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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

La execrable “provocación insólita” de Fidel Castro

 

Acusa sin pruebas, pero no le importa

 

Eugenio Yáñez, en Cubaencuentro

 

Por tal que nadie olvide su irrelevancia actual, Fidel Castro recurre a cualquier cosa. Desde creer que tiene la solución mágica para alimentar al mundo hasta justificar un genocidio “execrable” para agradecer la condonación de una deuda impagable.

 

He utilizado la palabra “execrable”,la misma que utilizó Fidel Castro en octubre de 1976, enTONCES con absoluta razón, para calificar el criminal atentado contra el vuelo 455 de Cubana de Aviación sobre el mar Caribe, que costó la vida a 73 personas. Execrable derribar en pleno vuelo un avión de Cubana de Aviación en 1976. Execrable hacerlo en 2014 con un avión de Malaysia Airlines, que costó la vida a 298 personas. Execrable derribar en 1983 al vuelo 007 de Korean Airlines sobre la Unión Soviética, donde murieron 269 personas. Execrable colocar la bomba que en 1988 derribó el vuelo 103 de Pan American sobre Escocia y provocó la muerte de 270 personas.

 

No puede ser “execrable” en unos casos sí y otros no. Los “revolucionarios” que hablen de dialéctica. Yo hablo de absoluta desvergüenza. No hay terroristas buenos y terroristas malos. Hay terroristas, genocidas, asesinos, criminales. Así de sencillo.

 

¿Cómo explicar la declaración de Fidel Castro de que el avión fue derribado “mientras volaba sobre el territorio de Ucrania, por la ruta bajo el control del gobierno belicista del rey del chocolate, Petro Poroshenko”? Lo de siempre: pretende desacreditar al adversario al llamarle “el rey del chocolate”. ¿Y Fidel Castro qué es? ¿El rey del marabú o el rey de la moringa?

 

Todavía se cree que él es “Cuba”. Cuando aun se investiga la tragedia, tuvo la procacidad de escribir: “Cuba (…) no puede dejar de expresar su repudio por la acción de semejante gobierno antirruso, antiucraniano y proimperialista”.

 

Sin salir de Punto Cero, solamente con noticias y papeles, sabe más que investigadores sobre el terreno y los más sofisticados sistemas de inteligencia de los países más desarrollados. Y acusa directamente a Ucrania, sin la más mínima evidencia. Dice lo que ni Putin ni sus “rebeldes” en territorio ucraniano se han atrevido a decir.

 

En medio de su delirio, salta al conflicto israelí-palestino, acusa a Israel y a Obama, y proclama: “conozco que un combatiente dispuesto a morir puede defender hasta las ruinas de un edificio mientras tenga su fusil, como demostraron los heroicos defensores de Stalingrado”. Lo conocerá porque lo ha leído o ha visto imágenes, porque su actuación personal como combatiente nunca fue precisamente así, sino todo lo contrario.

 

Y falsifica históricamente al referirse a los palestinos: “Deseo solo hacer constar mi solidaridad con el heroico pueblo que defiende el último jirón de lo que fue su patria durante miles de años”. Falso. El “pueblo palestino” y la “patria palestina” los inventó en 1967 el terrorista y corrupto Yasser Arafat. ¿Y los judíos qué? ¿Está al corriente Fidel Castro que el calendario judío va por el año 5,774? ¿Está al tanto que al comenzar la era cristiana ya los judíos contabilizaban 3,760 años de historia, sin que un solo “palestino” hubiera aparecido por algún lugar? ¿Que cuándo comenzó la expansión árabe por el mundo hace catorce siglos el calendario judío marcaba el año 4,392?

 

Se perfectamente que este artículo recibirá virulentos ataques, más de los habituales. Además de los miserables al servicio del régimen, que a falta de argumentos intentan descaracterizar a quien escribe y expresa sus ideas en un país libre, se sumarán aquellos infelices, no pocos, que aunque no vivan en Cuba llevan en su alma un pequeñito Fidel Castro y les duele que señalen alguna veleidad del invencible comandante de los mil fracasos, al que identifican y confunden con “Cuba”, “los cubanos”, “la patria”, “el pueblo”, “la revolución”, y “el socialismo”.

 

Pretenderán también, como siempre, desviar los comentarios a temas que no tengan nada que ver con lo que se analiza: es su estilo, especializados en denigrar y acusar, odiar y envidiar, incapaces de crear riquezas, proponer ideas nuevas, resolver problemas, mostrar logros. Siempre tan repetitivos, sosos y aburridos como un discurso de Machado Ventura.

 

Curiosamente, nunca un “revolucionario” ha logrado ser “rey del chocolate” ni de nada positivo. Siempre reyes absolutos de la bobería, la mentira, la idiotez y la desvergüenza.

 

Condenemos la execrable provocación insólita. No la que pretende Fidel Castro acusando al democráticamente electo presidente de Ucrania, sin disponer de una sola prueba, de ser culpable del derribo de un avión civil sobre territorio ucraniano.

 

Condenemos inequívocamente el execrable intento de mentir para justificar a genocidas y criminales y defender mezquinos intereses de dictaduras sin futuro.

 

Que es lo que está haciendo Fidel Castro en este asunto.

 

Una conducta verdaderamente execrable.