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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

El lucrativo programa de ayuda médica de Cuba

 

El Institut of War and Peace Reporting (IWPR), en colaboración con varios medios entre los cuales se encuentra DDC, investiga cómo el personal sanitario cubano en misiones extranjeras es despojado de sus honorarios.

 

Diario de Cuba

 

El programa cubano de Asistencia Médica Compensada es una herramienta diplomática y de relaciones públicas útil para el Gobierno cubano que también lleva al interior del país las tan necesitadas divisas extranjeras. Sin embargo, algunos de los médicos enviados al exterior no están muy contentos con entregar una gran parte de sus salarios al Gobierno.

 

Aquellos que se unen a las "brigadas médicas" en el extranjero disfrutan de salarios más altos, un estilo de vida más cómodo y acceso a mejores bienes. Pero al mismo tiempo, deben entregar al menos el 50% de sus ingresos al Gobierno, dependiendo de las reglas que apliquen al cargo que les fue asignado.

 

En una investigación realizada sobre la forma en que las brigadas médicas operan, IWPR habló con profesionales de la salud de Cuba que trabajan en Trinidad y Tobago, quienes dijeron que si bien son pagados directamente por el Gobierno anfitrión, ellos deben depositar la mitad de sus salarios en una cuenta a nombre del jefe de la brigada médica.

 

Aunque este pago no está estipulado en sus contratos, los miembros de la brigada dijeron que temen no pagar y ser devueltos a Cuba, o que sus contratos sean suspendidos.

 

"Nos dicen que es para los hospitales oncológicos. Una ayuda económica", dice un médico de la brigada, que pide anonimato por temor a represalias. "Si no depositas el 50% del salario te devuelven para Cuba", aseguró.

 

Para muchos, este sistema es solamente parte de lo que tienen que hacer por trabajar en el programa de asistencia médica del régimen.

 

Al respecto, un enfermero cubano dijo que no le importaba lo que pasara con el resto del dinero.

 

"Eso no me importa. Yo vine aquí por un contrato", señaló. "Por ejemplo, si mi contrato es por cuatro pesos y ellos tienen que darme 40 pesos [en Trinidad y Tobago], el resto no importa, esos 36 pesos. Yo me concentro en mis cuatro pesos. Quiero esos cuatro."

 

De acuerdo al Ministro de Salud cubano, Roberto Morales, el país tiene 50.000 doctores trabajando en más de 66 países.

 

En 2014, el periódico oficial Granma reportó que el Gobierno recibiría un estimado de 8,2 billones de dólares americanos de sus trabajadores médicos en el extranjero, siendo esta la principal fuente para obtener divisas extranjeras.

 

Pagos deducidos o "voluntarios"

 

Una profesional de la salud cubana que estuvo de misión en distintos países habló con IWPR para contar su experiencia sobre cómo opera el sistema en Venezuela. Por temor a cualquier represalia pidió no revelar su nombre.

 

Explicó que antes de la firma del contrato, en Cuba se le dijo que le pagarían directamente en una cuenta de banco  de la cual, el 70% de sus ganancias serían deducidas por el Gobierno. Su familia podría retirar una parte del  30% restante, y lo demás le sería entregado una vez que ella regresara a Cuba.

 

No obstante, ella terminó recibiendo alrededor del 20% de su salario en lugar del 30% que se le había prometido.

 

El salario total de la profesional de la salud debía ser de 1.500 dólares al mes. Una persona que conocía solo como "el Económico", quien dirigía la parte administrativa de la brigada médica, le daba 130 dólares al mes para sus gastos diarios.

 

Los 1.370 dólares restantes fueron depositados en una cuenta en pesos convertibles (CUC),  moneda oficial cubana que opera en paralelo con el peso normal y está vinculado al dólar de los Estados Unidos en uno a uno.

 

Solo 150 CUC de esta cantidad mensual llegó a su cuenta en Cuba. Su familia tenía acceso a 50 CUC al mes y le dijeron que iba a recibir los 100 CUC restantes a su regreso a casa.

 

Esto significa que ganaba 280 dólares al mes y el Gobierno 1.220 dólares de su trabajo.

 

Ella dijo que no tenía opción y que, en cualquier caso, el dinero era mucho más del que hubiera ganado en Cuba.

 

Las prácticas varían de país a país. En algunos casos, el Gobierno cubano hace arreglos directamente con la nación huésped. En Brasil, por ejemplo, las autoridades pagan al Gobierno cubano una suma fija y este decide cuánto recibirán los doctores.

 

Esto fue revelado en febrero de 2014 con la deserción de la doctora Ramona Matos Rodríguez, quien abandonó el programa "Más Médicos" de Brasil y solicitó asilo político a la embajada de Estados Unidos en dicho país.

 

De acuerdo a su testimonio, ella fue engañada sobre el salario que recibiría. Señaló que el Gobierno cubano le entregaría la mitad de los 4.000 dólares mensuales que el Gobierno de Brasil paga por cada médico. Sin embargo, dijo Matos Rodríguez, su salario era solamente de un cuarto —400 dólares mensuales en Brasil y otros 600 dólares mensuales en un cuenta bancaria para su regreso a casa.

