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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

La Habana, ciudad “saludable” (según el diccionario de la CNN)

 

La cadena estadounidense incluyó a la capital cubana entre las diez ciudades más saludables del mundo, por su énfasis en la prevención. Profesionales de la isla nos dicen cuánto hay de cierto.

 

Rolando Cartaya

 

La cadena CNN ha elaborado una lista de las diez ciudades más saludables del mundo, en la que ha incluido nueve urbes del mundo desarrollado, (Copenhague, Okinawa, Montecarlo, Vancouver, Melbourne, Nueva York, Jonkoping (Suecia), Singapur y Napa (California).  Sólo una ciudad del mundo en vías de desarrollo integró la selecta lista: La Habana, Cuba.

 

El servicio noticioso estadounidense explica que en esta élite ha incluido a “ciudades que facilitan a sus residentes adoptar un estilo de vida saludable, bien sea por ofrecerles una buena atención a la salud, por alentar la medicina preventiva, o por reducir la contaminación del aire”.

 

Hay otras consideraciones, como la atención a los ancianos, las leyes contra el hábito de fumar y la felicidad (en Copenhague, Dinamarca, son más que felices: sólo el 2% trabaja 40 horas a la semana)

 

“Estas ciudades encabezan nuestra lista porque brillan en una o más áreas de la salud”, precisa el texto introductorio de CNN.

 

La Habana fue escogida por alentar la medicina preventiva, uno de los puntos que engloba la atención primaria a la salud (también comprende acciones de diagnóstico, curación y rehabilitación, a nivel primario y local).

 

La selección de la capital cubana resultaba tan insólita que CNN puso la venda antes que la herida, en el primer párrafo de su explicación (“puede parecer improbable, pero…”) y aclaró que sabe que “en gran parte del resto de Cuba hay una miseria supina”. Entonces, ¿qué fue lo que de La Habana  llamó la atención a los enviados de la cadena, Sanjay Gupta y Matt Sloane?

 

La respuesta a esa pregunta son dos índices que el gobierno cubano suele enarbolar en su empedernida y unilateral “batalla de ideas”, por ser numéricamente comparables o superiores a los valores respectivos en EE.UU.: esperanza de vida (77 años en ambos casos) y mortalidad infantil (5,3 por cada 1000 nacidos vivos en Cuba; 6 en EEUU). CNN se maravilló de cómo en la isla se alcanzan esas cifras con una fracción de lo que destina por habitante EE.UU. ($400 en Cuba, $9.000 en EE.UU.)

 

Martinoticias.com consultó vía telefónica, sobre este y otros puntos de la valoración de CNN, a tres especialistas en salud cubanos: los doctores Eduardo Cardet y Jeovany Jiménez, ambos ejerciendo la profesión en la isla, y el consultor de asuntos médicos del proyecto legal Cubalex, y diplomado en cuidados intensivos, Yaser Rojas.

 

No todos los índices son iguales

 

Sanjay Gupta, CNN:Considere esto: la esperanza de vida aquí en Cuba es de alrededor de 77 años. Eso es comparable a la de Estados Unidos. La mortalidad infantil figura entre las más bajas del mundo”.

 

Matt Sloane, CNN:Considere estos datos: Cuba, un país con 11 millones de habitantes, tiene una esperanza de vida media de 79 años, la misma esperanza de vida que en los Estados Unidos. La tasa de mortalidad infantil es de hecho mejor que en Estados Unidos”.

 

Dr. Eduardo Cardet: Los organismos internacionales van a tomar como referencia siempre las estadísticas que ofrece el régimen, y para nadie es un secreto que el gobierno manipula las estadísticas; oculta las que no le convienen. Independientemente de que se hagan algunas cosas, eso no quiere decir que las cifras que ellos exponen sean reales. Siempre han tenido una guerra de comparaciones con Estados Unidos. Es una política diseñada para enfocar una serie de parámetros con respecto a la gran superpotencia.

 

Yaser Rojas: Especial atención se le da al PAMI, Programa de Atención Materno Infantil, porque reúne varios índices de mortalidad, de morbilidad, tanto de las madres como de los niños, enfermedades congénitas, cardiovasculares, del macizo craneofacial.

