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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cuba y la Unión Europea: Éramos pocos y parió la abuela

 

Carlos Cabrera Pérez, en CaféFuerte

 

La economía cubana inicia el 2014 con lo que parece ser autogol en propia puerta. La Unión Europea (UE), a juzgar por datos estadísticos oficiales de la isla, la dejó de considerar país muy pobre y sacó a la isla de sus Sistema de Preferencias Arancelarias, provocando que La Habana pase de pagar un 4% a más de un 21% por sus exportaciones.

 

En días recientes se conoció de la mala nueva para Cuba, medida que también afecta a otros países que habrían subido un peldaño en su desarrollo socioeconómico, según el sistema que aplica la UE en sus relaciones comerciales con el resto del mundo.

 

Europa ha hecho una modificación general de su sistema arancelario y ha reducido de 177 a 90 países los beneficiarios de su aranceles preferentes, y para categorizar a los países se ha guiado por evaluaciones periódicas del Banco Mundial.

 

Discreto silencio de La Habana

 

Con los nuevos criterios quedan fuera del sistema preferencial de aranceles europeos, países de renta alta como Qatar, pero también han sido excluidas naciones con rentas medio-altas como Brasil, Venezuela y Cuba que -sorpresivamente- ha sido incluida en esta categoría, aunque Bruselas no aclara en qué estadísticas basa su decisión.

 

Hasta ahora La Habana ha guardado un discreto silencio sobre el asunto, aunque lo sabía -al menos- desde el último trimestre del 2013, cuando Bruselas comunicó los cambios a cada país y precisó que los nuevos aranceles entrarían en vigor año nuevo.

 

La medida, aun cuando esté fundada en un incremento real de los índices de riqueza cubanos, no deja de ser negativa para las exportaciones cubanas. La crisis internacional ha contenido los precios de los productos cubanos que, además, se verán gravados con un nuevo arancel, que casi podría comerse el beneficio, como es el caso del tabaco, por ejemplo.

 

Cuba exporta a Europa tabaco, minerales, productos pesqueros y algunos agrícolas que, hasta enero del 2014, se beneficiaron del Sistema de Preferencias Arancelarias de la UE, según datos de Bruselas.

 

Quizás La Habana esté aguardando al próximo 20 de enero, cuando Bruselas podría examinar y decidir si se abren negociaciones bilaterales con Cuba para el establecimiento de un acuerdo bilateral de cooperación. Pero aquí entra ya la política con sus típicos tira y afloja, y la UE carece de consenso actual respecto de Cuba, pues un grupo de países defiende mantener la Posición Común y otros propugnan que el acuerdo bilateral sea un paso previo a la eliminación de esta postura.

 

Madrid, referencia cubana

 

Madrid, que es un poco la referencia cubana en temas europeos, ya ha dicho que un acuerdo bilateral sería positivo para favorecer la transición y la reforma económica en Cuba, y ha recordado que los acuerdos con la UE establecen cláusulas referidas a la democracia, las libertades fundamentales y los derechos humanos.

 

Si Bruselas diera luz verde la próxima semana, la UE contempla el establecimiento de un diálogo político con Cuba, pero ya Raúl Castro advirtió en su discurso de año nuevo que el único compromiso de su gobierno es con el pueblo cubano. Una reiteración de una postura tradicional de cacareo de dignidad, pero sin resultados tangibles para la vida de los que dice estar comprometido.

 

No obstante, lo real en política es lo que no se ve y la crisis estructural que asola a la economía cubana deja cada vez menos espacios para alardes insensatos como el de Baraguá y otras lindezas, y el gobernante cubano ha mostrado dosis de racionalidad económica en su mandato; como cuando aseguró que un país es como una familia que no puede gastar más de lo que ingresa.

 

Su decisión de ir pagando las deudas recientes con diferentes acreedores también demuestran su sensatez económica. El hecho es que cuando asumió el poder, el hermanísimo se encontró que Cuba había dilapidado su crédito internacional y seguía siendo igual de pobre.

 

Gobernar improvisando

 

En una intervención en la Asamblea Nacional, en el verano del 2013, el mandatario cubano lamentó que muchos cubanos no entendieran los lineamientos económicos y criticó la tendencia pasada de gobernar sin programa, improvisando constantemente y dependiendo de otros, en clara referencia a Moscú y Caracas.

 

“Cuba tiene que valerse por sí misma, no recostada a nadie”, advirtió Raúl Castro que abogó por diversificar la economía cubana y lamentó que “un comunista, que no sé dónde estará ahora” haya dicho que no quería saber nada de su política económica porque era “volver al capitalismo”.

 

En esa ocasión, Raúl Castro expresó la necesidad de hacer más leyes y de discutirlas ampliamente con los ciudadanos y en la Asamblea Nacional, a la que recomendó que debía abandonar su tradición de reunirse solo dos veces al año.

 

Al margen de lo que ocurra entre la UE y Cuba, salir del sistema preferente de aranceles europeos perjudicará a la economía cubana. Y las razones de este trastorno siguen sin estar del todo claras, pues Panamá y Perú, que crecen en torno al 9% anual, seguirán beneficiándose de aranceles más bajos en sus exportaciones a Europa.

 

En los próximos meses o años, quizás se sepa si el origen de esta medida perjudicial para la economía cubana es fruto de un cambio de criterio europeo o si algún afiebrado burócrata comunista maquilló cifras en ese afán perpetuo del castrismo de negar o disimular lo evidente.