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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Por qué se enfrentan los cubanos en la cumbre de Panamá

 

Redacción BBC Mundo

 

En un ring de boxeo se convirtió un encuentro en Panamá sobre la sociedad civil de la isla.

 

Hasta hace una década, en Cuba no se hablaba de la sociedad civil. Era como si no existiese.

 

Es más, mencionarlo era casi como una mala palabra. Un concepto "contrarrevolucionario".

 

El término aceptado era organizaciones populares, o de masas, a las que los cubanos pertenecen casi desde que nacen, por defecto.

 

Pioneros cuando van a la escuela, los CDR (Comité de Defensa de la Revolución) en cada barrio desde que tienen 14 años, FMC (Federación de Mujeres) cubanas si eres mujer, y así...

 

Pero ahora, el Foro de la sociedad civil de la Cumbre de las Américas, que tiene lugar en Panamá, puso de manifiesto cuán brumoso resulta dicho concepto para el escenario cubano de hoy.

 

La delegación oficial al evento, conformada por miembros de las distintas instituciones estatales, y enviada por el gobierno de la isla como muestra de lo que el propio gobierno considera toda la sociedad civil, decidió retirarse de las mesas de debate porque consideró inadmisible la presencia "de mercenarios pagados por los enemigos de nuestra nación".

 

Y por mercenarios se refieren a los otros cubanos que se encuentran en Panamá, esos que no pertenecen a las organizaciones estatales, y que en muchos casos, tienen opiniones políticas diferentes a las del gobierno.

 

El gobierno cubano se apropió del término. "La sociedad civil soy yo, el Estado", y ese es el entendimiento que prevalece en el país, incluso en los contextos más cotidianos y apacibles.

 

Punto de quiebre

 

En Panamá, cierto, el antagonismo político entre castristas y anticastristas ha alcanzado nuevamente decibeles históricos.

 

Con él se termina marginando no solo a enemigos directos del poder como la oposición política, sino a proyectos, podríamos decir, más inofensivos, como los pequeños negocios privados o ciertas iniciativas culturales y sociales de muy diversa índole.

 

La pregunta de rigor es: ¿por qué resulta tan difícil hablar de sociedad civil en Cuba?

 

"Porque el tema conecta directamente un asunto complejo y, a la vez, urgente: la reforma política del Estado cubano", dice Lenier González, creador junto a Roberto Veiga de Cuba Posible.

 

El suyo es un proyecto de la sociedad civil que, según ellos, toma distancia "tanto de los que colaboran con EE.UU. como de los que en el Partido Comunista piensan que vivimos en el mejor de los paraísos posibles y nada debe cambiar en Cuba".

 

Antonio Rodiles, uno de los principales líderes de la oposición, cree que "uno de los grandes daños que ha causado el régimen totalitario, que hoy ostenta el poder en Cuba, es la fractura y atomización de la sociedad".

 

Uno de los grandes daños que ha causado el régimen totalitario, que hoy ostenta el poder en Cuba, es la fractura y la atomización de la sociedad"

 

Por su parte, José Jasán Nieves, periodista del semanario oficialista Trabajadores, y organizador de un foro online sobre el tema, considera que "la excesiva politización ha cargado el concepto de prejuicios".

 

"Por un lado, el apoyo externo a grupos de oposición política ha hecho ver que ellos son los únicos representantes de una sociedad civil en Cuba, mientras por el otro los partidarios del sistema socialista dicen que solo ellos son la expresión de una sociedad no contrapuesta ni en tensión con el gobierno", agrega Jasán.

 

Entonces, ¿está completamente representada la sociedad civil cubana en la cumbre Panamá?

 

La delegación oficial, cualquiera de ellos que ofrezca declaraciones, sea miembro de la Federación de Mujeres o de la Unión de Escritores y Artistas, cree que sí.

 

Rodiles cree que "no puede estar completamente representada la sociedad cubana, una vez que no existe respeto por los derechos y libertades fundamentales".

 

Lenier González opina que "han viajado a Panamá actores sociales que se piensan a sí mismos como "sociedad civil", y que en realidad poseen un activismo socio-político destacado en el país".

 

Y agrega: "¿Son esos actores los "representantes" exclusivos de la sociedad civil cubana? Evidentemente no. Seguramente faltarán acá muchísimos proyectos ciudadanos no alineados políticamente, los miembros del sector empresarial privado emergente en la isla, proyectos culturales anónimos, y así un largo etcétera."

 

¿Diálogo posible?

 

¿Cuál sería entonces el rol específico que cada uno de estos actores debería jugar para, en un futuro, poder hablar de sociedad civil en Cuba sin tanta ojeriza ni tapujos?

 

En un artículo reciente de la conocida bloguera opositora cubana Yoani Sánchez decía que "tachar de oficialistas a unos y de vendepatrias a otros solo ahonda las distancias sociales y demora la necesaria transformación que debe vivir nuestro país".

 

No hay, sin embargo, demasiadas esperanzas para el diálogo al día de hoy.

 

Obama con un habano y un mensaje de lucha constante. Así son los imanes en una tienda de recuerdos de la Habana.

 

Liaena Hernández, miembro del Comité Nacional de la FMC, y representante de la delegación oficial, declaraba recientemente en entrevista concedida al diario oficialista Granma: "Fuimos invitados como sociedad civil a los foros para representar al pueblo cubano. Conocemos que junto a nosotros hay un grupo de mercenarios que han sido acreditados como parte de estos foros y que pretenden lograr legitimar su presencia allí como representantes del pueblo cubano y como representantes de la sociedad civil cubana, aunque realmente no lo sean."

 

Por lo pronto, quizás no sea ocioso decir que la sociedad civil cubana se desarrolla, o no, sin conciencia de sí misma.

 

El grueso de sus miembros desconoce lo que tal cosa significa.

 

Y mientras ocurren en Panamá estos enfrentamientos entre cubanos, aquí en la calle se sigue hablando todo el tiempo de béisbol.

 

A la eliminatoria final del campeonato, por su parte, solo le resta un juego. La sociedad civil lo sigue en vilo.

 

Esta entrada fue hecha en colaboración con Carlos M. Álvarez, un periodista cubano que escribe una columna semanal para el sitio OnCuba. También ha colaborado con revistas latinoamericanas como Malpensante y Gatopardo.