Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Ros-Lehtinen: Tenemos que cambiar la Ley de Ajuste Cubano

 

La congresista cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen en su año 24 como representante federal por la Florida.

 

Wilfredo Cancio Isla, CaféFuerte

 

La representante cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen, considerada la hispana más influyente del Congreso, acaba de concluir sus funciones como presidenta del Comité de Relaciones Exteriores (CRE) de la Cámara y se apresta a servir como miembro de otro importante órgano legislativo: el Comité de Reglamentos.

 

 Ros-Lehtinen se desempeñó al frente del CRE desde el 2011, luego de que los demócratas perdieran la mayoría en la Cámara de Representantes. Su salida obedece a reglas de procedimiento, pues durante otros cuatro años (2006-2010) había sido la figura de mayor rango entre la minoría republicana encargada de los asuntos internacionales. La remplaza Ed Royce, republicano por California.

 

Al inaugurarse este jueves el 113 Congreso de Estados Unidos, Ros-Lehtinen entró en su año 24 como legisladora federal. Fue ella la primera hispana en lograrlo tras agenciarse el escaño en una elección especial para encontrar el sustituto del legendario Claude Pepper, fallecido en mayo de 1989.

 

Sobre su faena en la presidencia del CRE en un período particularmente convulso, la política exterior estadounidense, los retos actuales del Partido Republicano y el inevitable tema de Cuba, CaféFuerte formuló 10 preguntas a la congresista, quien revela aquí su voluntad de propiciar un cambio en la Ley de Ajuste Cubano en momentos en que el régimen de Raúl Castro pone en marcha una nueva política migratoria.

 

Irán en la mirilla

 

¿Cuál considera que fue su mayor logro durante la presidencia del CRE?

 

Hemos hecho tantas cosas buenas, es difícil señalar una con precisión. Junto a mis colegas en este Comité hemos sido capaces de aprobar leyes sustantivas y significativas que han consolidado la política exterior de Estados Unidos. Estoy realmente orgullosa del apoyo bipartidista que tuvimos para aprobar la Ley de Reducción de Amenaza de Irán, la Ley de Reautorización de Derechos Humanos para Corea del Norte del 2012, la Ley para la Transpararencia, Rendición de Cuentas y Reforma de Naciones Unidas, y la muy importante Ley de Mejoramiento del Servicio de los Cuerpos de Voluntarios de Paz del 2011, sólo para nombrar algunas. Todos estos fueron enormes éxitos que garantizarán y protegerán los intereses de Estados Unidos para las futuras generaciones.

 

¿Qué momento le trajo la mayor tensión y preocupación durante esta labor?

 

Este trabajo, como la mayoría, tiene una alta couta de estrés, pero he tenido la suerte de contar con un equipo increíble y dedicado que ha sido más que capaz a la hora de manejar cualquier situación que pueda surgir. En julio del 2011, celebramos una sesión para aprobar la Ley de Autorización de Relaciones Exteriores que duró más de 30 horas. Las largas horas de la aprobación de esta legislación nos marcaron a todos, pero fue un testimonio maravilloso de cómo funciona la democracia en nuestro país.

 

¿Qué le hubiera gustado lograr que no pudo conseguirse en el CRE?

 

Estoy orgullosa de nuestros muchos logros en los últimos dos años, sobre todo por haber pasado un conjunto de sanciones duras contra Irán. Sin embargo, estoy decepcionada de que este gobierno no esté dispuesto a poner en marcha reformas concretas en Naciones Unidas.  Estados Unidos necesita impulsar reformas en ese organismo para hacerlo actuar de una manera más responsable, y la única forma de hacerlo es aprovechar nuestro dinero hasta que Naciones Unidas comience a limpiar sus acciones.

 

Una política fallida

 

¿Cuales fueron las decisiones en política exterior por parte del Departamento de Estado que más le incomodaron en estos años?

 

El Departamento de Estado ha tenido una tendencia a darle carta blanca a las dictaduras y a quienes oprimen a los derechos humanos. En lugar de presionar para reforzar las sanciones contra regímenes como Irán y Corea del Norte, ha estado continuamente en negociaciones infructuosas que han fallado en producir resultados una y otra vez. Ellos han tenido el mismo acercamiento con el régimen de Castro a través de los "intercambios culturales" y mediante sus intentos de flexibilizar las restricciones de viaje y envío de remesas a Cuba. Estos esfuerzos no producen nada para Estados Unidos y otorgan a estos regímenes tiempo y dinero para continuar la opresión de sus respectivos pueblos.

 

¿Cómo son sus relaciones con la Secretaria Hillary Clinton?

 

Mi relación con la secretaria Clinton es buena. Se trata de una relación basada en el respeto mutuo y le deseo todo lo mejor en sus proyectos futuros. Yo entiendo que está haciendo su trabajo, y ella entiende que yo estoy realizando el mío.

 

Se cumplieron tres años del arresto de Alan Gross en Cuba. ¿Qué cree usted que debía hacer el gobierno de Estados Unidos para lograr su liberacion lo antes posible?

 

Es un hecho absurdo que Alan Gross permanezca encarcelado en un Gulag cubano a merced de los matones de Castro. Su injusta prisión es una demostración flagrante de que los tiranos de La Habana no tienen ningún deseo de pasar la página, ni ninguna voluntad para cesar en su intento de socavar a Estados Unidos en todo momento. Esta administración tiene que seguir poniendo presión sobre el régimen de Castro para que Alan Gross sea liberado inmediata e incondicionalmente, sin ninguna concesión.

 

Perseguidos y viajeros a Cuba

 

Usted ha sido muy critica sobre la situacion del Partido Republicano tras las elecciones recientes. ¿Cuáles son los cambios que deben hacer los republicanos para revertir su situacion actual?

 

Sigo creyendo que el Partido Republicano tiene que hacer frente a los cambios demográficos y necesita emprender hacer un mejor trabajo para llegar a las minorías. Como republicanos, no tenemos que cambiar nuestra filosofía, sólo necesitamos de un mensaje que apele a esas minorías y encontremos una mejor forma de hacerlo llegar sin la virulencia que ha sido la norma en el pasado.

 

Además de las comunicaciones telefónicas perdidas por equivocación con el presidente Barack Obama en el 2007, ¿tuvo otras comunicaciones directas con el Presidente en estos años del CRE?

 

A excepción de que aquella memorable llamada telefónica, he tenido poco contacto con el Presidente. El ha dejado claro que no quiere comunicarse con el Congreso directamente. Es muy decepcionante, porque creo que un diálogo abierto debe existir entre los poderes Legislativo y Ejecutivo a fin de lograr lo mejor para nuestro país.

 

¿Apoyaría un cambio en la Ley de Ajuste Cubano (CAA) para cerrar las brechas que presenta respecto a personas que dicen ser perseguidos y luego viajan con frencuencia a Cuba?

 

Sí, estoy a favor de un cambio en la CAA para que aquellos que usan este beneficio singular y único que es solo para nacionales cubanos, no puedan regresar de visita a Cuba. No se puede afirmar que uno podría ser perseguido por razones políticas en Cuba y, al mismo tiempo, regresar de visita. Este es un régimen que abusa flagrantemente de los derechos humanos y debemos ayudar a los que buscan la democracia, la libertad y la justicia.

 

¿Cómo pueden cooperar en el Congreso ahora Ileana Ros Lehtinen y el demócrata Joe Garcia?

 

La delegación del Sur de la Florida ha sido siempre capaz de trabajar más allá de nuestras diferencias y de unirse para lograr lo que es mejor para nuestra comunidad, y vamos a seguir haciéndolo.