 

Dr. Cardet: El Programa Materno Infantil, de atención a la embarazada y al niño menor de un año está controlado políticamente. Un grupo de médicos, que más bien son funcionarios del gobierno, controlan esas estadísticas. Nadie puede hacer por su cuenta un certificado de defunción de una embarazada o de un niño menor de un año que fallezca. Lo tienen bien controlado en los hospitales, porque es algo muy sensible para ellos, lo han tomado como banderín, paradigma de calidad. Igualmente hay patologías que no se pueden poner en los certificados de defunción, hay que poner otras cosas, para recrear un ambiente distinto de las causas de la muerte.

 

Prevenir y lamentar

 

Sanjay Gupta, CNN: “Y los cubanos logran todo esto con 1/4 de lo que nosotros pagamos en EE.UU. ¿Cómo lo hacen?” (..)  (Dr. Pedro Estévez, natural de Chicago, entrenado en NYU, ejerce en Cuba): “Creo que es la manera en que está organizado el sistema, el énfasis en la prevención...”

 

Matt Sloane, CNN: “¿Cómo? Una palabra: prevención (…) Ayudan cosas sencillas, como casi un 100% de vacunación y exámenes de salud regulares”.

 

Dr. Jeovany Jiménez: Es verdad que en este momento la población infantil de Cuba está protegida contra más de 13 enfermedades; es verdad el programa de genética, que atiende a las mujeres embarazadas, diagnostica a tiempo toda una serie de enfermedades, y asesora a los padres. Ahora, hay que tener en cuenta que el sistema de atención primaria, como el de atención secundaria, sufre en este momento en mayor o menor medida un deterioro estructural y una carencia de materiales para trabajar, y condiciones de trabajo que a veces llegan a ser deplorables.

 

Yaser Rojas: Sí, todas las mujeres pasan por una consulta de genética, pero después no se tiene en cuenta el fundamental programa de riesgos preconcepcional, que debe tratar a las mujeres en edad fértil para que tengan un embarazo lo más saludable posible.

 

Dr. Cardet: Es fácil manipular las estadísticas en cuanto a supuestos estudios de alta tecnología, que son menos, pero se olvida la atención que debe recibir un ciudadano por cualquier patología común y corriente.

 

La joya de la corona

 

Matt Sloane, CNN: “Cada comunidad cuenta con una red de pequeños consultorios médicos ubicados en casas cercanas, y con libre acceso a los policlínicos de barrio”.

 

Sanjay Gupta, CNN: “Para tener programas de prevención verdaderamente efectivos, ayuda el tener un médico y una enfermera en el vecindario. Este es un consultorio del médico de la familia. Abajo está la consulta, y la médico vive en los altos, en medio de la comunidad. Hay una gran concentración aquí en la atención preventiva, y es por eso que el médico vive aquí, para asegurarse de que la gente se ponga sus vacunas, de que reciba las visitas de chequeo general”.

 

Dr. Cardet: La atención primaria en Cuba comenzó precisamente por La Habana en los años 80 con aquel precepto de un médico para cada 120 familias. En la actualidad está muy desequilibrada. Múltiples zonas que antes tenían médico de familia ahora no lo tienen, sobre todo en áreas rurales, también en las ciudades. En cuanto a La Habana, han llegado a tratar de buscar médicos del interior para que trabajen allí, porque hay amplias zonas que no tienen cobertura. Utilizan estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina, de sexto año, o que están iniciando su experiencia laboral.

 

Dale, médico, que tú puedes

 

Sanjay Gupta, CNN: “Esta doctora ha vivido aquí 20 años. Tiene 784 pacientes en este vecindario, y a todos los conoce por su nombre; a algunos, desde que eran niños”.

 

Yaser Rojas: El personal no es suficiente, los médicos de la familia no pueden abarcar todo, y por eso prestan atención a los programas por los que mayormente les va a pedir cuentas el MINSAP, como el PAMI. Hay que tomar en cuenta que en el país, en una misma casa, pueden estar viviendo tres, cuatro generaciones; que en los barrios marginales surgen cada mes nuevas viviendas construidas como se puede, a cartón y tabla. Eso ha hecho que se incremente la población a atender para los médicos de la familia, que no alcanzan a hacer el trabajo de terreno para tantas personas. Algunos en la actualidad están atendiendo a más de mil.

 

Dr. Jiménez: La concepción del programa es correcta. Ahora bien, al principio se tenía como idea las 120 familias, lo digo por experiencia porque yo me incorporé bien temprano a ese programa, en el '94. Luego fue incrementándose el número de pacientes. Yo, particularmente, llegué a trabajar con más de mil, y ya en este momento creo que el promedio es de mil o quizás más”.

