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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

El circo del cumpleaños del Comandante

 

Fidel Castro cumplirá 89 años entre alabarderos y apologistas

 

Eugenio Yáñez, en Cubaencuentro

 

Este artículo no gustará a quienes le admiran aun desde el exilio. Aunque estén fuera de su patria por la destrucción de la nación cubana provocada por el rencoroso en jefe, se sobrexcitan hablando de la supuesta genialidad del personaje y todo lo que, según ellos, logró para Cuba.

 

Que no puedan demostrarlo es otra cosa. El circo nacional para felicitar al Comandante lo encabeza el inmortal partido comunista, y el internacional, Evo Morales con el ALBA. Si aman al dictador lo suficiente para cantarle Happy Birthday, ¿que más da si en vez de poder mostrar resultados positivos recitan leyendas y epopeyas sobre lo que no fue pero se vende como si hubiera sido?

 

Más allá del mantra de salud pública y educación gratuitas, quien razone sensatamente sabe que ningún Estado crea riquezas. Razonar sensatamente y sin consignas es difícil para los castristas, pero podrían intentarlo aunque fuera una vez. Ningún Estado crea nada. Cuando un cubano acude al hospital o la escuela, sin pagar en ese momento por los servicios de salud o educación, no es porque el Estado regale nada, sino porque el Estado redistribuye como le da la gana el dinero que obtiene.

 

¿Cómo lo obtiene? El dinero que financia la salud pública y la educación cubanas sale de la diferencia entre lo que crean los trabajadores y lo que reciben de salario, de la cual se apropia descaradamente el Estado “de los trabajadores”, estableciendo salarios que, como promedio, no sobrepasan 25 dólares mensuales. A esa sustracción forzosa de las riquezas creadas por los trabajadores la calificaron como “plusvalía” hace mucho tiempo dos revoltosos alemanes y un lidercillo ruso sicópata. Pero en el castrismo, reino del eufemismo, plusvalía es lo que roban los malvados capitalistas a los trabajadores en el mundo. Por eso todo el mundo vive tan mal, mientras en Cuba se vive tan bien.

 

¿Cuál fue la supuesta genialidad de Fidel Castro durante 47 años dirigiendo el país a su antojo? ¿Cuáles fueron sus resultados destacados? ¿Cuál es su legado? Veamos parte del daño que ha hecho:

 

La nación cubana dividida, casi el 20% de sus habitantes viviendo fuera de la isla. Odio y rencor entre familias, amigos y vecinos. Eliminación de las libertades individuales y el derecho a la libre expresión, conciencia, asociación y reunión. Cierre de toda prensa que discrepara con la dictadura. Abolición de todo partido político que no fuera el comunista. Represión brutal contra creencias religiosas de todo tipo. Destrucción de la industria, agricultura, ganadería, bosques y pesca. Deterioro del medio ambiente, suelos y aguas. Ruina de la infraestructura nacional, carreteras, ferrocarriles, flota marítima y aérea.

 

Destrozo del sistema de salud pública nacional. Aniquilación de las mejores tradiciones y valores de la educación y comportamiento cívico en el país. Eliminación de la autonomía universitaria, y establecimiento de dogmas para adoctrinar estudiantes. Exaltación a nivel heroico de la delación, chisme y acusaciones infundadas. Luchas fraticidas. Culto a la violencia contra opositores pacíficos. Fusilamiento de cientos de cubanos. Colmar la isla de cárceles, con la mayor población penal por habitantes en América Latina y el Caribe. Imponer una cartilla de racionamiento que ya dura 55 años. Hundir la disciplina laboral y productividad del país subordinando los esfuerzos productivos a la propaganda política.

 

Intervenir en toda América Latina y el Caribe para derribar gobiernos, influir partidos políticos y apoyar aliados incondicionales. Enviar a la muerte y desolación centenares de miles de cubanos participando en guerras ajenas que resultaron en dos dictaduras brutales y corruptas en Angola y Etiopía, decenas de miles de muertos africanos, y apoyar a tiranías corruptas e inmorales en diversos países de ese continente.

 

Embrutecer a la población cubana mediante campañas de adoctrinamiento desde la más temprana edad. Tergiversar la historia del país para presentarla siempre al servicio de la dictadura y las ideas más retrógradas y criminales. Imponer el “período especial en tiempo de paz”. Condenar a los cubanos a hambre, miserias, enfermedades y necesidades, para mantenerse en el poder a toda costa.

 

Tanto daño, ¿para qué? Para disfrutar las mieles del poder y soñar con la gloria. Para más nada. Tuvo que reconocer que su invento no funcionó ni para ellos mismos. Ahora tiene que observar cómo su malsana y colérica utopía se derrumba, desmontada por su hermano, que sabe que la olla estalla si no toma medidas a tiempo: no para realizar cambios democráticos ni mucho menos, sino porque es imprescindible desarticular el manicomio fidelista que ya dura más de medio siglo.

 

Fidel Castro sufrirá con los cubanos esperanzados de que las nuevas relaciones con EEUU mejoren su situación. Viéndolos dar la bienvenida a lo que quisieron que fuera el enemigo permanente del pueblo cubano, para solamente lograr que ese pueblo salude calurosamente al “vecino del Norte” y se vista y adorne con sus banderas y símbolos. Y lo que más le duele: saber que el presidente de Estados Unidos es mucho más popular en Cuba que los dos hermanos dictadores. Más todo lo que seguirá sufriendo mientras pasen los días y el castillo de arena llamado revolución cubana continúe desmoronándose día a día. Y sabiendo que su legado terminará en la letrina de la historia.

 

Allá los aduladores que canten Happy Birthday al invencible comandante derrotado en todo menos en aferrarse al poder.

 

Mejor desearle, como en la maldición china: ¡Ojala que vivas muchos años!