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REPRODUCCIÓN DE UN ARTÍCULO SOBRE CUBA

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

El comienzo del experimento capitalista en Cuba

 

Raúl Castro, afirmó que la Isla "o cambia el modelo o se hunde" y anunció una serie de medidas que marcan un nuevo modelo económico, llamado "actualización del socialismo" y basado en el impulso al trabajo cuentapropista.

 

  Jorgelina Pérez, Gaceta Mercantil

 

Desde que fue elegido presidente en febrero de 2008, Raúl permitió que los habitantes de la Isla se alojen en hoteles, autorizó la venta de celulares, computadoras y electrodomésticos y entregó en usufructo las tierras improductivas a particulares. Hoy en Cuba se habla de trabajo por cuenta propia, despidos, impuestos, microcréditos, contratación de personal libre compraventa de casas, inversión extranjera e igualdad de oportunidades en vez de igualitarismo. Toda una revolución en la Isla.

 

Hace dos meses y medio, una declaración de Fidel Castro recorrió el mundo. "El modelo cubano ya no funciona ni para nosotros mismos", admitió ante el periodista Jeffrey Goldberg, de la revista estadounidense "The Atlantic", un ícono del periodismo "liberal" de ese país. Aunque luego se desdijo y aseguró que sus declaraciones fueron sacadas de contexto, la frase quedó grabada.

 

Cuando Fidel enfermó en julio de 2006 y delegó el poder en su hermano Raúl, éste admitió que se debían introducir "cambios estructurales y de concepto" para hacer sostenible la revolución. Casi dos años después, cuando fue elegido formalmente presidente, tomó una serie de medidas "aperturistas", que permitieron a los cubanos alojarse en hoteles, comprar celulares, computadoras y electrodomésticos.

 

Sin embargo, recién ahora, luego de la convocatoria al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba que sesionará en la segunda mitad de abril, el gobierno de la Isla dio a conocer un documento con 291 "lineamientos económicos y sociales" que buscan rectificar conceptos "erróneos e insostenibles" sobre el socialismo.

 

"O rectificamos o ya se acaba el tiempo de seguir bordeando el precipicio; nos hundimos y hundiremos el esfuerzo de generaciones enteras", advirtió Castro ante los 610 diputados del Parlamento cubano, al concluir cinco días de debates sobre la actualización del modelo económico en la isla.

 

Turismo en baja

 

Históricamente el turismo fue la locomotora de la economía cubana, que impulsó al resto de los sectores. Además, la Isla cubría sus necesidades comerciales con intercambios con la Unión Soviética. Pero la caída del bloque comunista a principio de los '90 empezó a cambiar el panorama económico de La Habana y obligó al gobierno de Castro a abrir el país a las inversiones extranjeras.

 

Así el archipiélago empezó a recibir los dólares de compañías del exterior, especialmente españolas, candienses e italianas, que invirtieron mayoritariamente en las áreas de turismo y hotelería.

 

Pero en los últimos años, afectado por la crisis económica global, el turismo empezó a mermar y a dejar menos dólares en las paradisíacas playas cubanas. En esto influyó también el hecho de que los costos de los paquetes turísticos a Cuba bajaron para seguir atrayendo turistas, provocando un menor ingreso de divisas.

 

Esta situación provocó un tembladeral en la frágil economía cubana, que obligó al gobierno de Raúl Castro a plantear una serie de reformas y un viraje de una economía socialista a un sistema mixto, con una participación privada cada vez mayor.

 

Menos empleados públicos

 

La medida de mayor impacto anunciada por el hermano menor de Fidel es la eliminación de unos 500 mil puestos de trabajo estatales en los primeros meses de 2011, que se ampliará a 1,3 millones en el plazo de tres años. En la actualidad hay una fuerza laboral de casi cinco millones de personas, de las cuales 4,1 millones trabajan en el Estado, que controla el 95% de la economía.

 

Otro de los cambios más radicales que se piensan introducir en la Isla contempla que aquellos que emprendan un nuevo negocio – de una lista de 124 oficios- paguen impuestos, contraten trabajadores pagando el 25% de su salario a la seguridad social y puedan convertirse en proveedores de organismos estatales.

 

Entre las actividades que se podrán ejercer por cuenta propia están las de aguadores, carretoneros, reparadores de paraguas, profesores de baile, vendedores de escoba, organizadores de bodas, cocheros, restaurador de muñecos, trasquiladores, pulidor de metales y teñidores de textiles. El plan es que, en el plazo de cinco años, se incorporen al sector privado 1,8 millón de trabajadores.

