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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

  LA VACA QUE DA LA LECHE

 

Lisandra Díaz Padrón y Rachel D. Rojas, Progreso Semanal

 

La producción de leche en Cuba ha menguado considerablemente por años. Las cifras de la década de los ochenta, período en el que se alcanzaron los más altos números (1070,5 millones L en 1989), no se han vuelto a repetir. Y aunque entre los años 2006 y 2010 se mantuvo un crecimiento estable en la producción nacional del alimento, desde 2011 los datos demuestran una sistemática disminución (571, 9 millones L el pasado año).

 

Medios locales y nacionales concuerdan en que la demanda de leche del país estaría satisfecha con alrededor de mil millones de litros, lo cual implica un ahorro de 180 millones de dólares por concepto de importación. De hecho, se ha informado que este año, el gobierno debió erogar 12 millones de dólares adicionales para asegurar el consumo subsidiado.

 

Producción histórica de leche en Cuba

 

 

 Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

 

En la edición impresa del Diario Mayabeque del 18 de abril se afirma que la industria nacional ha recibido durante tres años alrededor de 300 millones L, (más 80 millones que se distribuyen directamente a la población mediante la red comercial). Pero estas cantidades no satisfacen las necesidades del país. Incluso, en proyecciones realizadas para el año 2020, se espera que la ganadería aporte unos 450 millones L, cifra que seguiría siendo insuficiente.

 

Durante el mes de abril Granma informó que el alza reciente del precio de la leche en el mercado internacional motivó el incremento de su precio en la red nacional de comercialización en divisas, donde único se puede adquirir el producto de forma legal. Los informes diarios del Banco Central de Cuba muestran que desde octubre de 2013 hasta mayo de este año el precio de la leche en polvo, que incluye costo, seguro y flete, se ha mantenido estable.

 

En el primer trimestre de este año la producción lechera ha comenzado a despegar, a juzgar por el sobrecumplimiento de 1 233 320 L en el plan contratado, según explicó el director de Ganadería del MINAG, Aldaín García Rodríguez. ¿Qué está ocurriendo entonces?

 

Las pérdidas, en primer lugar

 

Hoy uno de los principales conflictos para los productores de leche, quienes por ley deben entregar el 80% de su recogida diaria a Acopio, es el precio que el Estado paga por el alimento. “Con el precio que tiene la leche [los campesinos] no pueden costear su fuerza de trabajo y el resto de sus necesidades. Solo en 2014 se cuadriplicaron los precios de los insumos”, asevera Modesto Abreu Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) en Mayabeque. Para muchos, ganar dinero produciendo leche fresca no es un negocio apetecible.

 

         Ejemplos de precios de algunos insumos

 

                                                                                 Insumos                    Costo (CUP)

 

                                                                      Miel (galón)                               300

                                                                      1 Saco de Norgol (Pienso)         140

                                                                      1 Par de botas                            170

                                                                      Rollo de alambre (400 m)           580

                                                                      Cantina                                       280-300

                                                                      Custodio (por noche)                  50

                                                                      Agua (30 reses)                          3000 L diarios

Fuente: Teófilo Domínguez, presidente de la Cooperativa Camilo Cienfuegos.

 

“Eso no se entiende. Aquí es donde único se ve que el que compra es el que pone el precio”, apunta Teófilo Domínguez, presidente de la Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS) Camilo Cienfuegos, ubicada en Valle del Perú, Mayabeque.

 

La penalización establecida en los contratos, cuando la leche no tiene la calidad requerida, es de hasta 35¢ CUP por litro. No es un secreto que algunos productores le echan agua o productos químicos ilícitos. Pero la falta de tanques de refrigeración en numerosos puntos de acopio y las irregularidades en el proceso de recogida responsabiliza también a la industria por la calidad del alimento. Algunos trabajadores del sector ganadero alegan que este escenario estimula el desvío del líquido hacia el mercado negro, donde se paga hasta 20 pesos por litro.

 

Pérdidas de los productores de la CCS Camilo Cienfuegos durante 2012 y 2013 calculadas a partir de la penalización de la leche

 

Pérdida total en ambos años: 221 838.76 CUP. Fuente: Registros contables de la cooperativa facilitados por el asesor económico.

 

 “Muchos campesinos viven en zonas apartadas de los puntos de recogida. ¿Cómo cree que está esa leche a las diez de la mañana? Encima, está la tardanza de los camiones del lácteo y, si cuando llegan la leche está mala, la devuelven. A esa hora la cooperativa tiene que inventar cómo venderla para no caer en pérdidas”, cuenta Humberto Sánchez, acarreador de leche del poblado de Madruga, Mayabeque.

 

Mario Luis Sánchez, Director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Aljibe (destino de la producción de leche de la provincia), sostiene que algunas de las irregularidades consisten en que el muestreo de calidad solo se realiza dos veces al mes y de forma colectiva, por lo que durante 15 días se penaliza la leche de la cooperativa y no de un productor en específico.

 

“Ha habido ocasiones en que el Complejo Lácteo deja la leche en los puntos y después no la paga. Además viola la Resolución Conjunta 739 y 495 sobre el muestreo de la calidad, que debe ser individual”, explica el presidente de la ANAP en Mayabeque.

