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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

El deterioro social en Cuba

 

Los gastos sociales en los tres rubros de educación, salud y asistencia social, y vivienda y servicios comunales se redujeron del 29,4 % del PIB en 2008 al 20,2 % en 2013

 

Rolando H. Castañeda, Washington DC, en Cubaencuentro

 

Durante el año 2014 se ha ido conformando una opinión mayoritaria entre los analistas sociales de la Isla y la diáspora que la economía cubana, en el mejor de los casos se está ralentizando y en el peor se está estancando o retrocediendo. Esta situación se evidencia por el aumento de la emigración por vías regulares o traumáticas (los balseros). La causa fundamental es que las reformas raulistas no están bien orientadas y, por lo tanto, son insuficientes en amplitud, profundidad y rapidez para dinamizar la economía y revertir los problemas socioeconómicos acumulados que Raúl Castro (RC) identificó en su discurso del 26/07/2007.

 

Entre paréntesis, el reciente editorial de The New York Times 12/10/2014, por un lado, elogia las reformas raulistas, pero, por otro lado, destaca el aumento de la emigración que no puede ser atribuible al embargo por las flexibilizaciones de viajes y remesas de la administración Obama. Además, señala que deberá levantarse el embargo para que el mega proyecto del Mariel sea viable, aunque olvida las limitaciones de la nueva ley de inversiones y las disuasivas prácticas recientes del gobierno con los inversionistas extranjeros.

 

Un tema vinculado a la evolución económica reciente, que, en general, se soslaya es que se está produciendo un significativo retroceso en la disponibilidad y calidad de los servicios sociales en la Isla. Adicionalmente, este deterioro se acentúa por la estrategia del gobierno de exportar profesionales y técnicos en las áreas de servicios sociales para captar las divisas que se necesitan.

 

Según las estadísticas oficiales de la ONE, a partir de 2008 los gastos sociales están disminuyendo como proporción de los gastos corrientes del presupuesto estatal y en relación con el PIB. En 2008 Cuba fue afectada adversamente por tres huracanes, el comienzo de la gran recesión-crisis financiera mundial y porque el gobierno decidió congelar las cuentas en divisas de las empresas extranjeras con sus funestas consecuencias, así como desde 2013 por la involución económico-financiera de Venezuela.

 

Los gastos sociales en los tres rubros de educación, salud y asistencia social, y vivienda y servicios comunales se redujeron del 42,2 % de los gastos corrientes del presupuesto nacional y del 29,4 % del PIB en 2008, a 37,9 % y 20,2 % en 2013, respectivamente. A partir de 2013 el gobierno unió los gastos de asistencia social a los gastos de salud lo que oculta la significativa reducción de los servicios de asistencia social provistos, especialmente en los barrios marginales. En 2008 los gastos en educación fueron 14,2 % como proporción del PIB, en salud y asistencia social 12,4 %, y en vivienda y servicios comunales 2,9 %, los que disminuyeron a 10,9 %, 8,0 %, 1,3 % , respectivamente en 2013.

 

Las cifras anteriores muestran una clara tendencia declinante del gasto social. Adicionalmente, el sociólogo Armando Chaguaceda en Cuba: revisitando la Justicia Social en tiempos de reforma[1] examina en qué ha consistido la reducción en cada uno de estos rubros sociales y cómo la erosión en cobertura y calidad de los servicios sociales básicos está afectando a la ciudadanía, particularmente a la más vulnerable y de menores ingresos.

 

Chaguaceda parte de lo indicado por RC en 2007 de que el salario medio vigente (lo que también es aplicable a las pensiones) es insuficiente para cubrir las necesidades básicas, lo que determina dinámicas y conductas inconvenientes en los sectores sociales. El salario medio es de unos $460 pero se requieren unos $1.000 por persona para atender la atención alimentaria y otras necesidades básicas.

 

A continuación se comentan algunos problemas que Chaguaceda comenta en su análisis. Hay una migración interna ilegal hacia La Habana en busca de mejores oportunidades para resolver, que ha aumentado la situación de hacinamiento y marginalidad en las viviendas existentes debido al elevado déficit habitacional existente y a que el 50 % del acervo habitacional está en pobre estado según las estimaciones oficiales. Si bien se ha liberalizado la construcción y la reparación de viviendas por privados, revirtiendo la práctica de las microbrigadas, la escasez y el elevado costo de los materiales de construcción dificultan mejorar la precaria situación.

 

En la salud, los médicos esperan recibir regalos en efectivo o especies de sus pacientes debido a que muchos de ellos han sido asignados a misiones internacionalistas y estudiantes extranjeros sin la suficiente preparación profesional los reemplazan en la atención al público. Además, hay brotes de enfermedades y epidemias, particularmente de cólera, por el mal estado de la infraestructura de agua potable, alcantarillados y recogida de desechos debido a la falta de reparación y mantenimiento. Muchos de los mejores maestros se retiran y prefieren trabajar de repasadores, una de las actividades permitidas del cuentapropismo, lo que disminuye la disponibilidad y calidad general de la educación, comenzando desde el nivel de enseñanza primaria.

 

En última instancia, como los analistas sociales de la Isla han venido señalando desde hace años, el pobre comportamiento económico, con la consecuencia de ingresos insuficientes, lastra el desempeño social. Cuba tiene que crecer económicamente para darle sustentabilidad a la cobertura y calidad de los servicios sociales.

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[1] Armando Chaguaceda, Cuba: revisitando la Justicia Social en tiempos de reforma en Norwegian Institute of International Affairs, Which Way Cuba?, 2014, http://english.nupi.no/Publications/Books-and-reports/2014/Which-Way-Cuba