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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Raúl Castro podría estimular los movimientos antiembargo/bloqueo

 

Algunas acciones que el Gobierno cubano podría adoptar para potenciar en EEUU las posiciones en contra del embargo.

 

Pedro Campos

 

Existe una clara ofensiva en EEUU de los grupos anti-embargo/bloqueo. Tal ofensiva incluye una carta de 40 importantes personalidades de anteriores gobiernos, a la exsecretaria de Estado de Obama, Hillary Clinton, fuerte aspirante a la nominación demócrata a las próximas elecciones presidenciales, y tres editoriales seguidos de The New York Times. El último, publicado el sábado 25 de octubre, informa que los asesores de Obama estudian el tema.

 

Hace unos días, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) del G-7, con sede en París, excluyó a Cuba de sus mecanismos de control, en reconocimiento a su labor para prevenir el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo. Esto abre espacio para que el Gobierno de EEUU pueda sacar a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo, lo cual constituye uno de los principales obstáculos en cualquier camino del  presidente Obama para concretar un acercamiento más efectivo a Cuba.

 

Por su parte, el Gobierno cubano ha dicho  insistentemente que se opone al bloqueo-embargo y ha ganado el apoyo, mayoritario primero y después casi unánime, de la comunidad internacional para una resolución de condena durante varios años consecutivos. Esta semana, la ONU acaba de volver a aprobar abrumadoramente una nueva resolución de rechazo al bloqueo-embargo.

 

Es incuestionable que el gobierno de Raúl Castro ha dado una serie de pasos en el orden interno que, si no estuvieran preñados de estadocentrismo y limitados por las trabas de la burocracia y los más retardatarios en la alta cúpula gobernantes, hubieran podido implicar cambios de calado en la situación económica del país y, quién sabe si otras derivas democratizadoras.

 

Las autoridades cubanas deberían tener en cuenta que la ofensiva de los grupos anti-embargo/bloqueo en EEUU no está haciendo exigencias al Gobierno de la Isla, sino que pide al de EEUU que flexibilice o elimine dichas estricciones por considerarlas obsoletas, inefectivas y contraproducentes.

 

Y también saben Raúl y sus militares que necesitan dar un impulso a su "actualización", impulso que solo puede provenir de desamarrar los nudos que impiden a los cubanos desplegar sus capacidades creativas individuales y colectivas en todos los órdenes, especialmente en la economía.

 

Desarticular esas trabas no tiene nada que ver con satisfacer ningún interés de EEUU: son necesidades propias del progreso en la economía y la sociedad cubanas.

 

Por esas mismas razones, en estas circunstancias, si el Gobierno cubano encaminara pasos en esa dirección no podrían ser presentados como resultados de presiones de EEUU, sino como acciones propias en busca de hacer avanzar la "actualización".

 

También constituirían una contribución importante para potenciar las posiciones anti-embargo/bloqueo en EEUU y para el allanamiento a un acercamiento en las relaciones con el vecino norteño.

 

Entre esas eventuales acciones podrían estar:

 

1. Suspender todo tipo de represalias contra el pensamiento y el activismo político diferentes y revisar las causas relacionadas con delitos de este tipo, a fin de poner en libertad a los que estén detenidos por razones propiamente políticas.

 

2. Someter a discusión en la Asamblea Nacional del Poder Popular y a debate nacional en todos los medios de difusión y por todas las vías posibles,  diferentes proyectos de  leyes encaminados a:

 

   a) Garantizar el libre ejercicio de la crítica pública y el derecho de asociación.

 

   b) Liberar  de todas las restricciones, el trabajo por cuenta propia y la organización de cooperativas  autónomas.

 

   c) Garantizar la libertad de comercio interna y ampliar las facilidades aduanales para la importación y exportación con fines mercantiles de todos los cubanos.

 

   d) Ampliar la reforma migratoria, a fin de posibilitar a los cubanos que han adquirido otra nacionalidad, entrar y salir de Cuba libremente como a cualquier ciudadano extranjero y brindarles las mismas oportunidades de inversión.

 

   e) Trocar la Ley de inversiones extranjeras, en una simple ley de empresas mercantiles que brinde posibilidades iguales de inversión a nacionales  y extranjeros y perspectivas  de captarlas, no solo por  los proyectos de interés estatal, sino también por los del sector privado y el cooperativista.

 

3. Ampliar las posibilidades para el uso de internet por la población.

 

4. Convocar a un debate público nacional, abierto, horizontal, libre sobre la Constitución y el papel y funcionamiento de los órganos del Poder Popular, algo que se viene realizando pero en comisiones centralizadas y con agendas prediseñadas, con vistas a realizar las reformas o cambios constitucionales y legales que demanda la sociedad cubana contemporánea.

 

Por último, un levantamiento más completo del bloqueo-embargo podría ser favorecido si el presidente Raúl Castro anunciara que al terminar su mandato, el próximo presidente de Cuba y los diputados de la Asamblea Nacional serán electos por el voto directo y secreto de la población en elecciones plenamente libres y democráticas, informando de modificaciones concretas que serán discutidas y aprobadas por la Asamblea Nacional en la actual Constitución  y la ley electoral vigente que las garanticen.