Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

El gran desafío de Cuba es la unificación cambiaria, según el BM

 

EFE

 

Washington.- El economista jefe del Banco Mundial (BM) para América Latina, Augusto de la Torre, apuntó hoy que el gran desafío que encara Cuba, dentro de su proceso de normalización de relaciones con Estados Unidos, es la "unificación" del sistema cambiario para eliminar la "gigante" distorsión macroeconómica actual.

 

"La unificación cambiaria es muy complicada, pero es el desafío más importante y dominante", aseguró De la Torre en una conferencia para comentar el proceso de restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba en el Peterson Institute for International Economics, un centro de estudios con sede en Washington.

 

En Cuba rige un sistema de doble moneda: el peso convertible CUC es la divisa fuerte en la que se vende buena parte de los productos y servicios de la isla, mientras que la mayor parte de los cubanos recibe su salario en pesos cubanos CUP.

 

Actualmente, 1 CUC equivale a 24 CUP, mientras que el CUC mantiene la paridad con el dólar.

 

Como consecuencia, el diferencial monetario en Cuba es del 2.400%, lo que supone en la práctica un "ardid fiscal" a través de "un sistema de subsidios e impuestos: impuestos al trabajador y subsidios al Estado", indicó De la Torre.

 

Por tanto, para avanzar hacia la normalización económica es necesaria "una gran reforma fiscal", que el funcionario del BM apuntó que sería "dolorosa" en un primer momento, y solo "daría sus frutos en el medio plazo".

 

Así, abogó por un proceso de "transición" en el que se llevase a cabo la unificación cambiaria de "un golpe y de manera transparente", manteniendo la tasa por dólar a 24 pesos y eliminando la doble moneda, pero ofreciendo un "fuerte amortiguador fiscal para suavizar el impacto".

 

No obstante, reconoció que uno de los problemas de la isla es su incapacidad para acceder a los mercados internacionales y a las instituciones financieras como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el propio BM o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que podrían suministrar estos fondos.

 

Para que Cuba se incorpore a estas instituciones, explicó De la Torre a Efe, la iniciativa debería surgir desde La Habana y solicitar formalmente su ingreso en las instituciones.

 

La conferencia del Peterson Institute for International Economics se enmarca en los diálogos abiertos por el proceso de normalización anunciado en diciembre entre Washington y La Habana, después de 50 años, y cuyas primeras medidas entraron en vigor el 16 de enero.

 

Entre ellas, destacan la flexibilización de las restricciones de los viajes de los estadounidenses a Cuba, la ampliación de 500 a 2.000 dólares por trimestre en el envío de remesas, así como el permiso para la exportación de materiales de construcción y herramientas o de equipos para la actividad agrícola privada.

 

Asimismo, Mastercard anunció este mes su intención de dejar de bloquear a partir del 1 de marzo las transacciones en Cuba con tarjetas emitidas por bancos estadounidenses y, en paralelo, American Express afirmó que planea operar en el país una vez que se han levantado algunas de las restricciones económicas.

 

Desde Estados Unidos se ha subrayado el potencial económico de Cuba, un país que se encuentra a solo 90 millas (140 kilómetros) de la costa de Florida, especialmente desde el punto de vista de la inversión.

 

Según un informe de Barbara Kotschwar y Gary Hufbauer, investigadores del Peterson Institute, los flujos de inversión directa extranjera en Cuba como resultado del proceso de normalización comercial y económica pasaría de los actuales 1.000 millones de dólares anuales a 17.000 millones de dólares.

 

Aunque el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba se ha iniciado gracias al empujón del presidente estadounidense, Barack Obama, y su colega cubano, Raúl Castro, el gran reto es el levantamiento del bloqueo comercial a la isla caribeña por parte de Washington.

 

La anulación del bloqueo solo la puede aprobar el Congreso de Estados Unidos, donde el actual control en ambas cámaras de la oposición republicana -que se opone a esa medida- dificulta el proceso.