Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Remesas: presente y futuro de la pequeña empresa en Cuba

 

Manuel Orozco y Katrin Hansing*, en Palabra Nueva

 

INTRODUCCIÓN

 

Este trabajo explora hasta qué punto los cubanos que reciben remesas están respondiendo a las reformas económicas del gobierno de la Isla, las que buscan incentivar actividades por cuenta propia o de la pequeña empresa privada como una estrategia de crecimiento económico y una política de liberalización del Estado. El análisis está basado en el trabajo de campo y un estudio de los receptores de remesas en Cuba.

 

Los resultados muestran que las remesas continúan jugando un papel importante en la supervivencia económica de los cubanos, con dinero proveniente de los Estados Unidos y de otras partes del mundo. Encontramos que un por ciento importante de estos receptores quieren tener su propio negocio, y otro grupo ya ha establecido el suyo. En ambos casos, los negocios están orientados fundamentalmente hacia el sector servicios y conducidos por iniciativas empresariales que persiguen la subsistencia, en lugar de la generación de riqueza.

 

A la luz de las reformas introducidas por el gobierno cubano, pareciera que hay una discrepancia entre las políticas gubernamentales y las necesidades y los intereses de las personas. Muchas de las actividades económicas que a los receptores de remesas les gustaría emprender como pequeño negocio, no están dentro del alcance de las nuevas reformas. Además, estas políticas pueden no ser suficientes para crear un ambiente apropiado para el desarrollo comercial. A la luz de estas limitaciones, hay expectativa entre estas personas pues desean establecer un negocio y piensan que las remesas, y sus familiares en el extranjero, les ayudarán a financiarlo. Sin embargo, dado a la recesión global y la situación económica de muchos de los remitentes, estas entradas no constituyen un mecanismo formal para el desarrollo de pequeños negocios, y más bien deben funcionar como complemento a una política e incentivos del desarrollo. Dada la inseguridad de los negocios ya existentes así como de los negocios potenciales, y debido a unas reformas que podrían limitar los incentivos para el crecimiento, es importante considerar la implementación de estrategias que respondan a las condiciones de estos pequeños negocios, como son el microcrédito, el mercado al por mayor, la asesoría técnica y la educación financiera.

 

   A. Tendencias actuales de las remesas a Cuba

 

Las remesas de dinero han continuado su flujo hacia Cuba, principalmente con transferencias desde los Estados Unidos, pero también desde Europa y, más recientemente, desde América Latina, Venezuela en particular.

 

Cuatro aspectos principales caracterizan estos flujos. Primero, Estados Unidos continúa dominando las transferencias, pero con menos presencia que en los períodos iniciales; Europa y América Latina han tomado un creciente papel predominante. Segundo, a pesar de los cambios introducidos en 2009 por Estados Unidos en relación con la política de envíos de dineros a Cuba, pocos operadores o compañías de transferencias de remesas han entrado en el mercado, y el uso de mecanismos informales para las transferencias continúa. Tercero, la cantidad recibida ha permanecido igual o ha decaído, probablemente como un síntoma de la recesión. Cuarto, las remesas continúan representando, por lo menos, la mitad del ingreso total de estas personas, quienes pueden así ahorrar aunque tienden a hacer esto de manera informal.

 

En el primer caso, el 68 por ciento de los receptores de remesas entrevistados recibía el dinero de parientes en los Estados Unidos, el 13 por ciento lo recibió de Europa (principalmente España) y el 19 por ciento recibió las remesas de América Latina y otros países en vías de desarrollo, de ellos el 8 por ciento las recibió de trabajadores cubanos en Venezuela. Esta última observación puede explicarse por las fuertes relaciones entre Cuba y Venezuela, incluyendo los contratos de trabajo para llevar médicos y otros profesionales a Venezuela.

 

Un segundo tópico importante, es que las redes informales continúan predominando. Aunque algunos cambios políticos en los Estados Unidos han eliminado restricciones establecidas en el año 2005, pocas compañías dedicadas a envíos de dinero han entrado en el mercado de las remesas para ofrecer transferencias a Cuba. Sin embargo, es de notar que esas transferencias informales desde Estados Unidos son menores que las provenientes de América Latina, donde la mayoría de los receptores dijo confiar todavía en amigos o “mulas” para recibir el dinero.

