Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Lo más malo de la gente mala es el silencio de la gente buena

 

Liliane Ruíz, El Blog de Jernónimo

 

Antonio Rodiles continua preso en los calabozos de Acosta y 10 de octubre desde hace 9 días. Acaso la policía política no lo deja libre hasta el juicio que pretende armar, para evitar que los moretones de la golpiza que le dieron se hagan públicos.

 

La legalidad socialista es un conjunto de trampas para hacer caer a cualquiera que no siga el camino del régimen. Una acción de protesta pacífica puede ser traducida por un fiscal como “alteración del orden público”. De igual manera, si un hombre no se deja pasivamente dar una golpiza por tres agentes de la Seguridad del Estado vestidos de civil, -que nunca se identificaron como autoridad antes de caerle a golpes- la “ley revolucionaria” traduce una acción de legítima defensa de la víctima como “resistencia al arresto”.

 

Pero es que no fue un arresto lo que ejecutaron los agentes de la Seguridad del Estado contra Rodiles y una decena de personas más que esperaban fuera del Departamento 21 para recibir de las autoridades información -después de haber agotado otros caminos como la llamada al 106- sobre la ubicación de Yaremis Flores, quien fuera detenida con similar arbitrariedad ese mismo día.

 

Fue un ataque y no un arresto lo que ejecutaron los agentes del DSE.

 

Ellos no le comunicaron a Rodiles quiénes eran, ni que iban a arrestarlo. No vino un policía con chapa y orden de detención. Sencillamente 3 hombres de civil sin mediación de palabras atacaron a  Rodiles, que según la ley revolucionaria “no debió resistirse”.

 

Son demasiados los casos de opositores al régimen que son conducidos a la cárcel por alguna trampa legal: Darsi Ferrer, Jorge Vázquez Chaviano son solo algunos, hay muchos más.

 

Rodiles es el líder de Estado de SATS. Según me explicó Ailer González en alguna oportunidad, el espacio toma su nombre Estado de SATS de la Antropología del Teatro de Eugenio Barba (Odin Teatro). Estado de SATS es el movimiento de negación que conduce a la acción: para lanzar la piedra primero se echa hacia atrás el brazo. La acción ocurre de manera orgánica. En un país desarraigado de sus centros vitales, hablar e intercambiar ideas, imágenes -arte y pensamiento- es una alternativa que el poder reconoce como “peligrosa”.

 

Desde el mes de agosto, justo después del arresto de Rodiles durante el sepelio del líder del “Movimiento Cristiano Liberación” Osvaldo Payá, los órganos represivos de la Seguridad del Estado han intentado boicotear la realización de Estado de SATS de múltiples maneras. Desde sitiar los alrededores para impedir la entrada de los asistentes hasta el arresto arbitrario del profesor Dimas Castellanos y del poeta y fotógrafo Orlando Luis Pardo Lazo. El propio Rodiles se presentó en ocasión de esos arrestos en la Sección 21 para reclamar la liberación de los detenidos. Según las palabras de un miembro de UNPACU que fuera detenido en ese mismo Departamento de la Seguridad del Estado (21), los agentes le dijeron que “Si Rodiles volvía por allí a hacerse el Padre de las Casas lo iban a meter preso”.

 

Así es como intentan conseguirlo: mediante la trampa y amparados por una “legalidad” que siempre protege al Estado y nunca el derecho de los ciudadanos.

 

El miércoles 7 de noviembre en que arrestaron a Rodiles  una ola de detenciones masivas de opositores tuvo lugar en la Habana, sin tener prácticamente comunicación porque desconectaron muchos de los teléfonos de los detenidos y de sus familiares y amigos.

 

El padre de Rodiles se presentó ante la gendarmería en un pulóver con una calcomanía por la liberación de su hijo y eso provocó escándalo en las autoridades.

 

Ante el dolor de los demás hemos de recordar que si no compartimos la responsabilidad de impedir los propósitos de los que ponen en crisis los derechos humanos en Cuba, estos regímenes podrían llegar a extenderse haciendo florecer el engaño en el auge de las dictaduras.

 

No existe ningún Estado, ninguna Iglesia, ninguna institución, ninguna excusa ideológica, política o religiosa para violar los derechos humanos. Los Estados de extrema izquierda, comunistas, han encontrado una manera sistematizada y amparada por sus Constituciones de llevar a cabo estas violaciones de los derechos humanos que son su única garantía de perpetuarse en el poder político.