Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

La apertura cubana

 

La economía cubana se disparará si se profundiza el actual proceso de reforma económica.

 

Guillermo Perry, El Tiempo, Colombia

 

Ha sorprendido la velocidad a la que se construye una nueva relación entre Cuba y EE. UU. Se han aumentado el turismo, las remesas y los contactos científicos y profesionales, Cuba salió de la lista gringa de terroristas, se espera un pronto restablecimiento de embajadas y Obama habló ya de terminar el embargo. Esto tomará tiempo, pero Cuba se está preparando.

 

El proceso de apertura y reforma económica comenzó hace varios años. Lo he conocido de cerca como miembro de una comisión de trabajo organizada por los cubanos y Brookings Institution, y asistí a una conferencia sobre el tema en la Universidad de La Habana, la semana pasada.

 

La reforma pretende ampliar progresivamente el campo de acción de las llamadas actividades no estatales (el sector privado), someter las empresas estatales a la disciplina del mercado, fortalecer el papel regulador del Estado y separarlo de su rol de propietario de empresas, e insertar a Cuba agresivamente en la economía global. En otras palabras, hacer lo que hicieron China y Vietnam hace ya años, con mucho éxito, pero a la cubana. Va despacio porque debe superar restricciones ideológicas y la oposición silenciosa de la burocracia cubana. Pero también porque exige medidas difíciles y riesgosas.

 

La economía cubana opera con dos monedas, que segmentan los mercados, conllevan impuestos ocultos, crean muchas distorsiones y posibilidades de abuso y no permiten saber cuáles empresas son eficientes y cuáles no. El peso cubano convertible (CUC) vale más que el dólar, mientras el no convertible (CUP) se transa a 24 pesos por dólar. Los salarios se pagan en CUP y son bajísimos, pero la educación y la salud (de muy buena calidad ambas) son gratis, y los precios de alimentos y ropa (racionados), vivienda y servicios públicos son muy baratos. Sin embargo, si una familia quiere un auto o un electrodoméstico, necesita pagar una fortuna o conseguir CUC. Los médicos e ingenieros manejan taxi y hacen de guías turísticos para ganar CUC, con los que pueden comprar muchísimo más que con el salario irrisorio que ganan en su actividad profesional.

 

Las distorsiones en las empresas son enormes. Unas tienen que vender sus productos a precios muy bajos y comprar insumos importados a precios muy altos (lo que equivale a un impuesto gigantesco), mientras otras venden a precio muy alto y compran insumos muy baratos, como el trabajo, lo que conlleva un subsidio muy grande.

 

Por tanto, la unificación monetaria es indispensable para poder abrir más campo a la iniciativa privada y al comercio, y someter a disciplina de mercado a las empresas estatales. Los cubanos lo saben, pero es más fácil decirlo que hacerlo. Se necesita establecer un sistema tributario moderno para sustituir los impuestos ocultos. Y requiere contar con muchos ingresos de divisas por inversión extranjera y financiamiento externo, que hoy no se tienen, ya que las importaciones se dispararían mientras las exportaciones crecerían despacio. Por eso, y porque sabe que los subsidios de Venezuela no durarán mucho, Cuba busca que se levante el embargo, y está promoviendo activamente la inversión extranjera (como lo hizo en la reunión de empresarios del hemisferio en Panamá) y acercándose a la CAF y el BID.

 

La transición será difícil y accidentada. Pero si la hacen atinadamente y se levanta el embargo, a Cuba le irá muy bien a la larga, pues tiene un capital humano de primera, una notable capacidad de investigación en áreas como biotecnología, biomateriales y salud, y una localización envidiable (al pie del mercado más grande del mundo). Y los cubanos en el exterior, que aún se ven con mucha reticencia, acabarán invirtiendo mucho en Cuba y siendo agentes efectivos de sus exportaciones, como sucedió en China.