Cubanálisis El Think-Tank

REPRODUCCIÓN DE UN ARTÍCULO SOBRE CUBA

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Desde el fondo del infierno…

 

Miriam Celaya, SinEVAsión

 

Durante la última semana los medios oficiales cubanos han dado muestras más que fehacientes de cómo es posible utilizar la información de los acontecimientos internacionales para enmascarar y tratar de diluir los conflictos al interior de la Isla. No hay dudas de que el periodismo del gobierno se lleva las palmas en lo que suelo llamar efecto calamar: un oscuro chorro de tinta para escabullirse en medio de la confusión y salir ileso del peligro. De paso, pretende crear la falsa expectativa de que una reversión al comunismo en Europa parece cercana y viable, ni más ni menos que en España.

 

La más reciente adquisición noticiosa de esos medios para lanzar su tinta al espectro desinformativo nacional han sido las manifestaciones de protesta que se están produciendo en varias ciudades españolas, e instantáneamente la prensa se ha lanzado a fabricar un supuesto ambiente favorable al comunismo en esas expresiones de inconformidad social. A juzgar por lo que publican la prensa plana y los noticieros de TV, los reclamos populares en España estarían inspirados por un espíritu entre marxista y anarquista, capaz de hacer colapsar el sistema capitalista, transfigurar el orden social e instaurar en el país algo así como la primera comuna obrera del siglo XXI. Tan simplista como eso. Por supuesto, no aparece explícito, pero subyace en las intenciones reporteriles. Un ejemplo sencillo son las “declaraciones” de uno de los manifestantes expresamente entrevistado por el diario Juventud Rebelde… vía e-mail. ¿Será que este sujeto portaba un cartel con su dirección ce correos, para facilitar las cosas a los periodistas de acá? Casualmente, el sujeto es un simpatizante o militante comunista. ¡Vaya tino que tienen los periodistas de nuestra prensa nacional! Así, las movilizaciones de ciudadanos españoles, fundamentalmente jóvenes, en legítimo reclamo de transformaciones capaces de revertir la actual situación de crisis económica, desempleo, corrupción y otros males que aquejan al país ibérico, han sido convertidas por obra y gracia de la prensa oficial de Cuba en una revolución dispuesta a destruir el capitalismo y establecer un cambio de sistema.

 

No es casual, entonces, que desde los medios oficiales se esté otorgando un insólito protagonismo a Izquierda Unida, como si se tratase del partido que organizó, convocó y sostiene las protestas en las plazas públicas y contara con un abrumador apoyo social. ¡Y además es motivo de jubileo! Desde la lógica del periodismo al servicio del poder, los movimientos contra Amadineyah, en Irán; o contra Muammar al Gaddafi, en Libia, no clasifican como reclamos populares auténticos y nacionales, sino que se trata de sediciones organizadas desde el exterior por Occidente; en tanto las pacíficas manifestaciones de protesta que se producen en el seno de una sociedad democrática de Occidente, constituyen prácticamente el preludio de una legítima y reivindicadora revolución obrera marxista por voluntad mayoritaria de los españoles.

 

Sin dudas, un partido minoritario haría todo lo posible por aprovechar la coyuntura crítica del momento para tratar de apropiarse de una tajada mayor en el actual escenario político. Justamente es lo que parece estar haciendo Izquierda Unida. Está claro que muchos españoles se sienten hartos de la crisis y están haciendo uso de las ventajas de vivir en democracia; esto es, están ejerciendo el derecho a protestar, a manifestarse públicamente, a reclamar lo que consideran justo. Eso es infinitamente más de lo que podemos soñar los cubanos ahora mismo hundidos en el estercolero del comunismo tropical, por lo que espero que los españoles sepan salvaguardar esos espacios cívicos de los que gozan. Confío en que los manifestantes de las plazas españolas sean capaces de alcanzar las conquistas que persiguen sin hacer renuncia de su derecho a exigirlas cada vez que lo consideren oportuno. Espero que los avatares de su larga y rica historia les permitan discriminar entre la palabra “cambios” y su antónimo esencial: “sistema comunista”. Tengo una fe muy grande en que el país que supo desarrollar una transición admirable después de las crispaciones de una prolongada dictadura será capaz de respetar el orden constitucional y alcanzar sus aspiraciones sin violentar la civilidad, un pilar irrenunciable de la libertad. Que sea la suya, pues, una crisis de crecimiento y no de involución. Son mis mejores deseos para España, desde el fondo del infierno comunista.

 

Al cierre: Lunes 23 de mayo, se conocen los resultados de las elecciones autonómicas y regionales, con el triunfo del Partido Popular. Los medios cubanos, curiosamente, se han abstenido de mencionar en qué lugar quedaría Izquierda Unida.