Cubanálisis El Think-Tank

REPRODUCCIÓN DE UN ARTÍCULO SOBRE CUBA

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cuba y el pensamiento grupal

 

José Azel, Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos

 

Cuba sigue siendo uno de los países más represivos para las tecnologías de información y comunicación, donde el gobierno ha creado un sistema de doble acceso con una intranet nacional y la internet mundial. La mayoría de los cubanos sólo tiene acceso a la intranet, que consiste de un sistema de correo electrónico nacional, una enciclopedia de Cuba, y sitios web que apoyan al gobierno.

 

Los únicos dos proveedores de servicios de internet en Cuba son propiedad del Estado y se estima que menos del dos por ciento de la población (en su mayoría funcionarios del gobierno) tiene acceso a internet. La escasa conectividad disponible cuesta unos $12 por hora en un país donde el salario promedio mensual es menor de $20 por mes.

 

Cuba además ha promulgado leyes y reglamentos que prohíben explícitamente ciertas actividades en la internet. Los reglamentos cubanos establecen que los mensajes de correo electrónico no pueden perjudicar la seguridad nacional; prohíben la difusión de información en contra de la integridad de la nación; requieren que los materiales destinados a ser publicados en la internet sean previamente autorizados por el Registro Nacional de Publicaciones Seriadas; y prohíben a los proveedores de servicios dar acceso a personas no aprobadas por el gobierno.

 

La preocupación de la policía política de Cuba por controlar información fue vividamente desplegada en un vídeo --clandestinamente diseminado-- de una conferencia a puertas cerradas. El conferencista, un especialista en cibernética de la contrainteligencia, define la internet como un campo de batalla que el gobierno tiene que usar a su favor. Se enorgullece de una nueva sección especial creada en el Ministerio del Interior para operar contra los blogueros. El conferencista advierte de los peligros de las redes sociales como Facebook y Twitter y cita como las protestas en Irán y Ucrania fueron ``creadas'' cuando las redes sociales se utilizaron para incitar a la población a protestas callejeras. Podemos imaginarnos qué estará pensando el liderazgo cubano siguiendo los recientes acontecimientos en el Medio Oriente.

 

El gobierno cubano ha tenido éxito en incomunicar al pueblo del mundo exterior con una doctrina de aislamiento intelectual y un dogma revolucionario de autarquía intelectual. Fidel Castro explícitamente enfatizó esta política de autosuficiencia intelectual en su discurso ``Palabras a los Intelectuales'' de 1961, cuando advirtió que ``dentro de la Revolución todo; contra la Revolución, nada''.

 

Pero esta autarquía intelectual ha engendrado también lo que el psicólogo social Irving Janis llamó ``pensamiento grupal''; un tipo de pensamiento característico de grupos cohesivos cuyos miembros tratan de minimizar conflictos y buscan llegar a un consenso sin evaluar ideas críticamente. Decisiones formadas por este pensamiento grupal ignoran alternativas y tienden a producir programas de acción irracionales.

 

Un magnifico ejemplo es el nuevo programa económico del general Castro delineado en un documento de 32 páginas que comprende la plataforma económica del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.

 

Un elemento central del programa es el despido de hasta 1.3 millones de trabajadores gubernamentales --cerca del 20 por ciento de la fuerza laboral-- y permitirles ganarse la vida como cuentapropistas fuera del sector gubernamental. En la versión cubana de doble sentido orwelliano, esto quiere decir el indecible sector privado.

 

El despido masivo deduce que todas las personas poseen la aptitud para ser comerciantes y que lo pueden lograr sin acceso a efectivo, crédito, materias primas, equipos o tecnología. El pensamiento grupal también se manifiesta en el procedimiento para seleccionar quiénes serán despedidos. Según el plan, una comisión de expertos decidirá el número óptimo de personal necesario para cada entidad estatal y comisiones de trabajadores decidirán las posiciones que se eliminarán.

 

El efecto del pensamiento grupal se exhibe claramente es la especificidad y precisión con la que los ``reformadores'' de la economía catalogan las actividades que serán permitidas para trabajo por cuenta propia como: cuidador de baños públicos, desmochador de palmas, reparador de paraguas y sombrillas, pelador de frutas naturales, reparador de bastidores de cama, y justamente otras 173 actividades similares.

 

Esta enumeración de lo permitido y no de lo restringido se deriva de la endogamia intelectual de la nomenclatura cubana. Más natural, lógico y productivo sería permitir todo tipo de iniciativa privada y reservar, si fuera imprescindible, algunos rubros para el Estado.

 

La Alemania de Hitler, la Italia de Mussolini, la Rumania de Ceaucescu, Camboya bajo el Khmer Rouge, el Afganistán de los talibanes, y Corea del Norte con su ideología oficial de Juche (autosuficiencia) son ejemplos de regímenes tiránicos con pensamiento grupal que adoptaron políticas de autarquía económica e intelectual con resultados desastrosos para sus pueblos.

 

En Cuba, para cambiar los preceptos marxista-leninistas es necesario un liderazgo democrático que, inspirado por las libertades de expresión, prensa, reunión, petición, y religión, pueda derrotar la tiranía del pensamiento grupal.