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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

El redentor enfermo

 

Enrique Krauze, Reforma

 

“…El designio personal de Chávez (su biografía, no olvidemos, es la de Venezuela) era permanecer en el poder hasta 2030, su cumpleaños 76 y el 200 aniversario de la muerte de Bolívar. De pronto, para estupor general, el caudillo postmoderno ha enfermado de cáncer. El estupor mayor debe ser el suyo: Chávez ha hablado siempre sub specie aeternitatis, como un redentor más allá de las contingencias de la historia. Desde hace unas semanas, cobijado por la paternal presencia de Fidel Castro, prematuramente Chávez enfrenta su condición mortal. Y no es cualquier hombre el que pasa por ese trance: es una fuerza de la naturaleza, el macho arquetípico, un “caballo semental” (como lo llamó Naomi Campbell). ¿Qué ocurrirá con su vida y con la de Venezuela, que en el universo chavista son una y la misma?

 

En los momentos verdaderamente críticos (el golpe de Estado de 1992, el también frustrado golpe -en contra suya- en 2002) Chávez ha manifestado una personalidad oscilante entre la euforia y la depresión, entre la omnipotencia y la fatalidad. En aquellas situaciones, la providencia lo favoreció en el cortísimo plazo de unas cuantas horas o días. Pero ahora el plazo es forzosamente largo, indeterminado e incierto. Lo más probable es que conforme el severo tratamiento avance, al margen de sus resultados, Chávez ceda al abatimiento. Y es que su poder específico -la palabra incendiaria, las jornadas maratónicas- se ha cegado en sus fuentes.

 

Tampoco podrá seguir -como hasta ahora- gobernando por twitter, se verá orillado a dejar poco a poco el ejercicio del poder en términos constitucionales (en estos días, de hecho, ha comenzado a ceder espacios a su vicepresidente). Sin embargo, en ese caso nadie podrá compensar la difuminación de su persona, ni siquiera Adán, su hermano mayor, el hombre que lo formó en el marxismo pero que carece del carisma irrepetible de Chávez. Lo más probable es que mucho antes de diciembre de 2012 (cuando se celebren las elecciones presidenciales en Venezuela) el gobierno subsista pero el chavismo se divida en diversas tribus.

 

Esta división puede presagiar un estallido de violencia (endémica enfermedad de la historia venezolana) pero también abre una oportunidad para la vuelta a la democracia plena, hoy desvirtuada por el control casi total de Chávez sobre los órganos legislativos, fiscales, electorales, judiciales del Estado. Hasta ahora la Mesa de Unidad Democrática que integra a la oposición ha demostrado prudencia y sensatez. Ha franqueado los viajes de Chávez a Cuba y ha manifestado repetidamente -con obvio acierto político y moral- sus deseos por el restablecimiento pleno del Presidente.

 

Adicionalmente, han aparecido en escena algunos candidatos para la presidencia, entre ellos María Corina Machado, una parlamentaria seria, atractiva y preparada a quien Chávez llama “la burguesita”. Lo que resta es mantener la cohesión y presentar un programa creíble que frene el dispendio económico, reintroduzca una sana economía mixta y mantenga la vocación social de Chávez pero con una inspiración brasileña y no cubana. Pocas cosas más desalentadoras hay en Venezuela que la división entre “chavistas” y “traidores”, alentada por el régimen. Por eso, el mensaje central de la oposición debe ser la reconciliación de la familia venezolana.

 

Si Venezuela evita una radicalización violenta de la Revolución y -con Chávez o sin él- llega a las elecciones de diciembre de 2012, aquel país puede dar un paso histórico en la conversión de América Latina a la democracia. Sólo quedaría Cuba, pero en Cuba también -tarde o temprano- vendrá la democracia y con ella la reconciliación”.

 

Extracto del artículo publicado por el diario Reforma