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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

En Cuba cada vez “llueve” menos café

 

Iván García, en Diario Las Américas

 

LA HABANA.- “Es un negocio rentable. En la capital la libra de café cuesta 30 pesos. Hay más demanda que oferta. Los dueños de 'paladares' [restaurantes privados] te lo arrebatan de la mano. Pero no es fácil conseguirlo. Debes cuidarte de la policía de carretera, afirma un campesino que cosecha café

 

Para gente como Luis Alberto, mulato desgarbado de origen campesino que hace 22 años reside en La Habana, las costumbres se hacen leyes.

 

“De mis abuelos y mis padres heredé el hábito de tomar un buche de café fuerte y dulce en el desayuno. Solo, sin leche. Soy oriundo de un caserío montañoso de Guantánamo, donde las coladas son un pretexto para una tertulia familiar o entre amigos. Estoy acostumbrado a tomar café, no la mezcla vendida por el Estado, ligada con chícharos”, dice mientras en un molinillo artesanal muele café en grano comprado en el mercado negro habanero.

 

Norge se dedica a traer clandestinamente café desde Santiago de Cuba y Guantánamo. Recorre más de 1,000 kilómetros para comprarlo al por mayor.

 

“Es un negocio rentable. En la capital la libra de café cuesta 30 pesos. Hay más demanda que oferta. Los dueños de 'paladares' [restaurantes privados] te lo arrebatan de la mano. Pero no es fácil conseguirlo. Debes cuidarte de la policía de carretera. Si te pillan, te imponen multas que pueden llegar a 1,500 pesos (60 dólares). En caso de ser reincidente, puedes ir a la cárcel”, afirma.

 

La tradición

 

En Cuba, la tradición siempre fue desayunar café con leche. Ni antes de 1959 los desayunos fueron tan profusos como en Estados Unidos o Europa, con cereales, frutas y huevos con bacon. Ricos y pobres desayunaban café con leche y pan o tostadas con mantequilla. A muchos les gustaba mojar el pan dentro de la leche con café o chocolate en el invierno. En cualquier casa, por muy modesta que fuera, se colaba café tres o cuatro veces al día.

 

Norma, jubilada de 71 años oriunda de Camagüey, a 550 kilómetros al este de La Habana, señala que "el café es parte de nuestra cultura, igual que el son, el tabaco o el béisbol. Es muy difícil adaptarse al brebaje que vende el Estado. De café sólo tiene el nombre”.

 

Hubo un tiempo, hace 55 años, que Cuba llegó a producir hasta 62,000 toneladas de café. “Era un café de calidad extra. Del tipo arábigo, que por factores como la humedad y el microclima montañoso tenía muy buena demanda en otros países. No teníamos nada que envidiarle al brasileño o colombiano, actualmente las dos potencias cafetaleras del continente. A campesinos vietnamitas les enseñamos técnicas novedosas en la siembra del café. Ahora Vietnam es el segundo país que más café exporta, después de Brasil. Y nosotros no llegamos siquiera a las 6.200 tonelada anuales”, acota Roberto, ingeniero agrónomo.

 

En uno de los tantos delirios de Fidel Castro, en la década de 1960, rodeó a La Habana con una cortina de plantas de café del tipo "caturra". El plan era convertir a la isla en "la cafetera del mundo".

 

Hoy esas plantaciones son puro marabú. Las noticias que llegan desde la serranía son poco halagüeñas. En la cosecha 2013-2014, Cuba produjo 6,105 toneladas de café, que suponen el 98% del plan previsto, si bien esa cantidad no cubre la demanda interna anual, que se sitúa en 24,000 toneladas, informaron medios oficiales.

 

La producción hacia la baja

 

Elexis Legrá, directivo del Ministerio de la Agricultura, admitió que la  producción de café es "distante de los volúmenes requeridos para satisfacer la demanda de consumo nacional". En la actualidad, el sector intenta aumentar sus resultados e ir reduciendo las 8,000 toneladas de café que el país necesita importar cada año para completar el consumo nacional. Paralelamente a las acciones agrícolas, el funcionario dijo que se trabaja en la transformación de la industria del café, con el propósito de aumentar los niveles de calidad, hoy con resultados deficientes: en la cosecha 2013-2014 se incumplió con el proceso de despulpe.

 

Legrá precisó que se despulparon 2,577 toneladas de café de la variedad arábigo y 477 toneladas del tipo robusto, 6% menos que lo planificado, lo que provocó que "solo pudo catalogarse de  primera calidad el 45 % del café recolectado y procesado".

 

Si damos crédito al directivo, el primer impacto del programa de recuperación cafetalera será palpable en 2016, cuando se esperan acopiar más de 12,000 toneladas distribuidas en 710,349 hectáreas.

 

"Demasiado optimista", opinó Gerardo, santiaguero con 30 años de experiencia en el cultivo del café. “El Plan Turquino, un proyecto de las comunidades montañosas,  lleva tiempo intentando recuperar la producción de café. Pero entre la burocracia, mala calidad de las herramientas de trabajo y bajos salarios bajo, es difícil que la producción crezca”.

 

La calidad

 

El café de mejor calidad se vende sólo en las tiendas por divisas, con precios que fluctúan entre 3 cuc por medio kilogramo a 11 cuc si es de de primera. Por la libreta de racionamiento se entrega un sobre de cuatro onzas por persona de café mezclado con chícharos. Según Gerardo, ninguna asociación de cafeteros que se respete llama café al sucedáneo ligado con granos. “Es cualquier cosa, menos café”, subraya.

 

Si la cosecha de 2014 fue insuficiente, el pronóstico para 2015 pinta peor. Podría quedar por debajo de las 6.100 toneladas alcanzadas en la campaña anterior, pese a un lustro de esfuerzos por mejorar una producción estancada a niveles sin precedentes en un siglo.

 

En las provincias orientales, donde se cultiva más del 85 por ciento del café que produce Cuba, dos de las cuatro provincias productoras han pronosticado que la cosecha tendrá pocos cambios con respecto al pasado año, según una información de la agencia Reuters.

 

Sin embargo, Guantánamo -segunda productora del país, después de Santiago de Cuba- augura una caída del 33 por ciento en su producción. Desde esa provincia, la oficial Agencia de Información Nacional (AIN) reportó que "el estimado de recogida de la actual temporada representa alrededor del 67% del total acopiado en la cosecha precedente".

 

"Los campesinos y trabajadores agrícolas de los ocho municipios cafetaleros de Guantánamo están inmersos en la cosecha 2014-2015, cuyos volúmenes disminuirán de manera apreciable con respecto a la zafra anterior", expresó Rafaela Díaz, directora del Centro de Gestión del Grupo Empresarial de Montaña.

 

Las alarmas se disparan. Luis Alberto apuesta que para 2015, el café engrosará la lista de alimentos suntuarios. Otro más. Como la leche, la carne de res o los camarones.