 

También se extenderá la opción de formar cooperativas, que por ahora sólo existen en el sector agropecuario, a una serie de servicios y producción de bienes como cafeterías, hostales, bares, servicio de comida a domicilio, alquiler de locales para fiestas, limpieza, gimnasio, servicios de belleza, cría de cerdos y chivos, cuidadores de animales y construcción.

 

Aunque en algunos casos deberán pagar un porcentaje altísimo por ganancias: 40% los restaurantes; 25% los artistas y 20% quienes arrienden una vivienda u otro espacio, lo que abre el interrogante acerca de cuántos optarán por pasarse a la actividad privada y pagar impuestos tan elevados.

 

La vuelta al cuentapropismo

 

La actividad privada fue abolida en 1968 con la "ofensiva revolucionaria", que convirtió a todos los cubanos en empleados estatales. Hasta que en plena crisis económica de 1993, tras la caída de la Unión Soviética, Fidel permitió el trabajo privado en algunos oficios, con pago de impuestos y sin contratación de empleados.

 

Así, en 1995 los trabajadores del sector privado llegaron a 210.000 y al año siguiente se aprobaron los negocios familiares, se abrieron pequeños restaurantes (los "paladares") y se permitió el alquiler de habitaciones.

 

Aunque a principios de esta década, y en medio de una recuperación económica, el gobierno congeló las licencias y acentuó los controles. También cerró muchos negocios por compra ilegal de insumos y evasión de impuestos. De esta manera, la cantidad de cuentapropistas había bajado el año pasado a 143.000 personas.

 

Pero las cosas han cambiado otra vez en Cuba. La búsqueda de una oxigenación económica y la necesitar de atraer inversiones y descomprimir el alto costo del empleo público, hizo que el gobierno virara nuevamente hacia el cuentapropismo. "Los pasos que hemos venido dando y daremos en la ampliación y flexibilización del trabajo por cuenta propia son el fruto de profundas meditaciones y análisis y podemos asegurar que esta vez no habrá retroceso", enfatizó Raúl Castro.

 

Ratificación del socialismo

 

Otro cambio fundamental en el archipiélago será la progresiva desaparición de la cartilla de racionamiento, que desde hace 48 años contempla la venta de víveres y productos agropecuarios a precios subvencionados para todos los habitantes de la Isla. Por lo pronto, el año próximo ya no incluirá café, huevos, pastas y artículos de higiene personal, y podría incluso desaparecer en 2012 o quedar limitada sólo a la población más vulnerable del país.

 

A pesar de los cambios que impulsa, el hermano de Fidel aclaró que Cuba no girará hacia el "pasado capitalismo y neocolonialismo derrocado por la Revolución" sino que ratificó la validez del socialismo. "Este es el inicio del camino de la rectificación y la necesaria actualización del modelo económico", dijo.

 

Pero para completar el proyecto, también deberá haber una reformulación de las profesiones y actividades, ya que en un país que tiene la mitad de sus tierras improductivas e importa el 80% de los alimentos que consume, falta mano de obra para la construcción, la agricultura y la industria, mientras que sobran abogados e ingenieros.

 

Ante ese panorama, el presidente cubano reclamó un cambio de mentalidad a los militantes comunistas e instó a los dirigentes a no "estigmatizar" ni tener prejuicios ante las nuevas medidas. Recordó que Marx y Lenin propusieron que el Estado mantuviera los medios de producción, pero dijo que en Cuba eso se llevó al extremo y casi toda la actividad económica quedó en manos estatales.

 

Pero Raúl se encargó de destacar la "genialidad" de su hermano: "Fidel con su genialidad iba abriendo brechas y señalaba el camino, y los demás no supimos asegurar y consolidar el avance en pos de esos fines", dijo.

 

Y por vez primera en un discurso público pidió la renuncia a los integrantes del gobierno que no estén de acuerdo con el programa de reformas: "Cuando un cuadro se sienta cansado o no esté convencido de nuestro programa de gobierno, que renuncie".

 

Golf y turismo de lujo

 

En medio de los profundos cambios que vive Cuba, el ministro de Turismo, Manuel Marrero, anunció que el país también se lanzará al mercado del golf de alto nivel, y en enero se abrirán las negociaciones con los inversionistas privados para construir 16 campos y vender viviendas a extranjeros en esas áreas.