 

Tercero, las transferencias a Cuba no han aumentado a pesar de la recuperación económica y el relajamiento de las restricciones. De hecho, las cantidades enviadas no han cambiado sustancialmente con respecto a años anteriores. Una razón mayor es que las ciudades desde donde se generan los flujos de dinero son lugares en los que la recuperación económica ha sido más lenta; esto incluye el sur de la Florida, Madrid y Barcelona. Por otro lado, aunque las remesas desde América Latina han estado creciendo en volumen, típicamente muestran menores cantidades remitidas, reduciendo aún más los promedios. Sin embargo, la frecuencia de envíos ha aumentado a ocho veces, superior a seis en 2005.

 

Cuarto, los receptores de remesas poseen pocos activos económicos que podrían servir como recursos en las actividades productivas o comerciales, y la mayoría no posee cuentas bancarias (87 por ciento). Sin embargo, todos los entrevistados reconocen que ellos ahorran utilizando varios métodos, la mayoría de los cuales son informales. Mientras sus activos están limitados, ellos han acumulado liquidez en forma de dinero en efectivo, sumando reservas que promedian casi $900.00 dólares.

 

Estos rasgos sugieren que las características de los receptores de remesas no han cambiado sustancialmente a pesar de las reformas políticas en los Estados Unidos. Se esperaba que los envíos irregulares o por vías no formales disminuyeran, y que aumentara la cantidad de dinero enviado como resultado de las iniciativas bajo la administración de Obama. Sin embargo, los cambios y adaptación a la política de cambios en Cuba son lentos y puede tomar mucho más tiempo a los emigrados trabajadores cubanos modificar sus prácticas, particularmente debido a la lenta recuperación económica.

 

Otro punto importante a destacar es que el ingreso dependiente de las remesas permanece, invariablemente, por debajo del 60 por ciento. Los ingresos de los cubanos que reciben remesas permanecen por debajo de los $100.00 dólares por mes. Esta cifra es importante pues apunta a algunos problemas más amplios en relación con el tamaño de la economía cubana: los receptores están entre los grupos de ingreso más alto, lo que indicaría que aun siendo el ingreso de estos receptores el promedio nacional, la economía cubana tiene un tamaño inferior a los US$25,000 millones anuales y no US$40,000 como lo registra oficialmente. Los ingresos entre los receptores de las remesas indican el alcance de la magnitud de sus reservas financieras (típicamente, los receptores de remesas ahorran más que quienes no reciben remesas, y su reserva de ahorro oscila entre US$1,000 y US$2000). Junto con otros recursos, estos fondos constituyen una base para la inversión en un potencial negocio.

  

  B. Las reformas cubanas y el funcionamiento de los pequeños negocios

 

El esfuerzo del gobierno cubano por reformar su economía alentando a la población al trabajo por cuenta propia, ha puesto la atención en el potencial de las remesas y sus receptores en la Isla, y en el surgimiento y desarrollo de los pequeños negocios privados.(1) Antes de explorar ese potencial papel, esta sección ofrece una breve apreciación general de las estrategias y reformas económicas aprobadas en el Sexto Congreso del Partido Comunista Cubano.

 

Los objetivos en el proceso de la liberalización económica pueden resumirse del modo siguiente:

 

- El aumento del rédito gubernamental mediante el sistema de impuestos a los pequeños negocios recientemente formalizados...

 

- Liberar las nóminas gubernamentales mediante la reducción del empleo estatal y promoviendo la absorción de los trabajadores que queden disponibles en un emergente sector privado de micro, pequeñas y medianas empresas.

 

- Impulsando las exportaciones, fortaleciendo la moneda e incrementando los salarios como resultado del incremento de la producción y la productividad.

 

En el sector de pequeños negocios, las reformas autorizan el establecimiento de trabajo por cuenta propia en 178 actividades económicas dentro de la economía cubana. Las actividades generalmente entran en las categorías de trabajo manual, servicios, artesanías y presentaciones artísticas, estas dos últimas podrían considerarse como parte de la importante industria turística cubana.(2) Los pequeños negocios pagarán una tasa impositiva del 25 por ciento, mientras los negocios que contratan empleados pueden pagar impuestos de hasta un 50 por ciento. Los lineamientos para los niveles de salario estipulan que los sueldos deben aumentar a medida que crece el número de empleados, de modo que el sueldo mínimo para empleados que trabajen en un negocio privado con 15 o más trabajadores, es tres veces el salario promedio mensual.

