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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Los por qué de otro fracaso cubano

 

El cuentapropismo está fracasando porque el propio gobierno sigue aferrado a viejos dogmas.

 

martinoticias.com

 

El cuentapropismo, muy a pesar del optimismo con que lo valora y divulga el gobierno cubano, está fracasando porque el propio gobierno sigue aferrado a viejos dogmas, ha afirmado desde La Habana el economista Oscar Espinosa Chepe.

 

Ha añadido el experto que las autoridades continúan con sus prejuicios contra la propiedad privada, mantienen su interés de controlarlo todo y diseñado el trabajo por cuenta propia bajo unos preceptos que no le permiten crecer.

 

La ministra de Trabajo de Cuba, Margarita González, ha destacado que el 10% de los trabajadores privados, que ahora laboran en 181 oficios –al principio solo se habían autorizado 178- son contratados por otros pequeños empresarios.

 

Sin embargo, Espinosa Chepe ha asegurado que la ministra del Trabajo no dice que el 66% de los nuevos cuentapropistas son personas que venían ejerciendo sus oficios de manera clandestina y que ahora sólo han pasado a la legalidad y han comenzado a pagar impuestos.

 

"El trabajo por cuenta propia, que al cierre de agosto ocupaba a unos 333.000 cubanos, ha superado las expectativas oficiales, y siguen generándose medidas de flexibilización y favorecimiento a esa alternativa de empleo", ha señalado la prensa local cubana.

Pero para el economista independiente, esta cifra -vista por las autoridades con excesivo optimismo- es otro fracaso porque resulta muy baja para los propósitos de la reorganización laboral que pretendía el gobierno con la cesantía de más de millón y medios de empleados estatales, y que ha tenido que detener.

Espinosa Chepe ha explicado que esa reorganización laboral es el centro de todas las reformas porque hasta tanto no se reduzcan las nóminas infladas no se podrán reorganizar los centros de trabajo y alcanzar mayor productividad, y por tanto no se podrá elevar el salario de los trabajadores y tampoco se podrá resolver el problema de la dualidad monetaria.

 

Es, quizás, esa trabazón lo que ha impulsado a la aplicación de nuevas medidas, aprobadas en mayo, que facilitan el trabajo privado, como el permiso de contratar mano de obra para todas las 181 actividades y no sólo en las 83 autorizadas inicialmente.

 

El gobierno también decidió ampliar de 20 a 50 sillas la capacidad de los llamados 'paladares', rebajas de impuestos y la suspensión temporal del pago de tributos para los transportistas y arrendadores de viviendas que realicen reparaciones.

 

Pero Espinosa Chepe opina que estas nuevas medidas son insuficientes y remarcan la poca voluntad de cambios verdaderos del gobierno cubano, o que resulta decepcionantes hasta para quienes creían en las reformas estructurales anunciadas.