 

Aunque el plan ya fue aprobado por el Consejo de Ministros, uno de los puntos centrales que no se definió tiene que ver con la regulación de la permanencia de extranjeros en Cuba –que ahora es de un máximo de seis meses por viaje–, la importación de electrónicos, automóviles o equipos de comunicación y la forma de contratación del personal doméstico.

 

En rigor, una ley de 1995 permite a los extranjeros que viven fuera de Cuba comprar viviendas en la Isla y autoriza a las empresas extranjeras a adquirir los locales necesarios para instalar sus oficinas. Pero su aplicación empezó a frenarse a fines de la década pasada, cuando el gobierno detectó que las viviendas se arrendaban ilegalmente o eran ocupadas por cubanos.

 

Con este proyecto, el turismo cubano apuntaría a un segmento todavía no explotado: el de los viajes de lujo y los negocios inmobiliarios. Así espera generar un flujo de inversiones directas que derivaría también en miles de nuevos empleos privados.

 

Cuentas extranjeras

 

Castro también anunció que el año próximo espera terminar de descongelar las cuentas bancarias de proveedores extranjeros paralizadas desde 2008, en medio de una fuerte crisis de liquidez. Según datos de diplomáticos y empresarios extranjeros, el gobierno de la Isla llegó a congelar hasta 1.000 millones de dólares en las cuentas de 600 proveedores.

 

"Continuamos disminuyendo las retenciones de transferencias al exterior, o lo que es lo mismo, las limitaciones que nos vimos obligados a imponer a fines del 2008 en los pagos desde los bancos cubanos a los suministradores extranjeros, las cuales serán suprimidas totalmente el próximo año", dijo el presidente.

 

Cuba fue desbloqueando paulatinamente cuentas desde el 2009 y en algunos casos, ofreció a sus acreedores un interés anual del 2% a cinco años.

 

Congreso del partido. Raúl considera clave el congreso del Partido Comunista que se realizará en abril del año próximo ya que "por la ley de la vida" será el último de la "generación histórica" de la Revolución y los obliga a dejar "trazado" el rumbo del país.

 

"El VI Congreso del Partido debe ser, por ley de la vida, el último de la mayoría de los que integramos la generación histórica; el tiempo que nos queda es corto y (...) estamos en la obligación de aprovechar el peso de la autoridad moral que poseemos ante el pueblo para dejar el rumbo trazado", afirmó.

 

El congreso coincidirá con los 50 años de la proclamación del carácter socialista de la Revolución cubana, y se inaugurará el 16 de abril.

 

Castro consideró que a lo largo de los años el gobernante Partido Comunista se involucró en funciones "que no le corresponden", lo que limitó su condición de "vanguardia organizada" de la nación cubana.

 

"El Partido debe dirigir y controlar y no interferir en las actividades del Gobierno, a ningún nivel, que es a quien corresponde gobernar, cada uno con sus propias normas y procedimientos, según sus misiones en la sociedad", aseveró.

 

La apertura tecnológica

 

Apenas asumió la Presidencia, el 24 de febrero de 2008, Raúl admitió que existía un "exceso de prohibiciones" y anunció una serie de medidas que cambiaron la vida cotidiana de millones de cubanos.

 

Así, les permitió que puedan tener teléfonos celulares (con la modalidad prepaga), un servicio que hasta ahora sólo estaba al alcance de empresas, organismos del Estado y extranjeros. Antes, había dado luz verde a la venta de computadoras y artículos electrónicos, como televisores de 19 y 24 pulgadas, reproductores de video, hornos microondas, ollas eléctricas a presión, bicicletas eléctricas y alarmas para autos.

 

La venta de muchos electrodomésticos estaba prohibida en Cuba debido a los programas de ahorro de energía que se sucedieron después del colapso de la Unión Soviética. La caída de la URSS dejó a la Isla sin miles de millones de dólares en efectivo y sin el petróleo que enviaba Moscú, lo que produjo una crisis energética que obligó a cortes del servicio de hasta 18 horas diarias. La situación comenzó a mejorar en 2006, gracias a los envíos de petróleo de Venezuela por parte de Hugo Chávez.

