Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

¿Marchando por cuenta propia?

 

Miriam Celaya, SinEVAsión

 

La prensa oficial ha estado anunciando la marcha de este 1ro de Mayo con un componente recién agregado al “ejército” de trabajadores que marcharán en apoyo a la revolución y al socialismo: los cuentapropistas.

 

Me he quedado reflexionando sobre el tema (estoy presentando una alarmante tendencia a hacer reflexiones) y no acabo de comprender bien el asunto. ¿No son los trabajadores por cuenta propia un sector de representantes de la iniciativa privada? ¿No nos habían inculcado en nuestras escuelas que la propiedad privada es uno de los “males del capitalismo”, fuente de explotación para el proletariado? ¿Ha creado el sistema cubano una nueva especie, el propietario-proletario? Otra duda también me corroe: ¿Qué sindicato tiene entre sus afiliados al dueño de un restaurante, de una cafetería o al vendedor ambulante de una carretilla de viandas y frutas? ¿Acaso van a marchar a favor de las altas tasas de impuestos y apoyando la ausencia de mercados mayoristas para la adquisición de las materias primas que necesitan? ¿Son los nuevos cornudos y apaleados?

 

No logro imaginar, por ejemplo, a los adinerados dueños de ciertas importantes “paladares” habaneras -y ruego a los lectores me permitan la omisión de nombres, no pretendo señalar a los empresarios criollos más exitosos- caminando bajo el sol hacia la Plaza Cívica coreando consignas a favor del proletariado o cantando ese himno que dice “cambiemos el mundo de fase hundiendo al imperio burgués”. Es demasiado irreal, demasiado perverso.

 

No obstante, es la Cuba castrista, así que, parodiando al poeta, no os asombréis de nada. He sabido que muchos trabajadores por cuenta propia, de los que se dedican al comercio de productos artesanales en las tarimas que ocupan espacios arrendados al Estado, como por ejemplo la otrora elegante tienda por departamentos Fin de Siglo, han sido conminados a “sindicalizarse” -y así lo ha reflejado la prensa oficial-, con pago de cuota sindical incluido, y también han sido convocados por estos días a firmar el compromiso de asistir a la marcha. Hasta donde supe, hasta se les había señalado una cuota de participación. Este dato no he podido confirmarlo, pero sabemos que es también la práctica habitual hacia los empleados estatales.

 

Paradójicamente, los empleados de un restaurante o de cualquier otro negocio particular no tienen la posibilidad de organizar un sindicato propio capaz de enfrentarse al patrón para defender sus intereses, aunque muchos trabajan más horas que las estipuladas por las leyes laborales del país, pueden ser despedidos por sus patrones sin derecho a compensación alguna y carecen de casi todos los derechos laborales, lo que demuestra que el “sindicalismo cuentapropista” es otra fórmula falaz del sistema para mantener la sujeción de los individuos, más allá de la relativa independencia económica del Estado.

 

Es obvio que, al convocar a los “independientes” a esta marcha, el gobierno tiene la pretensión de seguir controlando a la dotación de esclavos, aun cuando se trate del sector de los manumisos; es decir, de aquellos que están en la primera fase de comprar su libertad a través de su actividad económica independiente del Amo. Los mecanismos de control oficial consideran importante que esos individuos que se tornan autónomos no se independicen ni se asocien libremente y, a la vez, el gobierno necesita ofrecer al mundo la imagen de que los comerciantes y productores particulares están alineados con la revolución, legitimando la “renovación”.

 

Lo peor es que haya un sector representativo de cuentapropistas que se preste para la nueva farsa. Así, pues, los trabajadores por cuenta propia marcharán este 1ro de mayo bajo las banderas del socialismo, quizás en breve hasta se funde un “sindicato de cuentapropistas revolucionarios”. Esta no será, ni remotamente, una marcha por cuenta propia.