 

Dr. Cardet: En La Habana se han fusionado muchos consultorios del médico de la familia, y ahora los médicos atienden una población bastante amplia, lo cual les imposibilita brindar una atención adecuada.

 

Dr. Jiménez: Pero más que la sobrecarga de pacientes, pesa la falta de materiales y las condiciones de trabajo que tienen esos médicos. Porque al principio se tenían en el consultorio todas las condiciones creadas, incluso un autoclave para esterilizar. Aquello degeneró rápidamente y ya hace muchos años que la tendencia es aclimatar cualquier cuartucho de esquina, cualquier establecimiento, que haya estado destinado incluso a bodega. Se limpia un poco, se le da un poco de cal viva como pintura, y a veces los médicos trabajan ahí hasta sin agua para lavarse las manos. Es lo que estamos viviendo en este momento.

 

Al policlínico no

 

Matt Sloane, CNN: “(Los cubanos tienen) libre acceso a los policlínicos de barrio. Los grandes hospitales de atención terciaria se reservan para los casos más complicados, y los problemas que se pueden resolver temprano en las pequeñas clínicas se tratan localmente”.

 

Yaser Rojas: El policlínico en Cuba forma parte del sistema de atención primaria. Si tengo una urgencia y el consultorio está cerrado debería acudir a los servicios de urgencia del área de salud, lo que se conoce como el “cuerpo de guardia” del policlínico. Pero muchos pacientes prefieren ir directamente al hospital, porque en el policlínico, muchas veces, no hay papel de “electro”, no hay un servicio de ultrasonido 24 horas, o no hay radiólogo de guardia. Los casos de infarto del miocardio, por ejemplo, requieren como tratamiento inmediato la trombolisis, administrar al paciente estreptoquinasa recombinante para disolver el coágulo. Ya eso no existe en todos los policlínicos. Está concentrado en uno solo en cada municipio. Súmele el papeleo, el tiempo que tardará la ambulancia para el traslado. En estos casos las primeras horas son claves, así que el paciente prefiere que lo lleven al hospital.

 

Dr. Jiménez: El médico que está de guardia en un hospital nota a las pocas horas el flujo constante de pacientes que van con patologías que podrían tratarse en un consultorio, posiblemente más de la mitad.

 

Dr. Cardet: A veces en los cuerpos de guardia no hay ambulancia, no hay un método de estudio tan sencillo como un electrocardiograma, rayos X. A veces, ni un simple “esfigmo” (para tomar la presión).

 

Soy taxista... (y bueno, también médico)

 

Sanjay Gupta, CNN: “Si le interesa el dato, una doctora como ella (la médico de la familia) gana entre 20 y 30 dólares al mes (…)

 

(al Dr. Pedro Estévez)  “He escuchado historias sobre médicos cubanos que tienen que hacer trabajos colaterales para llegar a fin de mes, porque no ganan lo suficiente”.

 

Dr. Estévez: “Sí, es cierto, no son historias, es un reconocimiento público de que tenemos dificultades económicas”.

 

Matt Sloane, CNN:  “Algunos críticos señalan que los médicos ganan entre $ 20 y $ 30 por mes, casi lo mismo que todos los demás cubanos, y con frecuencia se ven obligados a aceptar trabajos secundarios, como taxistas, para ganar dinero extra."

 

Yaser Rojas: Hace diez años el salario básico de un médico era de 425 a 500 pesos. Hoy con ese dinero todo lo que podemos hacer es pagar la luz, el teléfono, el gas y el agua. ¿Y qué comemos? Y si tenemos niños chiquitos, ¿qué les vamos a dar? Ahora vino un aumento en el salario para el personal de salud pública. Un especialista gana mil y tantos pesos al mes. ¿Y las guardias que tiene que hacer, las condiciones en las que tiene que trabajar, los riesgos a los que se somete? No está acorde el salario con la labor que se realiza. Tengo un colega que dejó la medicina y ahora trabaja como botero (taxista), pero como ése los podemos ver en los agromercados, o alquilando películas, o rentando sus casas, y hasta como jineteras (prostitutas). Otros esperan a poder cumplir una misión (en el extranjero), que es la oportunidad de comprarse un televisor de plasma, una computadora…

 

Un bache que se ahonda

 

Sanjay Gupta, CNN: “Hay un temor aquí de que Cuba está perdiendo a sus médicos. Estos ejercen en todo el mundo. De hecho algunos expertos me han dicho que entre la quinta y la tercera parte de ellos ejercen fuera del país. El ex presidente Fidel Castro creía en este concepto de médicos por diplomacia, enviando médicos en misiones humanitarias a todas partes, desde Angola hasta Haití."