 

  C. Interés de los receptores de remesas en establecer microempresas o pequeños negocios.

 

Dado el cambiante contexto para los pequeños negocios, y la suposición de que los receptores de remesas pueden ser más propensos a invertir en un negocio, esta sección explora hasta qué punto estas personas deciden comprometerse en una actividad comercial. Los resultados de la encuesta muestran que hay tres grupos distintos: Aquellos que no piensan establecer un negocio propio, los que sí, y aquellos que ya tienen su propio negocio. El 43 por ciento de quienes reciben remesas expresó que no va a establecer un pequeño negocio en Cuba, un 34 dijo que sí, y el 23 por ciento indicó que ya tenía su negocio. Aquí analizamos solo los casos de quienes desean tenerlo y de quienes ya lo tienen. Sin embargo, es importante mencionar que el elevado número de personas que no piensa establecer un pequeño negocio, dio como razones principales: la falta de recursos/capital inicial; falta de conocimiento empresarial; el inestable contexto político-económico. En otras palabras, no es que estas personas no quieran empezar su propio negocio, sino que su situación personal y el contexto en que viven no les favorecen en este momento.

 

Entre los interesados en crear un negocio y los que ya lo tienen, una conclusión general revela que, dada su posición económica, esta es una población cuyos negocios potenciales y reales se limitan a ser negocios o empresas de subsistencia. Los interesados en establecer un negocio son principalmente hombres (67 por ciento), quienes invertirían predominantemente en una actividad comercial relacionada con la comida o la ropa, mientras una quinta parte estaría interesada en un comercio de manufacturas o industrias. De hecho, la lista de actividades que indicaban como su línea potencial de negocio incluyó la venta de comida, ropa, o CDs/DVDs. Estas actividades son una pequeña porción en la lista de trabajos por cuenta propia que son permitidos por el Estado.

 

 

Cuando se les preguntó cuál era el propósito de su negocio privado, la mayoría expresó que era un complemento a su trabajo actual, o una estrategia de supervivencia después de perder su trabajo actual. Sólo un pequeño grupo (9 por ciento) declaró que quería poseer un negocio propio porque era un interés personal. Estas respuestas son importantes porque indican la dirección de una posible actividad empresarial. Aquellos que se comprometen en un negocio por necesidad debido a la pérdida del trabajo, o para incrementar los ingresos personales, es poco probable que hagan crecer sustancialmente su negocio después de lograr la autosubsistencia. Es más, si el negocio no consigue obtener financiación y fortalecer su potencial de mercado a través de un entrenamiento adicional, su margen de competitividad decrece.

 

Cuando se piensa en la posición que ocupa un negocio en el mercado, se percibe que una empresa exitosa es el resultado de varios factores, como son: acceso a capital, conexión a la cadena de valor, habilidad empresarial y apoyo del entorno o contexto regulador. Incluso cuando se crea un negocio o empresa por necesidad, acceder a las finanzas, ser competitivo o disfrutar de apoyo o incentivos gubernamentales, puede ayudar al crecimiento de estos negocios y a la acumulación de capital. A su vez, estas empresas pueden reinvertir en más empleos, equipamiento, o permiten acumular fondos personales.

 

Una mirada más cercana a estas personas que reciben remesas, muestra características importantes que indican su comportamiento y compromiso potencial en el mundo del negocio, si se considera su acceso a recursos disponibles, acceso a las finanzas y experiencia comercial. En conjunto, el 95 por ciento de los interesados en establecer su propio negocio considera que su inversión monetaria sería inferior a 5.000 dólares y, muy probablemente, menos de 1.000 dólares.(3) Además, cuando se les preguntó con qué recursos contaban para empezar su negocio, la cuarta parte afirmó que ya contaba con los ahorros necesarios, mientras que el 30 por ciento dijo que ya tenía el local para operar su pequeña empresa, y el 16 por ciento contestó que ya poseía su capital activo o trabajando. Aquellos que tenían dinero en efectivo en mano y un capital activo, promediaban ahorros de 1.600 dólares.

 

Además de la inversión ya existente, se les preguntó sobre las fuentes financieras que podrían complementar su inversión inicial, mantenimiento del negocio y las garantías disponibles. Poco más de un cuarto declaró que sus propios recursos sirvieron como fuente de financiación adicional, y casi dos tercios respondieron que buscarían financiación de familiares que viven en el exterior. Esta dependencia o esperanza en el apoyo de familiares en el extranjero confirma expectativas reflejadas en algunos medios de comunicación en relación con el papel de la comunidad cubana en el exterior, particularmente en los Estados Unidos. Ninguno consideró el apoyo de instituciones cubanas para financiar su negocio, y la mayoría veía sus ahorros, o el de sus familiares en el exterior, como una garantía financiera.