 

Además, y en una de las medidas más simbólicas, Castro autorizó a los cubanos a alojarse en hoteles, hecho que antes estaba reservado a los turistas extranjeros. La Constitución de la Isla garantiza a todos los cubanos el derecho a disfrutar "de los mismos balnearios, playas, parques, círculos sociales y demás centros de cultura, deportes, recreación y descanso", lo que implica que el levantamiento de la prohibición de acceso a hoteles no es más que la restitución de un derecho ya garantizado por ley.

 

El gran enemigo

 

Luego de la filtración de cientos de miles de cables secretos del Departamento de Estado norteamericano a través de WikiLeaks, el gobierno de la Isla está convencido de que Estados Unidos no tiene "la menor voluntad de rectificar su política contra Cuba".

 

"Lo difundido demuestra que ese país, aunque disimule con una retórica amable, sigue en lo esencial las políticas de siempre y actúa como un gendarme global", afirmó Castro y dijo que no se aprecia en Washington "la menor voluntad de rectificar la política contra Cuba, ni siquiera para eliminar sus aspectos más irracionales".

 

El 3 de septiembre, Barack Obama anunció la extensión, hasta el 14 de septiembre de 2011, de las sanciones de la ley contra el "Comercio con el Enemigo", que supone en la práctica la continuación del bloqueo contra Cuba.

 

"Se hace evidente que en esta cuestión sigue prevaleciendo una minoría reaccionaria y poderosa que sirve de sustento a la mafia anticubana", aseguró Castro y agregó que "la política de Estados Unidos contra Cuba no tiene la menor credibilidad".

 

El mandatario consideró que a Estados Unidos no le queda más remedio que acudir a la "mentira" para reiterar acusaciones "falsas" contra la Isla, a la que acusa de patrocinar el terrorismo, tolerar el tráfico interno de niños y mujeres para la explotación sexual, y violar los derechos humanos y las libertades religiosas.

 

"El Gobierno norteamericano trata de esconder sus propios pecados y pretende evadir su responsabilidad en el hecho de que sigan impunes en ese país notorios terroristas internacionales, reclamados por la Justicia de varios países", enfatizó.

 

La enfermedad de Fidel

 

Uno de los cables filtrados por WikiLeaks asegura que Fidel Castro estuvo al borde de la muerte en julio de 2006, después de sufrir una grave hemorragia intestinal en pleno vuelo.

 

Según los cables secretos del Departamento de Estado, la enfermedad de Fidel, considerada un secreto de Estado en Cuba, comenzó en un vuelo entre las ciudades de Holguín y La Habana, tras un día de intensa actividad.

 

De acuerdo con esa versión, como en el avión en el que viajaba Castro no había ningún médico, la aeronave debió aterrizar de emergencia para que lo atendieran en un hospital. Allí le diagnosticaron "diverticulitis de colon", una inflamación de los divertículos que le provocó una gran hemorragia. Los médicos le explicaron a Castro que había sufrido una perforación en el intestino grueso y que debían practicarle una colostonomía, pero "Fidel, caprichosamente, se opuso", detalló el informe, publicado por el diario "El País" de España. Y agregó que el líder cubano ordenó que "se le cortara la parte infectada para empalmar el intestino al colon".

 

"Con el paso del tiempo, y al haberse infectado el colon, la operación falló y la parte empalmada se separó. Tuvieron que operarlo de nuevo, pero se toparon con una fístula, cuya existencia desconocían", agregó el documento.

 

El problema fue que la fístula bloqueaba la digestión de la comida, que obligó a los médicos a colocarle un suero y esto llevó a Castro a perder 18 kilos.

 

Días después de ese incidente, el 31 de julio del año 2006, Fidel anunció en una carta la delegación temporal de sus poderes en su hermano, aunque luego se convirtió en un hecho definitivo. El 24 de febrero de 2008 la Asamblea Nacional de Cuba designó a Raúl como presidente del país bajo la anotación de que siguiera consultando "decisiones de especial trascendencia para el futuro" con su hermano mayor.

 

La nueva revolución

 

A pesar de que las reformas anunciadas por Raúl se harían efectivas recién después del congreso comunista de abril próximo, ya provocaron un cambio profundo en cientos de miles de cubanos.

 

Por las calles de La Habana se empezaron a escuchar palabras que hace tiempo habían quedado en desuso: cuentapropismo, pago de impuestos, contratación de personal, inversiones extranjeras e igualdad de oportunidades en lugar de igualitarismo. Palabras que en unos meses se transformarán en hechos y significarán una nueva revolución en la Isla.