Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

La atracción de Fidel Castro: de dictador a mito viviente

 

Especial para Infolatam por Rogelio Núñez

 

Fidel Castro se ha convertido en un caso único en la historia de los dictadores en América latina. La mayoría acabaron en el exilio (de Porfirio Díaz a Alfredo Stroessner pasando por Fulgencio Batista), perseguidos (Augusto Pinochet) o juzgados (las Juntas Militares argentinas o Alberto Fujimori). En el caso del líder cubano, este vive un retiro dorado en el que los actuales presidentes latinoamericanos no paran de mostrarle respeto y admiración.

 

La última cumbre de la Celac celebrada en La Habana ha sido testigo de cómo muchos de los 32 presidentes que acudieron a la isla rendían una visita de respeto al viejo comandante y dictador.

 

Como en la gran novela de Gabriel García Márquez (“El Otoño del Patriarca”), el general, de 88 años, mantiene su lucidez pero le fallan sus condiciones físicas (se ve a un Fidel Castro muy envejecido y casi siempre sentado).

 

“No hay castigo más humillante ni menos merecido para un hombre que la traición de su propio cuerpo “, escribió en su día el nobel colombiano, una situación que recuerda a la actual de Fidel Castro.

 

Quienes le visitan -desde los de centroderecha (Enrique Peña Nieto), y de centroizquierda (Dilma Rousseff y José Mujica) hasta, claro está, los bolivarianos (Daniel Ortega, Evo Morales, Nicolás Maduro y Rafael Correa) – confirman que mentalmente está lúcido (sigue siendo un seductor en las pequeñas distancias), aunque físicamente (y es lógico) ya no es el mismo.

 

Fidel, una leyenda viviente

 

Como dijo Rafael Correa, “siempre conversar con una leyenda viviente como Fidel Castro es un privilegio. Cuando usted habla con Fidel siente que habla con un viejo sabio, me recuerda a esos jesuitas ya mayores retirados de toda una vida de servicio y con su formación tan profunda”.

 

Y esa leyenda ha ejercido una clara atracción para los presidentes de las dos grandes potencias regionales, Brasil y México, que no han dudado en visitar a Castro.

 

Granma aseguraba que en su visita a Fidel, “Dilma comentó su satisfacción por el desempeño de nuestros médicos en los lugares más apartados de Brasil”, al aludir al envío a ese país de unos 10.000 médicos cubanos.

 

“El encuentro fue una expresión del afecto y la admiración entre Fidel y Dilma”, agregó el diario.

 

Por su lado, Enrique Peña Nieto no dudó en calificarle de “líder político y moral de Cuba, al presidente Fidel Castro”.

 

Y poco después, en una entrevista informal, Peña Nieto se mostró emocionado por el encuentro y consideró que un personaje de la talla de Fidel Castro “siempre es importante”.

 

El venezolano Nicolás Maduro reivindicó a Fidel Castro como “un gigante de la historia”: “El siglo XX lo marcó completico. Hay que hablar del siglo XX americano y de nuestro mundo antes y después de Fidel, sin lugar a dudas, así griten, chillen, lloren, se revuelquen contra la tierra los fascistas, la derecha y toda la gente derrotada durante décadas por este gigante”.

 

Un dictador alabado por presidentes, de centroderecha y de centroizquierda, electos democráticamente.

 

Algo que no dejó de sorprender como señalaba el analista del diario Excelsior, Leo Zuckermann: “Cuando un gobierno democrático legitima a una dictadura sólo puede justificarse porque le conviene a sus intereses. Ya sea porque la dictadura en cuestión es un socio comercial importante, una potencia mundial o un país que puede ayudar en mucho a la democracia en cuestión. Y hasta en esos casos incluso resulta cuestionable. Por razones morales, nunca una democracia debe apoyar una dictadura”.

 

La izquierda rendida al influjo castrista

 

Fidel Castro ejerce, es evidente un magnetismo especial para la izquierda, tanto la moderada como la radical.

 

Para todos es un referente. Lo es para un antiguo guerrillero como José Mujica, devenido ahora el izquierdista moderado. El presidente uruguayo quien se reunió con Fidel Castro en La Habana, dijo que se encontró ante un líder cubano a quien los años “se le han venido encima y está físicamente deteriorado”…

 

Pero no pudo reprimir su admiración: “El Fidel anciano está en línea con la figura legendaria y es una fuente de aprendizaje y un honor poder intercambiar con él”.

 

En esa misma línea caminó Cristina Kirchner, vinculada sentimentalmente a las luchas de la izquierda radical en los años 70, quien no escondió el placer que sentía al estar junto a exdictador.

 

“La Habana. Lunes 27. Ayer domingo memorable, si los hay. Junto a Florencia, invitación de Fidel para almorzar con familia. Hermoso de verdad. Conocí a 2 de sus nietos que querían sacarse una foto conmigo. Qué honor!”, confesó la argentina.

 

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, se mostró como uno de los grandes aliados de la Cuba castrista cuando admitió que “siempre es un placer hablar con Fidel, por supuesto muy lúcido, y bueno, hablamos de todo, todos los ataques que ha sufrido Cuba a través de estos años, cómo les mandaban hasta epidemias para matar ganado, etcétera, y que quiebre Cuba, cómo Estados Unidos trató siempre de anexar Cuba”.

 

Estas palabras no hacen sino reflejar lo que piensan otras figuras como el presidente de Bolivia, Evo Morales, o el de Nicaragua, Daniel Ortega.

 

En ese mismo sentido, el venezolano Nicolás Maduro reivindicó a Fidel Castro como “un gigante de la historia”: “El siglo XX lo marcó completico. Hay que hablar del siglo XX americano y de nuestro mundo antes y después de Fidel, sin lugar a dudas, así griten, chillen, lloren, se revuelquen contra la tierra los fascistas, la derecha y toda la gente derrotada durante décadas por este gigante”.

 

Así pues, la Cumbre de la Celac ha servido para algunas pocas cosas que tienen que ver con la integración regional pero sobre todo ha afianzado al régimen de Raúl Castro y ha confirmado que Fidel sigue siendo una leyenda y un mito en vida al que se le perdona todo.