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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cuba, la UE y el Club de París: ¿renegociar para ganar?

 

Cuba y la UE van por su cuarta ronda de negociaciones hacia un acuerdo de diálogo político y cooperación.

 

Deutsche Welle Español

 

En la negociación de su futuro acuerdo contractual, Cuba y la UE alistan en Bruselas un capítulo de cooperación, al que seguirán el diálogo político y sobre comercio bilateral. Este último podría verse impulsado por el reciente anuncio de que Cuba y el Club de París renegociarán la deuda de la isla, fijada ahora en 15.000 millones de dólares, repartidos entre 16 acreedores. Tras su cesación de pagos en 1987, La Habana había propuesto en 2001 la renegociación de su deuda con el Club. Pero, según el Banco Central de Cuba, esta fracasó por las condiciones "inaceptables" exigidas por los acreedores. ¿Qué posibilidades de éxito se abren ahora y qué repercusiones tendría esta renegociación sobre las relaciones entre Cuba y la UE?

 

Pagar para pedir

 

Cuba viene renegociando significativamente sus deudas bilaterales desde inicios de los años 2000. Lo hizo primero con Alemania, que canceló unos 115 millones de dólares de deuda pendiente con la RDA; y luego con China (6.000 millones) y con Japón (1.400 millones). Recientemente, México canceló el 70% de una deuda de unos 500 millones y Rusia el 90% de otros 35.000 millones pendientes de pago con la antigua URSS, repasa el exministro de Economía cubano José Luis Rodríguez, en un análisis publicado por Cuba Contemporánea. Así, en medio de la reforma económica impulsada desde 2008 por el presidente Raúl Castro, la isla ha emprendido, desde 2009, el pago puntual de las cuotas pactadas, dedicando a ello alrededor del 4% de su PIB, asegura.

 

En este nuevo contexto, más favorable que el de 2001, la reanudación del diálogo con el Club de París aparece como un paso mayor, clave para mejorar la credibilidad financiera de Cuba -en caso de una renegociación exitosa- y avanzar en su integración a los mercados globales, coinciden los expertos. Cuba ha recibido ya pequeñas líneas de crédito de países como España o Corea del Sur pero, al ajustar sus cuentas pendientes, la isla "abre una vía al diálogo con entidades financieras como el FMI y el Banco Mundial, que pueden ofrecerle grandes créditos", señala a DW Katarzyna Dembicz, investigadora del centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Varsovia.

 

Envuelta en un proceso de reforma económica, financiera y fiscal, Cuba, que no es miembro del Tratado de Bretton Woods ni de otros organismos regionales de desarrollo, necesita de financiamiento para respaldar, por ejemplo, la unificación de su sistema monetario dual. Además, mostrar voluntad de pago le servirá para atraer capitales con su nueva Ley de Inversión Extranjera, asegura Emilio Morales, exdirectivo del gigante estatal cubano CIMEX, en un análisis publicado por el Havana Consulting Group, que ahora preside en Miami.

 

"Facilitar" la reforma económica, ¿para promover el cambio político?

 

Cuba mantiene actualmente importantes vínculos económicos con tres de las economías emergentes de los BRICS -Brasil, Rusia y China-, así como con varios países de la UE por separado -encabezados por España. La UE se ha erigido así, por suma, en primer inversionista y segundo socio comercial de La Habana. Pero, como bloque, enfrenta a la competencia atada por la "Posición Común", que condiciona las relaciones bilaterales a una transición política en la isla. La reanudación del diálogo de Cuba con el Club de París, precedida por el deshielo de sus relaciones con Estados Unidos, podría dinamizar el diálogo político Cuba-UE y aumentar la presión de los empresarios europeos para dinamitar la "Posición Común", opina Dembicz.

 

Las primeras señales en este sentido parecen claras: a la visita a Cuba de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y del presidente francés, Francois Hollande, le seguirá también la del titular alemán de exteriores, Frank-Walter Steinmeier, antes de cerrar el 2015. En este contexto, el fortalecimiento de las relaciones económicas se presenta como primer paso, "más sencillo" que el pendiente diálogo político, advierte Jan Hansen, coordinador de un proyecto de cooperación entre la Facultad de Economía de la berlinesa Universidad Humboldt y la de la Universidad de la Habana. En el caso de Alemania, sin embargo -a la que Cuba "solo" debe unos 120 millones de dólares frente a los 5.000 millones que le adeuda a Francia, su principal acreedor en el Club de París-, la visita de Steinmeier tendrá un significado político adicional, observa Hansen. No hay que olvidar que el país ha sido, junto con República Checa y Polonia, fuerte defensor de la "Posición Común".

 

Europa debería facilitar el avance de la reforma económica cubana, que viene acompañado de un anunciado cambio generacional del gobierno para 2018 y de la nueva política de EE.UU. hacia Cuba, opina Pavel Vidal, exinvestigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC). "Un peligro que tiene la reforma cubana es que todavía no se refleja en un mayor crecimiento económico ni ofrece resultados palpables en el bienestar general de los ciudadanos", señala Vidal, también exfuncionario del Banco Central de Cuba y agrega: "Ello aviva las incertidumbres de los cubanos y le da espacio a las fuerzas internas que se oponen a los cambios. Una vía expedita para romper el estancamiento es la apertura a los capitales internacionales, cuestión en la que tienen mucho que aportar los empresarios europeos".