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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

¿Dónde están los alimentos?

 

Oscar Espinosa Chepe, el Nuevo Herald

 

Cuba es un país de contradicciones y misterios. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), publicados en febrero, el índice de volumen de la producción agropecuaria, con exclusión de la caña de azúcar y patios y parcelas, muestra un incremento del 8.7% en 2011 con respecto al 2010. La agricultura no cañera creció en 11.5% y la ganadería en 6.0%.

 

Las viandas aumentaron en 3.9%, mientras las hortalizas lo hicieron en 5.2%. La producción de maíz se incrementó 9.1%, en tanto tuvo significativas alzas en el frijol (66.1%) y el arroz cáscara húmedo (43.7%). Los cítricos continuaron la acelerada caída con (-23.3%), pero los frutales crecieron en 7.4%, disminuyendo sólo el mango, la fruta bomba y el coco.

 

En la ganadería, ascendieron las entregas a sacrificio de ganado vacuno (4.4%). Hubo crecimiento del 13.0% en porcino, 18.8% en ovino, 22.2% en caprino y 6.1% en cunícola. Únicamente decreció la carne de ave (-9.1%). La producción total de huevos aumentó (5.9%), aunque desde fines del año se aprecia un desabastecimiento en el mercado de venta liberada, o sea, donde sin racionamiento el Estado comercializa a 1.50 pesos la unidad. La producción de leche descendió notablemente (-9.1%), llegando a 507 millones de litros, 51 millones menos que en 2010.

 

De acuerdo a las cifras de producción aportadas por la ONE, 2011 no fue un mal año para la agricultura cubana. Por supuesto, hay que tener en cuenta que los porcientos se calculan sobre lo realizado en 2010, cuando la agricultura cayó en 5.1%, y en 2011 existieron aceptables condiciones meteorológicas sin el azote de huracanes y otros serios problemas, a excepción de cierta falta de humedad en el occidente del país durante la primera parte del año. Tampoco puede soslayarse la entrega en usufructo de 1’387,936 de hectáreas de tierra ociosas hasta el noviembre pasado, de las cuales más del 70.0% están en producción, según informaciones oficiales.

 

Sin embargo, el problema más delicado surge en los datos de ONE por la contradicción entre los incrementos productivos señalados y la caída de las ventas en volumen físico a la población de los productos agropecuarios. Otra publicación de ONE refleja que disminuyeron nada menos que en 19.4% los productos agrícolas comercializados. En los Mercados de Oferta y Demanda (-30.4%), mientras en los mercados estatales a precios topados (-14.9%) en 2011 con respecto a 2010. De igual forma, las ventas en físico de productos cárnicos cayeron en -28.0%, correspondiendo -12.5% al Mercado de Oferta y Demanda y -35.3% a los mercados estatales topados.

 

La carencia de productos agropecuarios en 2011 se reflejó en un notable incremento de sus precios al detalle del 19.8%; situación hasta reconocida por el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista. Los productos agrícolas subieron 24.1%, mientras los cárnicos 8.7%; una tendencia inflacionista que, junto a la agudización de la escasez de algunos productos, prosiguió en los primeros dos meses de 2012. Hay que subrayar que el ministro de Economía y Planificación informó en la sesión de la Asamblea Nacional efectuada en diciembre que el salario medio mensual nominal se incrementó solo en 2.2% en 2011, lo cual está bien distante del 19.8% de aumento de los precios de los productos agropecuarios, además de los ascensos en la electricidad a partir de determinadas escalas de consumo, así como los productos de higiene y limpieza ocurridos el pasado año, entre otros artículos.

 

En estas condiciones habría que preguntarse adónde va la comida en Cuba, pues mientras se informa el aumento de la producción, la oferta a la ciudadanía disminuye, según los datos de la misma fuente, ONE. Incluso, de acuerdo con las informaciones del ministro mencionado, en 2011 la importación de alimentos creció a más de 1.7 miles millones de dólares, contra unos 1.5 miles de millones en 2010. Podría atribuirse al incremento de la alimentación social, pero es bien conocido el drástico recorte en importantes actividades presupuestas, como salud pública, asistencia social, la apreciable disminución en la matrícula escolar, al tiempo que los comedores en los centros de trabajo estatales se han reducido.

 

Quizás la explicación sea que se están deteriorando más productos en el proceso de acopio, el aumento del autoconsumo campesino o del consumo del turismo que aumentó en llegadas (7.3%) en 2011, o lo más probable: que sean falsos los supuestos crecimientos productivos.

 

Como se puede constatar, existen contradicciones en las cifras sobre el comportamiento de la agricultura en 2011. El gobierno debería explicar la situación para despejar el enigma sobre adónde va la supuesta comida producida en el país. Además, aclarar cómo es posible que hayan sido entregadas en usufructo casi 1.4 millones de hectáreas de tierra ociosas –una extensión equivalente al 20.0% del área agrícola del país– y siga aumentando la importación de alimentos, mientras los resultados aún no se aprecian en la mesa del cubano.