  

A pesar de su debilidad financiera y el no tener un acceso formal a las finanzas, estos individuos –en su mayoría– tienen alguna experiencia en el negocio que planean desarrollar. Tal condición les daría un margen de competitividad en el mercado, a menos que ya esté saturado.

 

Estas respuestas nos revelan individuos que buscan emprender u operar negocios de subsistencia relativamente pequeñas, para las que dependerán del apoyo de familiares que residen fuera de la Isla y que podrían estar fuera del alcance del apoyo gubernamental. A su vez, ellos tendrán un impacto limitado en el crecimiento económico y en el desarrollo empresarial.

 

  D. Sobre negocios actuales entre los receptores de remesas

 

Quienes ya poseen su propio negocio (23 por ciento) comparten características similares a aquellos que quieren empezar uno nuevo, con la excepción de que el 60 por ciento de los dueños actuales son mujeres, contra el 33 por ciento de los interesados en establecer un nuevo negocio. Estos pequeños empresarios o cuentapropistas trabajan predominantemente en servicios y ventas, en muchos casos en actividades similares a aquellos que quieren empezar un nuevo negocio. El 22 por ciento vende comida y el 4 por ciento es dueño de una 'paladar'. En el 70 por ciento de estos negocios, el dueño o dueña es el empleado, y sólo el resto tiene un empleado adicional. También, la mayoría de estos negocios (62 por ciento) tiene una licencia para operar o trabajar, excepto los de ventas callejeras y otras ocupaciones que operan informalmente (38 por ciento). Para mantener el funcionamiento comercial, el 63 por ciento utiliza fondos provenientes de las ventas, y el 27 por ciento utiliza las remesas para subvencionar su negocio. Generalmente, estos trabajadores por cuenta propia mantienen su negocio en el mismo lugar de residencia (80 por ciento), o son vendedores callejeros (12 por ciento).

 

El valor medio de las ventas mensuales es de 200 dólares, una cantidad que añade poco a sus ingresos totales. Como más de la mitad de sus ingresos viene de las remesas, estas actividades por cuenta propia pueden complementar sus ganancias con el trabajo adicional, pero no pueden representar la mitad de todo el ingreso a menos que el 40 por ciento de sus ventas se convierta en salarios.

 

[NOTA DE CUBANÁLISIS-EL THINK/TANK: EN EL TRABAJO ORIGINAL NO APARECE LA TABLA 8] 

 

CONCLUSIONES

 

Los resultados del estudio muestran que los cubanos que reciben remesas continúan confiando en esas remesas para administrar su sobrevivencia diaria. Hay además indicios de que aquellos interesados en establecer un negocio, o quienes ya tienen uno, predominantemente operan en un nivel de subsistencia y no pueden generar riqueza adicional. Cuando las reformas comienzan a implementarse, es importante considerar los tópicos que pueden contribuir al desarrollo de los pequeños negocios en Cuba. También es importante entender la correspondencia entre el tipo de pequeño negocio o empresa que surge en el contexto cubano, los recursos que es necesario fortalecer y convertir en negocio exitoso, así como el impacto que ello tendrá a corto y largo plazo.

 

En cualquier sociedad, los pequeños negocios deben encarar el difícil equilibrio que representa lograr el éxito y superar los desafíos. Dependiendo del tipo de negocio, los problemas a resolver pueden variar. El éxito comercial depende de lograr crecientes márgenes de ganancia, mantener la liquidez financiera, cubrir los costos laborales, buscar la innovación y vender de modo consistente servicios y bienes de calidad. Estos pequeños negocios también son confrontados con varios desafíos, algunos inherentes al negocio propiamente (acceso al capital, vinculado a la cadena de valores), otros asociados a la economía global (administrativa y comercialmente competitivos), y las motivaciones empresariales. Debido a que los cuentapropistas o pequeños empresarios cubanos conforman fundamentalmente negocios de subsistencia, es de máxima importancia identificar los instrumentos que pueden permitir a estos negocios desarrollarse y crecer como negocios que pueden generar riqueza. Esto puede lograrse atendiendo al desarrollo de sus capacidades comerciales, su inserción en las cadenas de valor globales y domésticas, el acceso a los recursos financieros para funcionar y expandirse, así como los incentivos necesarios para operar en un ambiente formalizado.

