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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Polo Norte, Polo Sur, Polo Cintras…

 

Más que a la “vieja guardia”, Raúl Castro ha decidido mantener a los “guardias viejos” al frente del MINFAR

 

Eugenio Yáñez, Miami, en Cubaencuentro

 

Tras dos meses de un lapso rayano en lo esotérico, que solamente quedó atrás cuando fueron finalmente enterradas las cenizas del fallecido general Julio Casas en el mausoleo del Segundo Frente, el General de Cuerpo de Ejército (tres estrellas) Leopoldo Cintras Frías, “Polo”, fue designado ministro de las FAR, y el también general de tres estrellas Álvaro López Miera fue designado viceministro primero, además de mantener su cargo como jefe del Estado Mayor General.

 

De esta manera, la máxima jefatura militar del país tiene a dos miembros del buró político del Partido y del Consejo de Estado como ministro y viceministro primero. Además, otro miembro del buró político es también viceministro de las FAR, el general (también de tres estrellas) Ramón Espinosa Martín. Esto da una idea muy clara del peso de la institución militar en el poder cubano contemporáneo, y de que el ciclo de los guerrilleros no se ha agotado todavía en el país.

 

“Polo” es un veterano guerrillero de 1957, forjado en la comandancia de la Columna 1 en la Sierra Maestra, bajo el mando de Fidel Castro, y que ya en enero de 1959 ostentaba grados de capitán, tras haber bajado de la Sierra como primer teniente, y luciría los de comandante poco tiempo después.

 

Con el sexto grado de primaria cursado antes de subir a la Sierra, era una “lumbrera” entre los cientos de rebeldes casi analfabetos que partieron en 1960 hacia la entonces Checoslovaquia a estudiar artillería y tanques, las que serían sus grandes especialidades durante toda su vida militar. A la sombra de Fidel Castro y Pedro Miret, entonces jefe de artillería de las FAR, “Polo” dirigió brigadas de artillería y divisiones de infantería durante muchos años, generalmente en territorios cercanos a la capital habanera.

 

Angola y Etiopía fueron sus grandes momentos como “internacionalista”. En Etiopía dirigió los tanques en la ya legendaria campaña del Ogaden, donde el general Arnaldo Ochoa, jefe del cuerpo expedicionario cubano en Etiopía, sorprendió estratégicamente a los ejércitos somalos con maniobras de tanques que fueron movidos a través de terrenos supuestamente imposibles de transitar por los blindados, atacando a los invasores por los flancos y la retaguardia, y provocando la derrota e infinidad de bajas a las tropas somalíes, tropas que fueron entrenadas por… los “internacionalistas” cubanos.

 

En Angola, “Polo” estuvo estrechamente vinculado al frente sur desde finales de 1975, cuando estuvo en el país por primera vez, y prácticamente durante todos los nueve años que, en total, duró su estancia “internacionalista” en esa nación, a través de repetidas misiones. Y no solamente al frente de unidades de tanques y artillería, sino también al mando de grandes agrupaciones de tropas.

 

No hay que poner en duda los méritos militares propios del general Cintras Frías tanto en Angola como en Etiopía, así como su papel durante casi veinte años al mando del Ejército Occidental, y posteriormente como viceministro primero hasta su reciente designación como ministro.

 

Hay derecho a cuestionarse, sin embargo, la capacidad del flamante ministro para dirigir GAESA (Grupo de Administración de Empresas, Sociedad Anónima), al gigantesco consorcio de las FAR que participa significativamente en diversas ramas de la economía nacional y en todos sus territorios, y en infinidad de actividades en el extranjero. Si el fallecido Julio Casas demostró una capacidad “natural” para esa tarea desde sus tiempos de viceministro, Cintras Frías siempre ha sido mejor moviendo tanques y disparando cañonazos que administrando recursos y negocios.

 

Imposible saber en estos momentos en que condiciones funcionará GAESA con las nuevas designaciones en el MINFAR, quién se hará cargo de la actividad empresarial y económica de GAESA, o incluso si esa institución permanecerá en el MINFAR o podrá funcionar de algún modo independiente, subordinada a instancias superiores del gobierno.

 

Es de esperar que tanto Fidel Castro como su hermano hayan sopesado detenidamente los pro y los contra de la designación de “Polo” en el cargo, y no piense nadie que el Comandante haya podido ser ajeno a esta decisión. Repito, méritos castrenses tiene el general Cintras Frías para el cargo en que ha sido designado.

 

Lo que resulta poco edificante es el intento oficial del régimen cubano, a través de los hermanos Castro, de hiperbolizar los méritos de “Polo” tanto en Angola como en Etiopía, con el objetivo de borrar de la historia la figura del general Arnaldo Ochoa, quien en ambas naciones actuó como jefe de las fuerzas expedicionarias cubanas y en ambos casos tuvo a “Polo” como su subordinado. Las victorias militares cubanas, en Etiopía primero y en Angola posteriormente, se lograron bajo el mando del general Ochoa, independientemente de los méritos que puedan corresponder al general Cintras Frías.

 

Que los hermanos Castro pretendan borrar de la historia a un general que no les resultó conveniente y terminó fusilado, a pesar de ser miembro del Comité Central y “Héroe de la República de Cuba” mucho antes que lo fueran Polo y López Miera, es normal dentro de la maldad intrínseca de la dinastía castrista, pero el silencio cómplice de Cintras Frías ante esas realidades de la historia militar, no lo honra ni como militar ni como persona: todo lo que hizo y logró “Polo” en Etiopía y Angola, todo, y él lo sabe perfectamente, tuvo que contar con la aprobación del general Arnaldo Ochoa, aunque ahora el régimen no quiera acordarse de eso.

 

Que nadie se haga ilusiones con esta nueva designación: ya hace muchos años que “Polo” dijo claramente que si algún día la Asamblea Nacional del Poder Popular votaba contra Fidel Castro, él se encargaría de entrarle a cañonazos a la Asamblea. Y aunque no lo dijo explícitamente, de seguro que lo mismo es válido para el caso de Raúl Castro.