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En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cubanos también podrán invertir en Mariel

 

Rolando Cartaya, Martínoticias

 

Así lo asegura un experto legal que asesora a empresas españolas interesadas en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, para quien el megaproyecto es una isla (jurídica) dentro de otra isla.

 

El Sr.José María Viñals Camallonga, socio y Director de Operaciones Internacionales del bufete internacional Lupicinio Abogados, es uno de los expertos legales que están representando a empresas españolas interesadas en establecerse en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) creada por el gobierno de Cuba con un régimen jurídico diferente al del resto de la isla, con el propósito, entre otros, de incentivar la inversión extranjera.
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El abogado español, especializado en finanzas corporativas y de proyectos, y en  asesoría legal en relación con Instituciones de Inversión, ha escrito junto al catedrático José Luis Iriarte un artículo titulado 
La Zona Mariel ¿Cuba comienza a reproducir el modelo chino?,  en el que compara la puesta en marcha de la ZEDM en la isla con la solución china de “un país, dos sistemas” que respetó la economía de libre mercado de Hong Kong después que el territorio fuera devuelto por los británicos a Pekín.


El Sr. Viñals contestó por vía telefónica a preguntas de martinoticias.com:


Martinoticias: ¿Podría revelar los nombres de algunas de las empresas españolas interesadas en establecerse en la Zona Especial de Mariel?


José María Viñals: Por ahora no es público, pero sí le puedo decir que hasta ahora son empresas exportadoras que pueden utilizar esta zona especial beneficiándose de las facilidades tributarias, aduaneras, laborales, de abastecimiento  y portuarias de la ZEDM, que les permitirían crear allí una base de operaciones para exportar a otros países del área; también hay empresas españolas interesadas en desarrollar actividades industriales, para tener una base en una zona geográfica interesante y exportar desde allí a otras islas y al continente centro y sudamericano; y están,  además, empresas de servicios que ven en Mariel la única manera de prestar servicios a Cuba  porque no podrían hacerlo con el régimen societario y de inversión extranjera que ahora mismo existe en la isla.


MN: ¿Qué incentivos logísticos y para la inversión ofrece la ZEDM?


​​​​​​JMV: En primer lugar habilitaría a las empresas extranjeras para tener el cien por ciento de las sociedades que allí se establezcan, ya sea como usuarias o como concesionarias, lo que supone un cambio muy importante en la legislación actual societaria y de inversión extranjera en Cuba. En ese sentido hay muchas empresas, sobre todo europeas, que estarían interesadas en establecerse allí para utilizar la zona y el puerto como un “hub” [punto de reembarque] logístico para abastecer al área del Caribe.


Por otro lado habría una zona franca, o el equivalente a una zona franca en cuanto a capacidad de almacenamiento y capacidad logística; un régimen especial aduanero, un régimen especial tributario, y un régimen especial laboral. Estamos hablando de una zona especial que podría asemejarse a una especie de Hong Kong caribeño, o una isla jurídica dentro de la isla.


MN: En los años 90 se crearon en Cuba tres zonas francas administradas por corporaciones militares cubanas; cientos de empresas se establecieron en ellas, incluyendo más de 60 españolas, pero en  2002 las zonas francas fueron descontinuadas por el gobierno  ¿Qué garantiza ahora que no vuelva a suceder?


​​JMV: Bueno, aquí se gira en torno al puerto del Mariel, un puerto importante que va a poder albergar buques con especificaciones Post-Panamax, de mayor calado y capacidad de carga. Luego se ve una zona especial de unos 450 kilómetros cuadrados, y después se prevé un desarrollo secundario donde se albergarían promociones inmobiliarias, focalizadas sobre todo en la atracción de un turismo de calidad.


No se le ha llamado zona franca, sino zona especial de desarrollo, porque se quiere ir más allá de una zona franca, con la idea de dar más garantías a los inversores extranjeros para invertir y posicionarse. De ahí que se quiera crear un sistema paralelo al que rige en Cuba, es decir sería un país con dos sistemas distintos, lo que recuerda a Hong Kong cuando pasó de ser colonia británica a ser una Zona Especial en China.


Ese es el esquema que ellos tienen ahora mismo ¿Qué será en el futuro?, pues lo que  quieran y dejen hacer las administraciones cubanas. No obstante, es importante destacar que Cuba en los últimos años ha sido muy purista a la hora de respetar la inversión extranjera, porque de no hacerlo, con la situación geoestratégica y de dificultades que tiene en ese campo, habría aún menos inversiones llegando a la isla. Por tanto, el riesgo de una posible expropiación actual es más improbable y remoto que hace unas décadas.