 

Este sistema de acuerdos bilaterales también existe con otros países. En una investigación, el periódico portugués Jornal i obtuvo acceso a contratos con un valor de 12 millones de euros que Lisboa firmó con la Habana por servicios médicos para seis años. El periódico reveló que el 80%  de los salarios de los profesionales de la salud iban directamente al Gobierno cubano.

 

"Es totalmente de ellos"

 

En Trinidad y Tobago, más de 200 profesionales médicos de Cuba han sido contratados bajo el programa de Compensación por Asistencia Técnica, un acuerdo bilateral que existe desde 2003.

 

Bajo este esquema, el Gobierno de Trinidad y Tobago paga salarios directamente a los doctores cubanos, como lo hace con sus empleados locales.

 

Rody Cervantes Silva, coordinador de la Brigada de Médicos Cubanos en Trinidad y Tobago "Juan Almeida Bosque", aseguró que hay 52 médicos, 137 enfermeros, 17 licenciados farmacéuticos y un entomólogo trabajando en dicho país. En total, "tenemos 207 médicos", dijo. En los próximos días espera alcanzar más de 300.

 

El coordinador de la brigada hizo hincapié que en algunos países los médicos cubanos destinan una parte de su salario al Gobierno cubano.

 

"Cuba es un país pobre, del Tercer Mundo, que necesita por supuesto de la ayuda de nosotros mismos. El que sale de Cuba, [lo hace] con un contrato firmado y está de acuerdo en hacer determinadas cosas y ese dinero que se manda va destinado a programas sociales como la lucha contra el cáncer en niños, la leucemia. Para el propio Ministerio de Salud", indicó Cervantes Silva.

 

Sin embargo, él insistió en que los profesionales de la salud de su equipo no pagan nada al Gobierno.

 

"Es totalmente de ellos", dijo. Sucede en otros países donde hay brigadas cubanas, "pero no es nuestro caso", señaló en una entrevista telefónica.

 

Esta declaración fue contradicha por otros miembros de la brigada médica.

 

Una doctora del Hospital de Puerto España aseguró a IWPR que cuando fue reclutada para el programa de dos años, le indicaron las reglas y fue informada acerca de la obligatoriedad para otorgar mensualmente el 50%  de su sueldo al Gobierno cubano.

 

Ella dijo que miembros del personal cubano iban al banco cada mes para transferir la mitad de sus salarios en una cuenta a nombre de Cervantes Silva.

 

"No había ninguna regla escrita", explicó. "Solo se dijo que uno tenía que pagar eso y si usted no pagó, lo presionarían o enviarían de nuevo a Cuba."

 

La doctora señaló que Cervantes Silva controlaba el dinero y elaboraba reportes mensuales sobre los pagos. Cualquier médico que no hiciera la contribución a tiempo era presionado para pagar.

 

También reconoce que en Trinidad y Tobago los profesionales de la salud ganan mucho dinero y que muchos están felices de participar en el programa ya que las condiciones de trabajo y los horarios son mejores que en Cuba.

 

"No me importa dar el 50%, ya que es mejor que seguir con los 67 CUC que me pagan en Cuba. Esto [vivir en Trinidad y Tobago] es muy caro, pero se puede encontrar de todo."

 

Actualmente los médicos en Cuba ganan entre 67 y 80 dólares estadounidenses por mes, después de un reciente aumento. A principios de 2015 se les pagaba 40 dólares. El salario promedio en Cuba es de 23 dólares americanos.

 

La doctora agregó que los especialistas reciben de 25.000 a 30.000 dólares trinitarios mensuales, y que la mayoría de los miembros de brigadas son pagados con 9.000 dólares trinitarios (TTD) que representan alrededor de 1.370 dólares estadounidenses. De este total, 2.500 son para pagar el alojamiento y el resto, 6.500 TTD, se divide a la mitad entre el profesional de la salud y el Gobierno cubano.

 

"Ellos dicen que es para pagar el Centro de Oncología, el sistema de salud", dijo.

 

El Ministro de Salud de Trinidad y Tobago, Fuad Khan, señaló a IWPR que su departamento contrata el personal extranjero a través de un intermediario y que son pagados con salarios locales similares.

 

David Constant, director de Cooperación Internacional del Ministerio de Salud agregó "nosotros no sabemos qué acuerdo tienen los profesionales de la salud cubanos con su gobierno".

 

El Dr. Austin Trinidade, encargado de las relaciones públicas de la Asociación Médica Oficial de Trinidad y Tobago (TTMA por sus siglas en inglés), expresó su sorpresa al saber cómo el personal de salud cubano se ve obligado a  entregar sus salarios al Gobierno de Cuba.

 

"No sé los detalles de sus contratos o la disposición que tienen con el Gobierno cubano. Hemos oído hablar de eso, que tienen que enviar de vuelta a Cuba todo su dinero. No sé a ciencia cierta [cómo funciona]", dijo Trinidade.

