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REPRODUCCIÓN DE UN ARTÍCULO SOBRE CUBA

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Reformas e impedimentos. Una conversación con Carmelo Mesa-Lago

 

Alejandro Armengol, Miami, en Cubaencuentro

 

La drástica reducción de empleos en Cuba, y los recortes en los servicios y subsidios más diversos, así como la anunciada ampliación del sector privado dentro de su economía, han colocado al Gobierno de la Isla ante una disyuntiva jamás prevista en los 50 años precedentes. Esto ha generado un debate que no cesa, tanto en el país como en el exterior.

 

El panorama económico -así como las posibilidades de cambios enunciados por el propio Gobierno y otras transformaciones que buen número de economistas consideran necesarios- se enfrenta a una serie de dificultades, que para algunos hace más lento y para otros imposible el avance hacia el desarrollo.

 

Entre esas dificultades señaladas por los especialistas se encuentran:

 

1. La falta de una garantía de continuidad y estabilidad en los suministros al sector privado, así como el establecimiento de precios de mayorista que le permita operar con beneficios.

 

2. La inexistencia de una política crediticia clara, con garantías de continuidad y tal vez avalada por una banca independiente.

 

3. La necesidad de una legislación precisa y operativa, con garantías de estabilidad.

 

4. La falta de otros mecanismos de estímulo y facilidades (fiscalidad, empleo de terceros, etc.) que alienten el desarrollo de este sector.

 

Cubaencuentro continúa conversando con diversos expertos, para que ofrezcan sus puntos de vista sobre estos temas.

 

Dentro de esta nueva etapa de examen que comienza hoy, es indispensable la consulta con Carmelo Mesa-Lago.

 

Mesa-Lago es Catedrático Distinguido Emérito de Economía y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Pittsburg. Ha sido Catedrático de Relaciones Internacionales y América Latina en la Universidad Internacional de la Florida y Profesor de Economía Latinoamericana en el Instituto Universitario Ortega y Gasset y la Universidad Libre de Berlín. Autor de importantes libros y un gran número de artículos sobre los temas económicos de la Isla, nadie mejor que él para iniciar el análisis.

 

¿Cómo cree usted que se podrían superar las dificultades enumeradas más arriba y otras?

 

Carmelo Mesa-Lago (CML): Primero concuerdo que las reformas implantadas y en proceso por el Gobierno de Raúl Castro son las más profundas en los 52 años de la revolución y con una orientación positiva hacia el mercado, pero con severos impedimentos.

 

La dirigencia ha declarado que desea suministrar insumos y crédito al “sector no estatal” (privado), pero que no tiene recursos por ahora. Sin estos elementos es muy difícil que se desarrollen entre 500.000 y 1,8 millones de puestos privados para emplear a los despedidos en el sector estatal y se logren incrementos en la producción y productividad a fin de rebasar la aguda crisis actual. La Unión Europea, España, Brasil y el Grupo de Estudio sobre Cuba —integrado por empresarios cubanoamericanos de mente abierta— han ofrecido ayuda técnica y créditos para las PYMES, pero hasta ahora parece que el Gobierno no ha aceptado estas ofertas. Ello podría deberse a una preocupación de que el capital extranjero sea una punta de lanza dentro de Cuba, pero lo mismo podría decirse del gran capital envuelto con el Gobierno en empresas mixtas. No solo deberían aceptarse dichas ofertas sino solicitar lo mismo a otros países; por su parte el Gobierno de Obama debería declarar que las remesas de cubanos en el exterior pueden invertirse por cuentapropistas y dueños de pequeños negocios.

 

La legislación no solo es oscura y con pocas garantías, sino que además restringe fuertemente los incentivos. Por ejemplo, la ley de usufructo limita los contratos de particulares a 10 años (pero otorga 20 años a entidades estatales y cooperativas), la renovación depende de que el usufructuario obtenga adecuada productividad (dejando su evaluación a la discreción estatal) y que cumpla sus compromisos (venta de parte de la cosecha a precios fijados por el Gobierno por debajo del precio de oferta y demanda). Además, la cláusula legal que regula las inversiones hechas por el usufructuario no es clara si, en caso de no renovación del contrato, el Estado reembolsa o no al usufructuario. Por ello la producción agrícola cayó en 2010, clara evidencia de que el usufructo no ha dado frutos.

 

El Gobierno tiene como meta aumentar en un 300% los ingresos fiscales vinculados al nuevo sector privado en 2011, o sea, matar la gallina antes de que ponga los huevos de oro. Otras restricciones y normas irracionales que desestimulan de forma absurda son la limitación del cuentapropismo a 178 ocupaciones (más o menos las que había a fines del Siglo XX), muchas de ellas ridículas como rellenar fosforeras, así como autorizar el empleo de no familiares solo en la mitad de las ocupaciones aprobadas, y restringir los paladares a 20 sillas (8 más que antes).