 

"Pero si usted ahonda un poco, encontrará otro propósito. Por ejemplo, en los últimos 10 años Cuba ha tenido unos 14.000 médicos en Venezuela. A cambio, Venezuela ha enviado millones de barriles de petróleo."

 

Yaser Rojas: El que se queda tiene que doblar o triplicar su trabajo, por el mismo salario y en las mismas condiciones.

 

Dr. Cardet: Últimamente, con la salida masiva de colaboradores hacia Brasil ha empeorado (la atención primaria) de manera significativa. Y en estos días están haciendo un pedido para médicos que quieran ir a  colaborar en Africa. Lo que pasa es que la gente está reticente por el ébola y otras situaciones allá; pero están buscando profesionales de forma activa y masiva. Se ha convertido en la principal fuente de ingresos del régimen.

 

El “virus” Aedes aegypti

 

Sanjay Gupta, CNN: “Pero también (está el médico de la familia) para monitorear si hay algún potencial brote o alguna amenaza inminente."

 

Yaser Rojas: Ahora mismo la isla está pasando por una situación epidemiológica, no crítica, pero sí bien delicada. Somos un país tropical, lo que favorece la propagación de enfermedades infecciosas, fundamentalmente respiratorias, gastrointestinales, de las que ahora tenemos un alto índice, y pienso que es por un fallo en las medidas de prevención y promoción de salud.

 

Dr. Jiménez: Estamos hablando de dengue y de cólera. El cólera llegó hace tres años y parece que llegó para quedarse, ya está asumiendo el patrón endémico. El dengue ya estaba establecido en Cuba desde muchos años antes, y vamos a pasar trabajo para eliminarlo. En mi opinión, el sistema de atención primaria lo ha canalizado de manera correcta hasta donde ha podido, remitiendo los casos del consultorio al policlínico, de ahí al hospital. Pero más allá de eso está la voluntad política del gobierno de “tapiñar” el asunto. Por experiencia personal sé que las autoridades tienen como política no mencionar las palabras claves. La prensa no toca la palabra “dengue”, habla de luchar contra el enemigo, contra el vector, pero se cuida de mencionar “dengue” o “epidemia”. En el 2006 el país sufrió su peor epidemia de dengue, a lo largo de casi todo el año, pero si uno va a los periódicos del 2006 no encuentra por ninguna parte la palabra “dengue” ni la palabra “epidemia”. Con el cólera hay situaciones puntuales: a veces brotes más grandes, más pequeños, pero se habla de “enfermedades diarreicas”. Esto va contra la percepción de riesgo de la población. La gente necesita saber que tenemos cólera y dengue.

 

Ciudad “saludable”

 

Matt Sloane, CNN: “Dicho esto, La Habana es un ejemplo modelo de lo que las autoridades de salud pública en Estados Unidos han estado diciendo durante mucho tiempo: es mejor prevenir el problema que tener que tratarlo."

 

Dr. Cardet: La salud no se puede medir sólo por indicadores fríos. El estado de salud es un equilibrio entre patrones múltiples: un estado de bienestar biológico, sicológico y social. No puede haber salud en una ciudad llena de contaminantes, donde no se recoge la basura, no se limpian las calles, donde el acueducto y el alcantarillado están llenos de salideros, donde la vida es una sobrevivencia, donde existe ya una tremenda presión para poder acceder a los servicios médicos primarios y secundarios, donde no existen la mayoría de las veces medicamentos de primer orden, materiales de cura (…) donde un turno para un ultrasonido o una operación sencilla puede demorar meses.

 

Final infeliz

 

Sanjay Gupta, CNN: “Más tarde ese mismo día estábamos filmando en la playa, y nos llamaron para que ayudáramos a un joven que se había lesionado nadando. Me pidieron que ayudara como pudiera. El joven se recuperó, pero la ambulancia nunca llegó. Y aún si hubiera venido, queda la pregunta: en un sistema con pocos recursos, ¿habría recibido este joven la atención que necesitaba? Eso también forma parte de la realidad que enfrentan cada día los cubanos”.