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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Los cubanos no tuvieron noticias del ‘Ana Cecilia’

 

AFP

 

El primer servicio en medio siglo de carga marítima entre EE.UU. y Cuba quedó establecido ayer con el arribo a La Habana de un barco procedente de Miami, cuya travesía superó todos los obstáculos políticos y marcó un nuevo paso de flexibilización del embargo.

 

El barco ‘Ana Cecilia’ ingresó poco después del amanecer a la Bahía de La Habana para descargar en un muelle su cargamento de ayuda humanitaria y encomiendas enviadas por cubanos emigrados a familiares.

 

“¡Qué alegría me da!” saber que el barco llegó a La Habana, dijo a desde Miami Leonardo Sánchez-Adega, un portavoz de la compañía propietaria de la nave, International Port. Corp.

 

Este viaje inaugural demoró un día más de lo programado, pero la empresa negó obstáculos de tipo político a este histórico servicio marítimo entre dos países distanciados desde hace medio siglo.

 

Este es el primer servicio semanal regular desde Miami a Cuba, aunque antes otras empresas transportaron ocasionalmente carga marítima desde Estados Unidos a Cuba, cuyas costas están a unos 150 km de distancia.

 

El navío de casco azul y puente blanco, con rampas rojas en la popa y el costado, atracó ondeando una bandera cubana y una boliviana, pues está registrado en ese país sudamericano que carece de salida al mar desde 1879. A esa hora La Habana recién despertaba y las calles próximas al puerto estaban semivacías.

 

Para no violar el embargo estadounidense a la isla comunista, vigente desde 1962, la empresa recibe envíos de grupos religiosos, organizaciones no gubernamentales e instituciones caritativas autorizadas a mandar carga humanitaria a Cuba. También encomiendas para cubanos enviadas por familiares.

 

En su primer viaje el barco transportó “carga humanitaria, envíos de familiar a familiar, que consisten de comidas, medicinas, ropa, esos tipos de efectos. La carga más grande que va es un colchón ortopédico y una silla de ruedas eléctrica de esas para minusválidos”, dijo Sánchez-Adega.

 

El arribo pasó inadvertido para muchos en La Habana, pues los medios de la isla no lo anunciaron, pero personas consultadas elogiaron el nuevo servicio.

 

“Esa medida es positiva. En materia de ayuda cualquier canal que se pueda abrir es bueno, porque a veces se hace muy difícil enviar paquetes a Cuba desde Estados Unidos”, dijo el informático Daniel Hernández, de 39 años.

 

“Eso es buenísimo, genial y sería muy bueno que se mantuviera, que no se empezaran a poner trabas (...). Al final es una ayuda que necesitamos”, dijo Carmen Mojena, de 33 años, que tiene a su madre en Estados Unidos.

 

El presidente estadounidense Barack Obama ha flexibilizado el envío de remesas de dinero y viajes de cubanoamericanos a la isla, así como los intercambios académicos, deportivos, religiosos y culturales, desde que llegó a la Casa Blanca en enero del 2009.

 

Incluso una hija del presidente cubano Raúl Castro, la sexóloga Mariela Castro, obtuvo visa y asistió en mayo a un congreso académico en Estados Unidos, lo que enfureció a políticos cubanoamericanos y levantó críticas del candidato presidencial republicano, Mitt Romney.

 

Sin embargo, las relaciones de Obama con La Habana han sido tensas tras el arresto en diciembre del 2009 del contratista norteamericano Alan Gross, condenado a 15 años de prisión bajo cargos de atentar contra la seguridad del Estado, por introducir equipos de comunicación a la isla.

 

La respuesta de la comunidad cubana en Miami a este servicio marítimo ha sido “positiva”, según International Port Corp.

 

El economista opositor Óscar Espinosa Chepe elogió este nuevo servicio. “Es una medida muy buena, que ayuda internamente mucho. Hay que recordar que el embargo de Estados Unidos ha sido una herramienta muy eficiente en manos de los sectores más recalcitrantes y cavernícolas del Gobierno (cubano) para justificar la represión y para echarle la culpa de todo”, declaró.

 

Medio siglo de tensión

 

El pasado mes de febrero se cumplieron 50 años del embargo económico y comercial aprobado por el entonces presidente estadounidense John F. Kennedy hacia La Habana. 

 

Pese al embargo, Estados Unidos es el séptimo socio comercial de Cuba, con un intercambio de unos USD 400 millones en el 2010, última cifra disponible.

 

Si todo sale bien, el próximo envío debe salir desde Miami hacia La Habana el próximo miércoles.