 

La Ministra de Finanzas y Precios, Lina Pedraza, en su Informe a la Asamblea Nacional el pasado diciembre declaró que el impuesto por utilización de trabajo (25%) se irá incrementando según se utilicen más trabajadores y crezcan las ganancias, a fin de desestimular la contratación y que el negocio rinda menos utilidades, para que no ocurra “concentración de la propiedad y la riqueza”. Otro ejemplo más de la irracionalidad de las medidas.

 

¿Opina que existe una voluntad política de facilitar el crecimiento eficaz de este sector o, por el contrario, cree Ud. que las contradicciones en el seno de la dirección del Gobierno podrían generar un estancamiento en los pasos que se deben dar?

 

CML: Pienso que Raúl Castro tiene voluntad de resolver los problemas, pero dentro del marco de una economía centralizada y con limitaciones fuertes al mercado y al sector privado, además de mantener el poder del Gobierno y el Partido. Lo primero es lo más problemático puesto que las reformas China y Vietnam han dado gran espacio al sector privado y al mercado en un modelo de “socialismo de mercado” muchísimo más avanzado que las reformas de Raúl y las propuestas en los Lineamientos. Lo segundo no es un problema, puesto que en ambos países asiáticos el Gobierno y el Partido continúan en el poder.

 

Es probable que haya contradicciones en la dirigencia, por ejemplo, Machado Ventura y Ramiro Valdés son contrarios a reformas estructurales que puedan debilitar el poder del régimen, como por ejemplo la descentralización de decisiones económicas hacia las empresas, un crecimiento muy grande del sector privado independiente, etc. Esto se manifiesta en conflictos en las políticas que las hacen ineficaces, por ejemplo, el deseo de controlar y detallar el número de ocupaciones por cuenta propia más la extracción al máximo de impuestos a este sector versus la necesidad imperiosa de crear empleos privados; lo primero restringe la libertad e incentivos para lograr lo segundo.

 

Dentro de los parámetros actuales, ¿cree Ud. que sería posible generar un desarrollo del sector privado que pudiera llegar a compensar el costo social que representa la desaparición de gratuidades y subsidios? ¿Podría éste llegar a convertirse en un sector clave de la economía nacional?

 

CML: El costo de los servicios sociales en Cuba representó el 55% del presupuesto nacional y el 37% del PIB en 2009, y con tendencia creciente porque la Isla tiene la segunda población más envejecida en la región, lo que acelera el gasto de salud y pensiones. Desde hace muchos años venía advirtiendo que el gasto social era insostenible y por fin Raúl Castro y los Lineamientos han reconocido esto y tomado medidas para enfrentar el problema. Desgraciadamente, mis respuestas a las preguntas anteriores dejan claro que las reformas no generarán suficientes recursos para ello y el sector privado no se convertirá en clave de la economía nacional, salvo que se expandan y profundicen las reformas.

 

Ante un reajuste de estas proporciones de la economía cubana, ¿cuáles serían las alternativas más eficaces para transitar hacia una economía mixta, abriéndose al mercado en el sector privado? ¿Qué pasos y en qué orden se deberían recorrer?

 

CML: La resolución de los problemas económicos del país deben emprenderla por los que viven en Cuba. No obstante, basado en mi experiencia de medio siglo estudiando la economía cubana y la de otros países latinoamericanos, hago algunas sugerencias, además de otras ya dadas.

 

La prioridad sería el sector agropecuario: Cuba debería reformar la ley de usufructo siguiendo el ejemplo de China y Vietnam que otorgaron contratos indefinidos a individuos, familias y villorrios con libertad para sembrar, vender y fijar el precio de mercado, con ello lograron en pocos años autoabastecerse y después exportar el excedente agrícola (Vietnam es el principal suministrador de arroz a Cuba). También habría que autorizar a los usufructuarios para que puedan construir casas en el terreno y garantizarles que cualquier inversión hecha les pertenece.

 

Respecto al trabajo por cuenta propia y pequeños negocios, el Estado debería reservarse áreas que considera estratégicas y dejar el resto a la iniciativa privada, con adecuadas regulaciones e impuestos razonables. En mi visita a Cuba el pasado mes de enero me dijeron que el Gobierno estaba considerando una moratoria de impuestos al sector privado y ojalá que lo haga, pues es esencial primero crear los puestos necesarios y después establecer tributos modestos. Sería lógico rechazar la idea de un impuesto creciente según se contraten más empleados y aceptar ofertas de ayuda técnica y créditos del extranjero.

 

También habría que ampliar y profundizar las reformas llevándolas a otros sectores como la minería, la industria, el comercio, el turismo, la construcción, con participación privada interna y capital extranjero incluyendo los cubanos de la diáspora.