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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Migración, costos y beneficios

 

Fernando Ravsberg, BBC Mundo

 

Refiriéndose a los cambios que se esperan en la política migratoria un colega cubanoamericano escribió que "no solamente es absurdo, sino totalmente irresponsable, pensar que Cuba debe abrir las puertas de sus fronteras de par en par".

 

Ciertamente ningún país abre "sus fronteras de par en par" pero lo que se discute hoy en Cuba no es eso sino del derecho de los ciudadanos a salir y entrar de la isla sin someterse a trámites largos, engorrosos, innecesarios y caros.

 

El colega nos recuerda que "contra Cuba hay una guerra" y reconozco que Washington mantiene un alto nivel de hostilidad política, persigue las transacciones financieras internacionales de la isla y continúa con el embargo económico.

 

Lo que no entiendo es como se asegura la defensa de la patria cuando se le exige al viajero US$150 por una Carta de Invitación para salir del país. La cual implica además encontrar un extranjero para que "se haga responsable" del cubano.

 

Es como si el ciudadano fuera un niño o un minusválido mental, incapaz de valerse por sí mismo. Además, como nadie investiga al "invitador", se arriesgan que el peor de los delincuentes termine siendo "tutor" del más honesto de los cubanos.

 

El Presidente Raúl Castro afirmó que en el terreno migratorio se avanzaría lenta y gradualmente, midiendo la repercusión de cada paso. Me dicen que se refiere los efectos en la seguridad interna y también en la llamada "fuga de cerebros".

 

Entonces pienso que la Carta de Invitación desaparecerá muy pronto porque no permite un mayor control y tampoco evita la salida de profesionales. Realmente solo sirve para recaudar dólares a costa del malestar de los ciudadanos.

 

Algo similar ocurre con el tiempo de permiso para residir en el extranjero. Cuesta creer que peligre la seguridad nacional si los cubanos pasan fuera de su país más de 11 meses. Otra medida que parece aportar dinero a costa de malestar.

 

Habría que calcular el saldo entre lo que se recauda y el costo político que se paga por ello. Conozco personas que inician los trámites migratorios por razones económicas y al final dejan la isla llenas de rencor contra el gobierno.

 

En los años 60 el costo no variaba porque quienes abandonaban el país eran enemigos políticos y económicos de la revolución pero ahora hasta el gobierno reconoce que se trata de personas que emigran para mejorar su estándar de vida.

 

Ciertamente el tema migratorio no puede verse al margen del enfrentamiento con Washington. Basta mencionar la operación que sacó 14 mil niños de Cuba sin sus padres en los 60 y las ofertas de visas USA que hoy reciben los médicos cubanos.

 

Atacan donde duele, no es casual que la Casa Blanca ofrezca esas facilidades a los galenos y no a los albañiles. Los médicos que cumplen misiones en el extranjero representan la principal fuente de ingresos de la economía cubana.

 

Durante los conflictos externos todos los políticos aducen que es necesario recortar las libertades ciudadanas, no es un argumento nuevo ni exclusivamente cubano como bien lo demuestra la Ley Patriótica, que se firmó en EE.UU. en el 2001.

 

Pero la ciudadanía debería vigilar que las restricciones de derechos civiles sean solo las imprescindibles, evitando que los políticos caigan en la tentación de aprovechar las emergencias para resolver otros problemas de índole doméstico.

 

En el caso de Cuba hay además algunas disposiciones migratorias que no son públicas por lo que los cubanos nunca saben si el funcionario que les niega el permiso de salida actúa dentro de la ley o se está saltando las normativas vigentes.

 

El artículo de mi colega termina diciendo que "Cuba va a abrir la puerta a quienes quiera, cuando quiera y en la forma en que quiera". Un razonamiento lógico siempre que cuando dice "Cuba" se refiera a la nación cubana en su conjunto.

 

No cabe duda de que un país tiene derecho a regular legalmente la migración según sus necesidades pero hablar de "Cuba" implica que, además del gobierno y las autoridades, la mayoría de los ciudadanos apoyen las medidas.

 

No hice una encuesta pero ninguno de los cubanos que conozco está de acuerdo con regirse por disposiciones migratorias semisecretas, pagar US$400 por los trámites más enrevesados del mundo y tener que suplicar a extranjeros por una Carta de Invitación.