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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Publicidad: una prioridad en los nuevos negocios privados en Cuba

 

Los comerciantes en la isla comienzan a desarrollar estrategias de mercado

 

Iván García, en Diario Las Américas

 

“El capitalismo se aprende en 15 en minutos, sobre todo si el dinero para montar el negocio es tuyo”, señala sonriendo Demetrio, de 59 años, dueño de un bar particular en la Calzada 10 de Octubre. “Me quemé las pestañas estudiando ciencias políticas y marxismo. Tiré tiros en la guerra civil de Angola. Sin embargo, más de 30 años después ninguna de esas teorías me han servido de nada. El comunismo es una utopía. Mientras haya dinero, habrá negocios. Todo lo demás es una patraña”.

 

Demetrio prefirió esperar antes de lanzarse a la piscina. “Tenía el dinero. Mi hijo reside en EEUU y aportó una parte. Le hago llegar sus ganancias en dólares. Hice un estudio del mercado. En La Víbora no hay hoteles y no es zona turística, y ya había suficientes restaurantes. En Cuba, beber es un hobby y un segmento alto de los habaneros ingieren bebidas buenas. Los cafés en divisas cierran a las once y media de la noche. Los aires acondicionados están rotos o los apagan para ahorrar. No tienen televisores ni ofertan tapas. Entonces me decanté por un bar".

 

Demetrio contrató un diseñador de interiores y un especialista en logotipos y menús gastronómicos. Abrió una web y dos muchachos con el nombre del bar en la visera de sus gorras, reparten publicidad en la calle.

 

A dos kilómetros, en La Palma, municipio Arroyo Naranjo, desde hace dos años existe una cervecera particular. Siempre está llena. “Vendemos un tubo de cerveza de 10 vasos a 12 cuc. Por cada barril de cerveza, la casa ofrece una tapa gratis. Tenemos también ron de primera, whisky y vinos”, aclara el jefe de turno.

 

El local es un típico ranchón campesino con techo de guano, abierto por los laterales, y cada día hacen una oferta distinta. El martes, por ejemplo, si comprabas dos barriles de cerveza, te regalaban un pollo asado entero. Una pantalla plana de 62 pulgadas trasmite música grabada. Las meseras visten un short corto y ajustado. Usan gorras de conejitas Playboy.

 

“En los bares y centros nocturnos lo ideal es tener mujeres dependientes. Si son jóvenes y hermosas, como las nuestras, mejor”, apunta un cantinero.

 

Al margen de la política del régimen con relación a la publicidad en radio y televisión, los dueños de nuevos negocios se las agencian para anunciarse. Internet es una vía, pero menos del 6% de la población tiene acceso a la red. La otra son los publicistas callejeros, que reparten volantes en sitios concurridos.

 

Los hay muy creativos. Como Sergio Alba Marín, dueño de la cafetería La Pachanga. Él ha convencido a más de 2.000 automovilistas que coloquen coloridas pegatinas en sus coches. Y obsequia sombreros a los comensales. Su golpe maestro, contaba Peter Orsi de la agencia AP, ocurrió durante el desfile del 1 de mayo de 2012 en la Plaza de la Revolución, cuando vistió a 30 empleados, clientes y amigos con pulóveres luciendo logos de La Pachanga.

 

Permiso gubernamental

 

Desde 2011, ECTESA, única compañía de telecomunicaciones, por 10 cuc, en la Guía Telefónica anuncia pequeños negocios. A partir de este año, el Gobierno autorizó que guías de turismo y hoteles estatales, puedan anunciar casas de alquiler y restaurantes privados.

 

En los negocios particulares, que como flores están brotando en la isla, es usual que el capital sea mixto: una parte del dinero suele llegar desde la Florida.

 

Silverio, 39 años, tiene una hamburguesería. “Es a dos bandas. Mi primo aportó la mitad de la plata. Incluso hasta el año pasado, encargaba los cortes de carne de cerdo en Miami. Después que la aduana lo prohibió, las compro en Cuba. Y me va bien".

 

Un factor clave son los carteles lumínicos. Las autoridades permiten situarlos, siempre y cuando no bloqueen la vía pública y no excedan de 1,5 metros de longitud. Diseñadores como Richard, 32 años, se han metido de lleno en el asunto. “Oferto diseños de interiores, letreros lumínicos y uniformes para el personal. Hace año y medio me moría de aburrimiento en una oficina del Estado. Pedí la baja y saqué licencia como trabajador por cuenta propia. Me va de maravilla”.

 

“Burócratas corruptos”

 

Si alguien sabe aprovechar bien el espacio es Pachy, propietario de una pizzería en 17 y 12, Vedado. El bar-restaurant está situado en el pasillo interior de una ciudadela. En escasos metros cuadrados edificó una pizzería, que también oferta comida internacional, y un bar en el piso superior. Las pizzas se elaboran al mejor estilo italiano. Aunque tres personas gastan como promedio 25 cuc, el salario mensual de un profesional, casi siempre hay cola para entrar.

 

Dueños de pequeños negocios consideran que a pesar de los salarios deprimidos, gravámenes exorbitantes y la no existencia de un mercado mayorista, las empresas familiares están creciendo a golpe de creatividad.

 

Demetrio da dos consejos. “Uno, tira al cesto de basura la visión económica aprendida en estos 54 años. Dos, si priorizas calidad, mercadeo, diseño y publicidad tienes probabilidades de triunfar”.

 

Pero el mayor enemigo de la nueva ola de pequeños empresarios, son los vaivenes ideológicos del régimen.

 

Según el dueño de un café, “todos los días tienes que luchar con un bando de burócratas e inspectores corruptos. Mientras el Gobierno nos mire como una amenaza, estaremos en la cuerda floja”.