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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

La conspiración católico-comunista

 

Fernando Ravsberg, BBC Mundo

 

Cuando se inició la masiva excarcelación de presos políticos en Cuba, debatimos en BBC Mundo sobre los términos que debíamos utilizar y llegamos al acuerdo de no hablar de "liberación" mientras todos fueran enviados al exterior.

 

Las cosas cambiaron cuando se puso en libertad y se envió a casa a los primeros prisioneros que se negaron a viajar a España, de lo cual se desprende que el resto de los excarcelados también podrían haber permanecido en Cuba.

 

Lo acaba de confirmar Laura Pollán, vocero de las Damas de Blanco y esposa de uno de los 12 liberados que se quedaron en la isla. "Nadie ha obligado a ningún preso a que abandone el país", aseguró y agregó que quien diga lo contrario "está mintiendo".

 

A pesar de semejantes evidencias, ahora se pretende acusar a la jerarquía católica cubana de conspirar con el gobierno cubano y el Partido Socialista Obrero Español para "forzar" a los presos políticos a que viajen al extranjero.

 

Hace unos días me encontré en la Plaza del Sol de Madrid al expreso político Orlando Fundora junto a su esposa. Se quejaron mucho de las condiciones de vida en España y, para mi sorpresa, me aseguraron que "comíamos mejor en Cuba".

 

Sus protestas no están siendo bien acogidas por el españolito medio que puede entender qué había que traerlos pero no comprende por qué hay que pagarles una mantención, por qué exigen vivir en Madrid y mucho menos el reclamo de mejores hoteles.

 

Durante meses la prensa española utilizó el término "destierro", vendiendo la idea de que si no se les abrían las puertas estas personas permanecerían en prisión, algo totalmente falso, según explica un reciente comunicado de la Iglesia Católica.

 

Fundora, y su esposa, me confesaron que podrían haberse quedado en la isla de haberlo querido. Aseguran que en ningún momento se les impuso la salida al extranjero como condición para ser puestos en libertad.

 

Lo mismo se puede decir de los cientos de familiares que los acompañaron. De hecho, las autoridades españolas tuvieron que poner coto al número de personas ya que algunos presos incluyeron en la lista a primos lejanos o ex esposas.

 

Menos del 10% de los 127 prisioneros liberados decidieron permanecer en Cuba y fueron enviados a sus casas junto a sus familias, entre ellos se encuentran algunos de los más activos y radicales, como es el caso del Dr. Oscar E. Biscet.

 

Sin embargo, ahora un diputado del derechista Partido Popular acaba de arremeter contra el Cardenal Jaime Ortega, presentándolo como un simple recadero que el presidente cubano utiliza para mejorar su imagen internacional.

 

No solo lo acusan de "forzar" a los presos hacia el destierro, aseguran también que el prelado visitó Europa por orden y en representación del gobierno cubano, actitud que el diputado califica de "inmisericorde y vergonzante".

 

Las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado han atravesado diferentes momentos desde 1959. Es posible que hoy el diálogo sea mayor pero las diferencias son tantas que se hace difícil creer que Ortega reciba órdenes de Castro.

 

Por supuesto que el diputado del Partido Popular se cuida mucho de dejar fuera de sus acusaciones a la Santa Iglesia Católica, afirmando que el Cardenal participó de esta negociación a título personal, sin el aval de sus superiores.

 

Es difícil creer que en una organización tan centralizada alguien pueda llegar a semejante acuerdo sin el visto bueno de Roma. Así que de haber un complot católico-comunista el Vaticano también tendría que estar implicado.

 

Mas allá de estas extrañas teorías de conspiración, los cierto es que la Iglesia intervino en un exitoso diálogo para liberar 26 presos políticos enfermos, cifra que más tarde se extendió a medio centenar y finalmente los abarcó a todos.

 

Pero si el prelado esperó algún agradecimiento por su gestión, se equivocaba. Casi desde el inicio fue blanco de los ataques del exilio más radical y ahora también de políticos españoles que lo usan de sparring en sus peleas domesticas.

 

Ni siquiera cuenta con el apoyo de los presos que, gracias a las gestiones de la Iglesia y de los socialistas españoles, caminan libremente por la Madre Patria. En Puerta del Sol Fundora me lo explica con total sencillez, "nuestro aliado es el Partido Popular".