 

La alimentación de los animales es otro de los grandes padecimientos en las vaquerías. El pasado año, unas 18 407 reses murieron por falta de alimentos y cuidados en la provincia Villa Clara.

 

“La vaca suelta por la ubre lo que le pongas en la boca”. Es la sentencia de Joaquín R. Gutiérrez, un productor de leche en la CCS Camilo Cienfuegos. Tiene 52 años de edad y hoy es usufructuario de las 2,8 caballerías que en otros tiempos pertenecieron a su padre. Solía entregar al Estado alrededor de 140 L diarios de leche. En estos días solo llega a 30 L.

 

“Dicen que las vacas son del Estado, ¿cómo va a ser de su propiedad si a mí no me han dado nada para criarlas? ¿Cómo es eso? ¿Cómo me van a decir que algo que cuidé yo, y que llevo tantos años alimentando no es mío?”, se pregunta Gutiérrez.

 

La dirección de la CCS Camilo Cienfuegos y algunos de sus asociados afirman que el Estado ha ido retirando paulatinamente el apoyo para acceder a los insumos básicos, y que en esta distribución se privilegia a las empresas estatales. Esto sucede a pesar de que la mayor productividad agrícola se concentra en las CCS y las entidades privadas. Según explica el economista cubano Armando Nova en su más reciente libro, El modelo agrícola y los lineamientos de la política económica y social en Cuba, entre ambos sectores realizan el 57 % de la producción total de alimentos en el país, y el 56 % de la producción de leche (el Estado produce el 15), pues disponen de más de 55 % de las vacas en ordeño.

 

Forma de tenencia de la tierra (%) en 2013

 

 

 Fuente: El modelo agrícola y los lineamientos de la política económica y social en Cuba. Armando Nova.

 

No solo la obtención de leche, sino también la de carne es una fuente de tensión para el campesino. Aunque en Cuba se apuesta por la inseminación artificial para la reproducción del ganado, esencial para el desarrollo de ambas líneas productivas, en las vaquerías se halla una de las razones principales para el bajo crecimiento de la masa vacuna: a los campesinos no les es rentable criar a los terneros hasta que alcancen el peso indicado para venderlos al matadero. “Aplícale el cubo”, dicen, que significa recoger la leche que la cría debería tomar para sobrevivir; muchos dejan morir de hambre a los animales debido a la falta de alimentos que proveerles.

 

Los precios y el laberinto

 

Para Cuba la búsqueda de suministros de leche en el mercado internacional no es tan sencilla. Nova explica que las importaciones en la Isla tienen características propias que no pueden obviarse: el país no tiene una flota propia de barcos que aseguren la transportación de los productos hasta sus puertos; no dispone de liquidez económica, es decir, compra por créditos; y el bloqueo económico norteamericano establece que cualquier embarcación que toque puerto cubano no puede entrar a Estados Unidos (uno de los mercados más apetecibles) durante medio año. Vender leche, o cualquier otra mercancía a Cuba es casi un acto de fe.

 

En más de una ocasión se ha señalado la necesidad de impulsar el aumento de la producción nacional de leche. Aunque no se alcancen niveles de total autoabastecimiento, se lograría reducir el gasto por concepto de importación. Mejoraría también la calidad de vida de los productores, y con ello su motivación y realización personal.

 

Propuestas para una mayor autonomía del productor

 

Existen varias propuestas para otorgarle más autonomía al productor como agente fundamental en el modelo agrícola cubano que comenzó a perfilarse a partir de la puesta en vigor del Decreto-Ley 259 (Sobre la entrega de tierras ociosas en usufructo. Julio 2008) y su Reglamento 282, y luego con la aprobación del Decreto-Ley 300. Algunas de las que apunta el Dr. Nova son:

 

 1. La consolidación de un mercado de insumos y bienes de producción al que los productores puedan acudir con sus ingresos para comprar a precios coherentes con la venta de la producción terminada.

 

 2. La posibilidad de decidir, de acuerdo al comportamiento del mercado y los requerimientos sociales, qué va a producir y a quién y dónde vender; la libre contratación de fuerza laboral.

 

 3. La diversificación de las formas de comercialización como alternativa a fórmulas monopólicas u oligopólicas. Esto incluye la comercialización individual y la ampliación de los puntos de venta minorista.

 

“La propia industria es una de las entidades que está proponiendo que suba el precio que se le paga a los campesinos por la leche. Estamos de acuerdo. ¿Por qué no? Si le estamos pagando al productor extranjero hasta 16 pesos por litro”, afirma el director del Aljibe.

 

La tendencia predominante de la pequeña y mediana empresa en el modelo agrícola cubano como formas colectivas de producción implica menos desigualdad, al estar más distribuidas las riquezas. Pero en ese proceso, los cubanos deben pagar más por la leche y los campesinos afrontan demasiados obstáculos para el ansiado incremento de la producción lechera.

 

En su discurso del 26 de julio de 2007, el presidente Raúl Castro afirmó que se necesita “producir leche para que se la tome todo el que quiera tomarse un vaso, y hay tierras para producirla”. Aunque en más de un Lineamiento y documento jurídico se expresa la voluntad de acercarnos a ese día, las medidas aún son insuficientes.