde a una dictadura.

 

De igual forma, esas reuniones y entrevistas que -como digo- inicialmente estaban proyectadas única y exclusivamente para gestionar una transición pacífica a la democracia, desembocaron en un  ir y venir de grandes personajes políticos de todo el planeta, de muchos politólogos adscritos a los tanques de pensamiento más importantes del mundo occidental y de un sinfín de miembros de muy alto nivel de oficinas gubernamentales de Occidente especializadas en la elaboración de ideas estratégicas para tal fin. Estados Unidos influyó notablemente para que los socios asiáticos se acercaran a Cuba para echar una mano. Los laboratorios de ideas de Rusia y China no fueron una excepción y a la altura de este 2014, Xi Jinping se volcó con lo que mejor sabía hacer el gigante asiático: firmar una treintena de contratos de carácter económico, cultural y educativo con Raúl Castro que daría posibilidades a Cuba, con grandes líneas de crédito, libres de interés, para construir una gran terminal multipropósito en el puerto de Santiago que "modernizara" la isla con un inicial dinamismo mercantil imprescindible para tal fin; digitalizar la TV cubana y "pensar" en una nueva red de carreteras que sustituyera los precarios "caminos" de transporte en la isla. Por si fuera poco, el Ministerio de Economía Chino, aceptó la propuesta cubana de que incrementaran no solo la participación en la producción de petróleo crudo en el Campo Seboruco sino en el urgente proyecto de perforación petrolífera y de gas que "independizara" de alguna manera a la isla de los "favores" venezolanos y conseguir una autosuficiencia imprescindible para competir en el mercado global. Y en esto llegó Vladímir Putin a la Habana  y condonó el 90% de la deuda cubana con Moscú... una deuda, como se sabe, contraída con la antigua URSS que ascendía a 35.000 millones de dólares; Putin "regalaba" al Gobierno cubano 30.000 millones y a título de anécdota económica, le sugería a los hermanos Castro que los 3.500 millones restantes se utilizaran en la isla para proyectos ruso-cubanos.

Si esto es una nueva "guerra fría"... ¿Dónde diablos está el bloqueo?

 

Inmediatamente, los think tank de Occidente se apresuraron a conformar el relato de "hielo" que cogió totalmente "en bragas" a la Unión Europea... Otto Raúl Tielemans, investigador del Consejo de Asuntos Hemisféricos (COHA) desde Washington,  Arturo López Levy, analista cubano de la Facultad de Estudios Internacionales Joseph Korbel, en la Universidad de Denver y otros analistas incluso europeos, lanzaron a los cuatro vientos la "amenazadora" sospecha de un malévolo interés ruso en Cuba que saltaría, como en un ajedrez, a buena parte de América Latina y que posiblemente se enmarca en el contexto internacional creado por la crisis ucraniana de principios de año, que llevó a Washington y Bruselas a tratar "aparentemente" de aislar política y económicamente a Moscú... Mientras EEUU trataba de conformar a destiempo esa representación, un tanto ridícula y de bajísima calidad sobre el hombre más malo del planeta Tierra...  Vladímir Putin no solo apareció regalando miles de millones de dólares sino que recibió el aplauso y la consideración ¡en secreto! de Washington porque, en un alarde de ayuda inestimable, Rusia aceleraría la recuperación económica de Cuba con acuerdos millonarios sumándose a China en la exploración y búsqueda urgente de petroleo en las costas cubanas conjuntamente con las empresas estatales rusas Rosneft y Zarubezhneft y empresa estatal  cubana Cupet.

 

Aunque se cree que los rusos exageran un poco con las bolsas submarinas, en Moscú parecen estar convencidos de que bajo su lecho marino, Cuba tiene hasta 20.000 millones de barriles... La estrategia de los Estados Unidos no ha podido ser más brillante y expeditiva... mientras los que se llaman ecologistas, izquierdistas y progresistas de todo el planeta despotrican contra el gobierno de Canarias por ejemplo, o contra cualquier otro tipo de actuación de empresas petrolíferas en Europa,  les da igual a estos defensores del planeta que el petróleo se lo lleve Marruecos y multitud de empresas internacionales "pinchando" a escasos metros de las aguas de dominio españolas. El éxito soterrado de la Administración estadounidense ha consistido -como corresponde a la geopolítica-  en esconder o guardar algo de modo que si "emerge" ante la opinión pública, no aparezca como lo que realmente es: integrar a Cuba en la economía libre de mercado con la única posibilidad que tienen los cubanos. Con la extracción masiva de crudo. La bella isla cubana será "sembrada" de torres extractoras y los "pinchazos" que se van a dar en el Caribe se harán con el ¿aplauso generalizado? de toda la progresía e izquierda planetaria precisamente en un proceso globalizador caracterizado por la absoluta ausencia de ideologías... quizás porque todavía es difícil entender para algunos que a pesar de la belleza de la palabra "ecología" la única ideología en este siglo XXI es el dinero...

 

El enigmático y legendario Fidel Castro...

