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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Los cubanos llegaron ya…

 

Diario de Cuba

 

El pitcher cubano José Fernández, que debutó la temporada recién finalizada con los Marlins de Florida, fue elegido novato del año de la Liga Nacional, con 142 votos.

 

Con Yasiel Puig y José Iglesias como finalistas al mismo premio en sus respectivas ligas, la temporada recién finalizada marcó un claro punto de inflexión en el camino de vuelta de los peloteros cubanos al máximo nivel del béisbol internacional.

 

José Fernández, una verdadera sensación en el montículo de Miami, nunca lanzó en Cuba. Tampoco lo hizo en AA ni en AAA. Con sus 20 años, se convirtió en el lanzador más joven en debutar con los Marlins, y el tercer jugador más joven en general con el equipo, solo precedido por las superestrellas Miguel Cabrera y Giancarlo Stanton.

 

Los números de Fernández hablaron por sí solos: 12 victorias y 6 reveses con un equipo que quedó último de su división (62 ganados-100 perdidos), 2,19 promedio de carreras limpias (solo superado por los 1,83 de Clayton Kershaw, de los Dodgers) y 187 ponches en 172,2 entradas lanzadas.

 

Los rivales le conectaron para un magro 182 de average, y su combinado de base por bolas (58) y hits permitidos (111) por innings fue de un minúsculo 0,98.

 

Fernández logró llegar a EEUU tras varios intentos de escapar de Cuba. Fue detenido tras cada fuga fallida, y en una de ellas tuvo incluso que lanzarse al mar para salvar a su madre, quien se había caído de la embarcación en que navegaban.

 

Los Marlins lo eligieron en el draft de 2011, y aunque el plan era que comenzara este año en AA, las lesiones en el primero equipo lo hicieron debutar.

 

Rapidamente, el novato no solo demostró que "pertenecía" a las Grandes Ligas, sino que podía dominar al más alto nivel.

 

El resumen de la noche de su debut, DIARIO DE CUBA lo tituló El hombre del momento se llama José Fernández.

 

En sus 28 partidos lanzados, los Marlins ganaron 18 y perdieron solo 10. Fernández lideró al resto de lanzadores novatos de la Liga en promedio de carreras limpias (2,19), ponches (187), average de sus oponentes (182) y promedio de bases por bolas y hits permitidos por entrada (o,98). Promedió, además, 9,75 ponches cada nueve innings.

 

Fernández también lanzó un inning en el Juego de las Estrellas: ponchó a los estelares Dustin Pedroia y Chris Davis, y dominó a Miguel Cabrera con un fly a primera.

 

Con su actuación, Fernández se convirtió en apenas el tercer pitcher en la historia del Juego de las Estrellas en ponchar a dos bateadores antes de cumplir 21 años.

 

En su última apertura del campeonato, para terminar por todo lo alto, el pitcher de Santa Clara bateó su primer jonrón, frente a los Bravos de Atlanta.

 

El 28 de julio ponchó a 13 de los Piratas, y cinco días después puso un récord para el club, al liquidar por la vía de los ponches a 14 Indios de Cleveland.

 

Ganó el premio al novato del mes en julio y agosto y, además, es candidato para el Cy Young, reconocimiento que se entregará el próximo miércoles al mejor pitcher del año.

 

Antes de Fernández, otros dos cubanos habían ganado el premio al mejor novato: Tony Oliva (1964) y José Canseco (1986).

 

Puig y la 'Puigmanía'

 

Segundo tras Fernández en la votación por el novato del año, Yasiel Puig revolucionó la temporada con su forma agresiva y desbocada de jugar a la pelota. El cienfueguero regaló energía y pasión tanto en el terreno como fuera de él, causando una verdadera "puigmanía" en la ciudad de Los Ángeles.

 

Puig terminó su impresionante primera campaña con un promedio de bateo de 319, 19 jonrones y 42 impulsadas en solo 104 juegos. En la postemporada con los Dodgers, campeones de la División Oeste de la Liga Nacional, bateó para 333 e impulsó cuatro.

 

Su primer mes en las Grandes Ligas ha quedado como uno de los más impresionantes en la historia. Ascendido al primer equipo el 3 de junio, el jardinero derecho se encontró en unos Dodgers que en ese momento ocupaban la última plaza de su grupo.

 

Puig bateó cuatro jonrones en sus cinco primeros juegos. Y cuatro semanas después no solo se ganó el premio al novato del mes, sino el de mejor jugador de la Liga, convirtiéndose en el primer pelotero en lograr semejante hazaña.

 

En ese mes de junio, Puig bateó para 436, con un promedio de slugging de 713. Sus 44 hits fueron récord de los Dodgers para un novato y segundo en general tras los 48 del gran Joe DiMaggio.

 

Los Dodgers le dieron la vuelta a su en principio desastrosa temporada, en gran medida gracias a Puig: ganaron 66 y perdieron solo 38 con el de Cienfuegos patrullando su jardín derecho.

 

Su manera impulsiva de jugar llevó a Puig a cometer varios errores a lo largo de la campaña, a enfurecer a árbitros y a ganarse reproches de algunos contrincantes, excesos que levantaron pasión entre la fanaticada y que el cuerpo técnico de su equipo se propone pulir para el próximo año.

 

El legendario comentarista Vin Scully le dio a Puig su actual apodo, "Caballo Loco". Para su manager, Don Mattingly, la energía de Puig fue "contagiosa".

 

José Iglesias, 'candelitas' de Boston a Detroit

 

En la Liga Americana, José "Candelita" Iglesias quedó segundo tras el norteamericano Wil Myers.

 

La temporada de Iglesias estuvo marcada por su traspaso de los Medias Rojas de Boston a los Tigres de Detroit, dos equipos que alcanzaron la postemporada (Boston acabaría siendo campeón) y en los que el habanero dejó su marca con el guante en la mano.

 

Autor de algunas de las jugadas más espectaculares del año, la defensa de Iglesias es vista por muchos como algo fuera de comparación, un don que promete adueñarse de los highlights deportivos de la próxima década.

 

Con reflejos de ninja, rapidez con el guante y a la hora de sacar la pelota del mismo, y un brazo de lujo, Iglesias se une a la pléyade de torpederos cubanos presentes ahora mismo en las Mayores (Adeiny Hechevarría, Alexei Ramírez, Yunel Escobar).

 

Pero no solo con el guante y el brazo se lució José. Con el bate tuvo una actuación más que meritoria, al promediar 303.

 

La presencia de estos novatos en las Grandes Ligas, unida a la de los que han debutado recientemente (Chapman, Viciedo, Céspedes) y a la de los que debutarán (José Dariel Abreu, Alexander Guerrero), dan ganas de cantar aquello de la orquesta Jorrín sobre marcianos, pero cambiando la letra: Los cubanos llegaron ya, y llegaron bailando ricachá.

 

Como dice un lector en uno de los comentarios a esta nota: "¿Oíste Tony [Castro]?"