MN: ¿Cuáles son los incentivos para los inversores extranjeros en cuanto a sacar de Cuba sus ganancias?


JMV: En principio tendrían derecho las empresas extranjeras a  repatriar sus dividendos en divisas sin ningún tipo de retención o gravamen. En las empresas mixtas hay la norma del 50 % o poco más en manos del Estado cubano y el resto en manos del inversor extranjero, las ganancias se reparten entre los socios y la parte extranjera tiene derechos a sacar las suyas. Pero en la Zona Especial de Desarrollo el Estado cubano no aparece en las empresas porque pueden ser 100% de capital privado, extranjero.


Además se benefician de la Ley de Inversión Extranjera vigente en Cuba y de los convenios  y acuerdos recíprocos de protección de inversiones suscritos con Cuba por España, Italia, el Reino Unido, y Francia. Son ventajas que junto con otras específicas de la Zona Especial, como el régimen tribiutario o el régimen aduanero, hacen que este tipo societario tan concreto sea un paso importante para que empresas españolas que antes no se han interesado en tener una presencia en Cuba estén ahora interesándose.


​​MN: El gobierno de Cuba dictó en abril un “reglamento para las empresas maquiladoras que operarán en Cuba en la futura Zona Especial de Desarrollo del Mariel”. El sistema de maquiladoras ha recibido fuertes críticas por su tratamiento a los trabajadores, en especial en China, y usted sugiere que Cuba está empezando a reproducir el modelo chino ¿Qué condiciones laborales y salariales encontrarían los trabajadores cubanos empleados en la ZEDM, considerando además que dependen para obtener la plaza, y luego para cobrar, de una entidad empleadora del Estado cubano? 

JMV: El régimen laboral que se prevé va en dos sentidos: por un lado, a los extranjeros adscritos a las empresas que operen en la zona, de modo que puedan tener un régimen tributario y de visas y permisos de trabajo especial, y por otro a los trabajadores nacionales cubanos. Ahí ha habido mucha especulación con respecto a lo que va a pasar.

En principio habría mayor flexibilidad a la hora de negociar sueldos y elegir a los profesionales, pero es totalmente cierto, como usted ha apuntado, que en principio se prevé que una agencia cubana sea la que pague finalmente a los empleados cubanos adscritos a las empresas extranjeras que operen en la ZDEM. O sea, que seguiría existiendo esta empresa intermediaria entre la empresa extranjera y el profesional cubano.

MN: En su artículo usted dice que los nacionales cubanos también podrán ser usuarios, y operar en la zona ¿se refiere a cubanos residentes en la isla o a los emigrados? 

En principio podrían establecerse con sus empresas y operar, sea como usuarios o como concesionarios. Concesionarios son aquellos que reciben una concesión del Estado para realizar algún tipo de actividad, y usuarios son los que prestan algún servicio a las empresas concesionarias. De los extranjeros se prevé que venga la mayor inversión en la Zona Especial, no obstante se abre esta posibilidad de que aquellos cubanos que tengan la capacidad y las autorizaciones pertinentes, que pasen los trámites burocráticos para crear una empresa allí, puedan hacerlo también.

MN: Sin embargo,  se requiere un capital, y en el caso de los cubanos los que pueden aportar por ahora un capital significativo son los cubanos del exilio y la emigración ¿Sabe si existe algún incentivo, alguna legislación especial para ellos?


JMV: En general si pasan los trámites administrativos y burocráticos de la autoridad reguladora y supervisora de la Zona del Mariel no habría inconveniente en que puedan establecer allí sus sociedades 100 por ciento propiedad suya. En principio no habría ninguna limitación, aunque, repito, esto está en fase laboratorio, y cuando devenga una realidad habrá que ver la letra pequeña y habrá que ver también cuál es esa realidad. Pero en principio los nacionales cubanos y los cubanos que vengan del extranjero podrían beneficiarse de las especificidades de esa Zona Especial de Desarrollo.


MN: En lo referente a las condiciones laborales, ¿prevé que haya negociaciones entre los trabajadores y las empresas, libre sindicalización, que se garanticen condiciones de trabajo respetuosas de los derechos de los trabajadores?


JMV: Eso ya no lo sé, yo entiendo que la agencia velará por los intereses de los trabajadores como se ha venido haciendo hasta ahora, y habrá que ver esa letra pequeña cómo se materializa, cómo se implementa, pero en lo que son los reglamentos y las normativas, cómo se están desarrollando a día de hoy, no he visto especificidades distintas a las que ya rigen en el resto del sistema.