 

El papel de Fidel Castro durante la guerra fría no pudo ser otro que el "inventado" por el famoso, entonces, Consejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations, CFR), una tapadera de la CIA destinada a salvaguardar los intereses económicos de las empresas estadounidenses en Latinoamérica que corrían el serio riesgo de ser "engullidas" por bandas populares cada vez más fuertes y peligrosas. Existe demasiada  evidencia testimonial y circunstancial que indica que los jefazos  de la CIA reclutaron a Fidel Castro a través de su recién creada Agencia a comienzos del 1948 y lo enviaron a Bogotá, Colombia, como agente provocador en una misión importante. Al parecer el reclutamiento se llevó a cabo en la residencia de Mario Lazo, un abogado cubano educado en los EE.UU. que tenía estrechos nexos con la embajada norteamericana en Cuba. Si trabajó por un tiempo o si trabajó de por vida es algo que los historiógrafos de medio mundo esperan saber, una vez que se desclasifiquen papeles de la CIA en relación al "Bogotazo", un clima orquestado de extrema violencia para acabar con la vida de Jorge Eliécer Gaitán, alcalde de Bogotá y con la llamada "influencia comunista" en el continente americano...

 

Fidel Castro y su amigo Rafael del Pino Siero, Allen Dulles, el General Reinhard Gehlen, Willard Beulac y William Pawley confluyeron todos en un café frente al Hotel donde asesinaron a Gaitán... Todos trabajaban para la CIA... cuando se creaba la Organización de Estados Americanos (OEA). El caso es que tras la conquista del poder en Cuba por los barbudos de Fidel, todo fue un camino de rosas para el comandante cubano pues se estaba gestando la más grande representación de una revolución mil veces más sofisticada que el impresentable vodevil Zapatista en el México de 1994. La fábrica de sueños de Hollywood empleó todo su espectacular arsenal para que una revolución cubana fuese el "punto de referencia" para la subversión latinoamericana y Fidel Castro el auténtico guardián controlador de toda la convulsa y subversiva Latinoamérica... Así pues, el que parece que fue el más grande de los agentes de la CIA, se infiltró y destruyó a todos los grupos insurgentes. Durante 50 años... Si el gran Henry Kissinger contara lo que sabe... el mundo se volvería del revés... Así que no es solo el hecho probado, documentado y confesado ante  el New York Times por parte de la hermana de Fidel,  Juanita Castro, que fue agente de la CIA. En 1975, el oficial de la CIA  Phillip Agee  escribió en su libro que la hermana de Fidel era una "agente" importante  por "su relación familiar con el dirigente" y dejó al resto de la familia "aparte" para que la Historia los absolviera...

 

Ahora los "papeles" se han repartido de otra forma...

 

Ahora todo es distinto... Ni Maduro ni Morales ni Correa representan peligro alguno para Washington. Toda la compleja, oscura y secreta guerra contra la subversión que EEUU ha protagonizado en Latinoamérica, ha dejado paso a es poder blando en el que China, Europa y Rusia, tienen mucho que decir. Es por eso que se supone que los presidentes de Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros (no especialmente dotados intelectualmente)  siguen en sus puestos aunque algunos en la Casa Blanca se tiren de los pelos por la "impresentable" morralla que sostienen en el poder. Seguramente es debido a la poca catadura moral de esta gentuza al compararla históricamente con el gran Fidel Castro. Son tan impresentables que los opositores de todas las tendencias, en toda América Latina, reclaman y echan en cara a Barack Obama que cómo es posible que en nombre de una llamada con pompa "no injerencia" que clama a la justicia internacional, se "protejan" a sanguinarias dictaduras maquilladas con un relato pseudo-revolucionario que no se traga nadie... Pero esto de la geopolítica no es cuestión de elegancia...  La vida es así de compleja y la política es mucho más complicada, enmarañada y difícil de lo que la gente común piensa.

 

El extraordinario interés de toda la comunidad internacional por integrar a Cuba en un mundo de libre mercado se sostiene en tres pilares fundamentales. En primer lugar, el pueblo cubano ya ha sufrido demasiado tiempo una suerte de "experimento" social que desde la posguerra mundial ha mantenido a su gran mayoría en una sociedad "preindustrial" por muchos avances en educación y medicina de los que presume el Gobierno de los hermanos Castro. En segundo lugar, existen los elementos y fórmulas necesarias para atraer a la isla riqueza que cambie sustancialmente esa situación anacrónica y surrealista. Y por último lugar, se han tenido en cuenta todos los parámetros evaluables para creer firmemente que en muy pocos años, la República de Cuba, podría convertirse en uno de los países más ricos de América Latina interactuando con el Estado de Florida, México y el resto del continente americano.

 

Ahora solo falta que la comunidad de cubanos en el exilio, mire con otros ojos a esos hermanos que dejaron atrás persiguiendo un sueño que pueden hacer realidad en la misma patria cubana. Todos los fantasmas de la Historia tienen cabida en Cuba, incluso la familia Castro. Decía con cierta sorna Jean Paul Sartre que incluso el pasado puede modificarse, de hecho Fidel Castro lo ha conseguido y los historiadores no paran de demostrarlo.

 

Al fin y al cabo, la Historia no es ni estática ni mecánica, porque los cubanos serán libres para transformarla.