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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

La economía cubana continúa con serias dificultades

 

Miriam Leiva, La Habana, en El Nuevo Herald

 

En el primer semestre de 2014 se prevé un crecimiento del 0,6% del Producto Interno Bruto (PIB); se estima que al cierre del 2014 el incremento del PIB sea del 1.4%, frente al 2.2% proyectado.

 

El Informe sobre la Marcha de la Economía en el primer semestre del 2014 ocupó la reunión del Consejo de Ministros del 21 de junio pasado. “El presidente Raúl Castro instó, una vez más, a analizar con profundidad las causas de las dificultades que continúan dañando a la economía cubana, la cual, aun cuando crece, no lo hace al ritmo necesario’’, según publicó el semanario Trabajadores del 23 de junio del 2014.

 

Como primer tema del encuentro, Adel Yzquierdo, ministro de Economía y Planificación, presentó el informe, así como estimados para el cierre del año. Al respecto señaló que "la economía crece en relación con 2013, aunque no alcanza los niveles previstos en el Plan, lo cual induce una desaceleración superior a la esperada", debido fundamentalmente a que "no se logran los ingresos externos planificados; la existencia de condiciones climatológicas adversas; y a las insuficiencias internas que continúa enfrentando nuestra economía", según el artículo del semanario.

 

En el primer semestre se prevé un crecimiento del 0.6% del Producto Interno Bruto (PIB); se estima que al cierre de 2014 el incremento del PIB sea del 1.4%, para lo cual se requiere "un mayor dinamismo de la economía en el segundo semestre", señaló el ministro. Sin embargo, la proyección era de 2.2% de incremento, por lo que continúa la imposibilidad del despegue productivo, constatado en el 2013 cuando de 3.6% planificado se alcanzó un 2%.

 

Entre los incumplimientos notables se encuentra la producción de azúcar de la zafra 2013-2014 extendida hasta junio, que solo alcanzó el 88,0% del Plan Real, para un aumento de 4,2% cuando se aspiraba a incrementarla en 20% en relación con la anterior, que fue de alrededor de 1.3 millón de toneladas de azúcar y también se quedó en el 89.0% del plan, a pesar de las modificaciones e inversiones realizadas por el Grupo AZCUBA. El incumplimiento obedeció a la disminución del rendimiento industrial, bajo aprovechamiento de las capacidades potenciales y dificultades en el corte y tiro, de acuerdo con el periódico Granma del 13 de junio. Al mismo tiempo, no se han incrementado y en algunos renglones han bajado producciones agrícolas fundamentales, lo cual mantiene altos los precios de los productos en los mercados nacionales, mientras la producción de leche sigue demandando importaciones de leche en polvo por valor de unos $2.0 miles de millones. Tampoco se puede contar con la industria manufacturera en permanente descapitalización y decrecimiento sostenido.

 

Resulta muy poco probable lograr incrementos productivos en el segundo semestre del año para cumplir la meta del PIB reformulada, ya que es precisamente en el primer semestre cuando en Cuba se alcanzan los mayores niveles tanto por la zafra azucarera y la producción agropecuaria en general, como por la temporada alta del turismo. Además, las condiciones climáticas se complican en esa etapa. No obstante, el gobierno podría estar esperando la incidencia positiva del arribo de cubanos procedentes del exterior en sus vacaciones veraniegas y el incremento de las remesas, principalmente.

 

Llama la atención la referencia del ministro Yzquierdo a que no se logran los ingresos externos planificados, lo cual supone mayor incertidumbre aun sobre la dependencia y la fragilidad del curso económico cubano. Pero mientras no se abra el grifo de la motivación a los trabajadores tanto en beneficios económicos según los esfuerzos como por la liberación de la iniciativa, mientras el crecimiento de los cuentapropistas sea escaso y en actividades sin producciones complementarias a la macroeconomía, mientras se mantengan los rígidos mecanismos y el férreo control estatal, la actualización del modelo económico continuará mostrando su fracaso.