 

Primero, confiar en las remesas o en los ahorros acumulados como un medio primario para invertir, no es una situación ideal pues tales recursos son típicamente variables y pueden usarse para otras actividades. Los ahorros pueden servir como parte de una garantía financiera para obtener un préstamo, pero no como la fuente de financiación principal: si se agotan totalmente antes que la empresa se desarrolle por completo, el negocio puede fallar y el empresario queda en peor condición.

 

Segundo, el papel de las microfinanzas es fundamental ya que puede ayudar a poner estos negocios en una mejor posición para extender sus actividades y volverse sustentable. Además, las microfinanzas darían también una posibilidad a los cubanos que no reciban remesas de ganar acceso a capital y entrar al sector emergente de los cuentapropistas. Como los pequeños negocios en desarrollo no suman réditos anuales por encima de los 3.000 dólares, pronosticar la cantidad correcta de dinero necesario para ayudar al crecimiento del negocio es parte de una estrategia financiera. Más aún, sobre esa base y asumiendo que aproximadamente cien mil pequeños negocios han sido abiertos debido al actual proceso de reformas, las carpetas del crédito pueden representar por lo menos unos 300 millones de dólares.

 

Tercero, el entrenamiento de cuentapropistas o pequeños empresarios interesados en actividades que son competitivas, está conectado directamente a las cadenas de valor comercial, y exhibir el potencial para alcanzar economías de escala es importante. Muchos de los que contestaron estaban interesados en establecer negocios o actividades no competitivos, o que encuentran ya un mercado saturado. Así, evaluar el mercado para actividades comerciales y productivas puede coincidir con la asesoría técnica para negocios en los cuales es conveniente invertir y establecer su empresa y cómo hacerlo.

 

Cuarto, en este momento no existen mercados al por mayor en Cuba. Para incentivar la creación de pequeños negocios, el estado cubano debería vender mercancías y materiales al por mayor. Quinto, el actual contexto regulador o legislativo no es muy favorable a los cuentapropistas o pequeños empresarios. Las cuotas de impuesto aplicadas sobre estos individuos estrangularán su capacidad para operar y reinvertir en el crecimiento de su negocio; semejante contexto regulador no prolongará los negocios más allá del nivel de subsistencia. Permitir que los nuevos negocios queden exentos del pago de impuestos durante un periodo de tiempo e implicarlos gradualmente en la estructura impositiva, puede ayudarles a crecer a corto plazo.

 

Finalmente, siendo estas pequeñas operaciones comerciales conducidas directamente por el propietario o la propietaria, proporcionar asesoría financiera sobre administración económica en un establecimiento familiar donde hay al menos dos o tres fuentes de ingreso, sería una estrategia importante. Los pequeños negocios de subsistencia normalmente guardan un pobre proceso contable de sus actividades comerciales, y mezclan las entradas con otras fuentes de ingreso, lo que hace difícil determinar cómo se comporta el negocio.

 

Apéndice sobre la metodología del estudio

 

El sondeo en Cuba se realizó en varias ciudades del país, el 50 por ciento se realizó en La Habana. Los investigadores trabajaron en una muestra representativa de los diferentes estratos sociales, demográficos, étnicos y regionales de la población. Sin embargo, dado el contexto político cubano, los investigadores no realizaron entrevistas aleatorias en la calle, sino que aplicaron el proceso de bola de nieve (snow ball) entre personas que podían ser entrevistadas en confianza. La muestra para el sondeo incluyó a 300 cubanos receptores de remesas.

 

 

Notas


* Manuel Orozco, Inter-American Dialogue, y Katrin Hansing, City University of New York, Black and Hispanic Studies at Baruch College, mayo 2, 2011.

 

1 Goldstein, Josh, Cuba & Remittances: Can the 'Money in the Mail' Drive Reform? Center for Financial Inclusion, http:centerforfinancialinclusionblog.wordpress. com/2011 /02/01remittances-a-key-driver-of-economic-reformin-cuba/


2 El grupo musical “Los Mambises” y el dúo de danza “Amor” son ejemplos de la sorprendente especificidad de las regulaciones dentro de la categoría de actuaciones. “Actividades autorizadas para el ejercicio del trabajo por cuenta propia”. Juventud Rebelde. Septiembre 24, 2010. Online.

 

3 Mil dólares es menos del promedio de ahorros y representaría el mínimo inicial de la inversión, más los recursos que dicen usarían para establecer su negocio.