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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

GlobalPost: prosperidad aterra a dirigentes cubanos

 

Martinoticias.com

 

Un grupo de estudiantes de periodismo de Boston estuvieron de visita con su profesor en Cuba y el diario digital GlobalPost empezó a publicar una serie de artículos sobre lo que vieron.

 

La prosperidad, que una vez fue algo impensable en Cuba, se cierne como la amenaza más grande para el régimen de (Raúl) Castro, según el primero de una serie de artículos escritos para el diario digital GlobalPost por estudiantes de periodismo y fotografía de la Universidad de Boston que esta primavera estuvieron una semana de visita en la isla.

 

Stephen Kinzer, excorresponsal de la revista Time y profesor de los jóvenes, escribió el artículo introductorio, según el cual el cambio que experimenta Cuba tras las reformas económicas es increíble. “Las calles están llenas de negocios privados, desde tiendas, cafés y escuelas de computación hasta estudios de yoga y ejercicios aeróbicos”, dice.

 

Kinzer destaca que todo eso era impensable hace pocos años. “Sin embargo—indica—, pocos cubanos están contentos. Muchos piensan que el cambio es demasiado limitado. Las regulaciones siguen dificultándoles contratar empleados y comprar suministros. Los negocios deben mantenerse pequeños; la gente los denomina ´negocios bonsai´ como las plantas asiáticas que no pasan de ser miniaturas”.

 

El periodista cita a un barbero que lo afeitó en la ciudad matancera de Cárdenas y que le dijo: “algo en las mentes de nuestros dirigentes los hace odiar la idea de que alguien pueda hacerse rico”.

 

Tratando de hallar respuesta al porqué, Kinzer dice que la “legalización de negocios a mayor escala en Cuba hubiese tenido profundas consecuencias políticas. Hubiera conducido al surgimiento de una clase media, eventualmente rica, que siempre busca transformar su poder económico en político. Los dirigentes cubanos están muy conscientes de que una economía abierta podría ser la mayor amenaza a largo plazo a su orden revolucionario”.

 

Según Kinzer, la vida de hoy en Cuba la marca el acceso a la moneda fuerte, lo que ha provocado una “absurda distorsión del orden social”, y cita como ejemplo el caso de un cirujano que por la naturaleza de su profesión debe trabajar sólo para el Estado con un salario equivalente a $30 dólares al mes, lo que cualquier camarero en un restaurante turístico puede ganar en un solo día.

 

Luego señala que algunos padres cubanos desalientan a sus hijos de que se hagan profesionales como médicos o ingenieros porque estos empleos no generan dinero, y destaca que un cantinero vive mejor, tal y como un hombre le dijo: “Nuestra pirámide está invertida”.

 

El artículo revela que precisamente ese acceso a las divisas es lo que ha hecho de Cárdenas una de “las ciudades más prósperas de la isla”, porque una buena parte de sus habitantes trabajan en algunos de los 50 hoteles cercanos de Varadero, y su proximidad a EE.UU. ha facilitado además que muchos se vayan en balsas a Florida y envíen luego dólares a sus familiares.

 

Con todo, a juicio del periodista, se trata de una prosperidad que “deja que pensar”, y pone de ejemplo a Alexei, un joven graduado de ingeniería que se gana la vida en un improvisado puesto en su casa para arreglar teléfonos. “Me gustaría seguir trabajando como ingeniero—le dijo—. Es humillante trabajar arreglando celulares, pero esta es la forma de ganar dinero. Tengo que pensar en mi familia”.

 

Acostumbrados a tiempos duros, muchos cubanos dan la impresión de ser sumisos o estar resignados, dice Kinzer, quien prevé que los negocios privados seguirán floreciendo en la isla pero sólo a “pequeño nivel”, porque el gobierno “acomodará la demanda pública por un cambio a la mínima extensión posible. Se están sembrado las semillas del cambio a más largo plazo”.

 

El periodista destaca que Roberto Zurbano, un intelectual cubano, le dijo que el país se está haciendo más diverso y heterogéneo por día. “Nuestra meta es hallar una vía para conducir un barco socialista en un mar capitalista”, sentenció.