 

De igual forma señaló que la TTMA estaría dispuesta a dar asistencia a los cubanos para que obtengan su pago completo, pero no puede intervenir si alguien de ellos no pide ayuda.

 

"Si un grupo de cubanos nos envía algo que dice que se está trabajando en las mismas condiciones que los locales y que están recibiendo el mismo salario, pero que no tienen acceso [total] a sus pagos... entonces probablemente podamos hacer algo", dijo Trinidade. "No sé si el Gobierno cubano va a escucharnos a nosotros... No podemos actuar por nuestra cuenta."

 

IWPR contactó a la Embajada de Cuba en Trinidad y Tobago, pero dijeron  que no había gente disponible para una entrevista ya que el staff estaba de vacaciones.

 

Existen otras ventajas de trabajar en Trinidad y Tobago. A la gente de Cuba se le permite visitar sin visa el país y permanecer en este si cuentan con una carta de invitación laboral. Alguna parte del personal de misiones médicas logra obtener nuevos contratos independientes del Gobierno cubano y pueden quedarse en el país o regresar a asumir sus nuevos puestos.

 

Aunque el Gobierno trata de prevenir que esto pase, Cervantes Silva confirmó que esta práctica existe y que alrededor de 80 nacionales cubanos se encontraban actualmente trabajando con contratos privados en el sector de salud de Trinidad y Tobago.

 

Intimidación y vigilancia

 

Los cubanos desplegados en el extranjero son sujetos de un rígido control que intenta impedir que deserten. Antes de dejar Cuba, son enviados a reuniones en donde les advierten de los supuestos peligros múltiples para vivir en su país de destino.

 

La doctora a la que IWPR entrevistó sobre su experiencia en Venezuela contó que al llegar al aeropuerto venezolano, su pasaporte le fue retirado para evitar que pudiera huir a otro país o pidiera asilo en Estados Unidos.

 

En Trinidad y Tobago, un doctor cubano dijo que el comportamiento de todos es monitoreado. Se les dijo que era inapropiado para ellos salir después del trabajo, ya que las autoridades cubanas no se podían hacer responsables por su seguridad después de las 7 pm.

 

Cualquiera que rompa las reglas recibe un reporte negativo y es amenazado con ser enviado de vuelta a Cuba o con no volver a ser seleccionado para una brigada médica.

 

En la brigada existe una vigilancia uno a uno, en la que un cubano debe vigilar a otro cubano e informar a su superior si hay comportamientos anómalos. Si un cubano huye o incumple alguna norma, es culpa del cubano que lo vigilaba y también es sancionado.

 

 

Existen reglas escritas para que las personas en una misión internacional "informen a sus superiores de las violaciones de las normas disciplinarias de que tengan conocimiento, así como de aquellas otras conductas inapropiadas que perjudiquen el prestigio de la misión o del colaborador". Además, se considera una infracción disciplinaria "sostener relaciones de amistad o vínculos de otro tipo, con ciudadanos cubanos (…) o extranjeros, que asuman posiciones hostiles o contrarias a la Revolución cubana".

 

Las regulaciones hacen difícil entrevistar a profesionales cubanos de la salud trabajando en el exterior. Las normas dicen que se considera una indisciplina el "emitir criterios o valoraciones ante órganos de prensa, radio o televisión que comprometan la colaboración cubana o sobre situaciones internas del centro de trabajo donde presta sus servicios o del país donde se encuentra, sin que haya recibido instrucciones y autorizaciones previas al respecto".

 

Una doctora cubana en Trinidad y Tobago dijo que ella no podía comentar nada porque "no estaba autorizada para hablar con la prensa".

 

Otro médico accedió a ser entrevistado pero poco antes de la entrevista cambió de opinión. Señaló a IWPR que debería contactar a Cervantes Silva. Al preguntarle por qué no quería ser entrevistado respondió: "No puedo darla, ¡no quiero que me regresen a Cuba! Voy a colgar". Inmediatamente colgó el teléfono.

 

La misma historia se repitió con diversos médicos y enfermeros en Puerto España y San Fernando. Muchos referían cualquier pregunta a Cervantes Silva.

 

Frente a la negativa de los médicos cubanos para hacer alguna declaración a la prensa, Cervantes Silva indicó que "siempre es bueno ver cuál es la intención que viene sobre la entrevista".

 

Negó que él fuera el único autorizado para hablar.

 

"No hay problema, ellos me lo comunican y no hay ningún problema", señaló.

 

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Este reportaje es  resultado del taller de "Periodismo a Profundidad" impartido por el IWPR a periodistas cubanos. Trabajaron en él Julio C. A., Pablo P. y José Luis P.,  periodistas cubanos, y Reshma Ragoonath, periodista en Trinidad.

 

Los periodistas Ernesto P., Osniel C. y Augusto César S. M., así como la periodista Luzbely E. contribuyeron con material para este reportaje.